Ciudad del Vaticano, 4 oct (Prensa Latina) El papa León XIV renovó hoy su llamamiento al cese de las guerras y a la construcción de la paz, con una petición particular de oraciones por Tierra Santa y por las víctimas inocentes de la violencia.
Tras el rezo del Ángelus en la Plaza de San Pedro, el pontífice recordó la invitación formulada el domingo pasado durante su visita a Lourdes, Francia, para dedicar el Rosario durante octubre a la intención de que cesen los conflictos armados y se construya la paz.
León XIV destacó la participación de niños en la iniciativa “Un millón de niños rezan el rosario”, promovida entre el 1 y el 7 de octubre por la Fundación Ayuda a la Iglesia Necesitada en favor de la paz y la unidad mundial.
“Sigamos todos su ejemplo, invocando la intercesión de la Virgen María para que los pueblos sean liberados del flagelo de la guerra”, expresó el Papa.
El pronunciamiento se produjo en una jornada en la que el pontífice dedicó su reflexión dominical al octavo centenario de la muerte de San Francisco de Asís, figura que presentó como ejemplo de fraternidad y de compromiso con la paz.
Durante su meditación, exhortó a pedir “con perseverancia el don de la paz” y a comprometerse sinceramente con la construcción de la concordia entre los pueblos, en el marco del Año Jubilar Franciscano. La referencia a Tierra Santa constituye el principal señalamiento internacional de sus palabras posteriores al Ángelus de este domingo.
El llamamiento se inscribe en una serie de intervenciones del pontífice sobre los conflictos armados y la necesidad de una solución pacífica, particularmente en Medio Oriente.
León XIV anunció para los próximos días un encuentro en el Vaticano con los presidentes de las Conferencias Episcopales de todo el mundo y los jerarcas de las Iglesias Orientales Católicas, con motivo del décimo aniversario de la exhortación apostólica Amoris laetitia.
Según explicó, la reunión tendrá como objetivo un “discernimiento sinodal” sobre los pasos necesarios para anunciar el Evangelio a las familias y a las nuevas generaciones, a las que definió como ámbitos esenciales para la vida de la Iglesia y la sociedad.
El Papa también manifestó su satisfacción por las numerosas iniciativas desarrolladas en Italia con motivo de los 800 años de la muerte de San Francisco, y mencionó especialmente las celebraciones realizadas en Asís con la presencia de las máximas autoridades del Estado italiano.
arc/mml
Dejar una respuesta