Humberto Salazar
Quien iba a decir que un partido de fútbol sería la demostración más gráfica de una realidad que no podemos ya negar.
La Hispaniola, como se conoce la isla que ocupan República Dominicana y a Haití en el Caribe, es hoy un solo país ÚNICO e INDIVISIBLE.
Los haitianos han logrado derrotar a Núñez de Cáceres y sus seguidores, esos que fundaron el Haití Español en el lado este de la isla, esta vez para siembre, y el sueño de Boyer es ya una realidad, somos una sola nación.
Si no me cree, busque las imagines del estado olímpico en la capital la noche de ayer, se suponía que la RD era visitante en un partido de fútbol donde se enfrentaba a Haití en la Liga de las Naciones, pero fuimos aplastados en tres momentos claves.
¿Cuáles son?, cuando se interpretaron los himnos nacionales Haití ganó en ruido y fuerza vocal, cuando se presentaron los equipos, el resultado fue 3 a 1 a favor de Haití, y en el terreno de juego donde perdimos 4-1.
FUIMOS VISITANTES en nuestro propia capital, Santo Domingo, y en nuestro propio estadio olímpico, ubicado en nuestro principal centro deportivo, que para colmo lleva el nombre de Juan Pablo Duarte.
Definitivamente a pasos agigantados estamos perdiendo el país, pronto hablaremos un dialecto mezcla de patois haitiano y la jerga derivada del español que hablan en nuestros barrios, y la isla será UNA e INDIVISIBLE, como fue el sueño de Toussaint Louverture el padre de la patria de los haitianos.
¡Esto realmente hace rato que se escapó de control!