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El Papa León reza en Lourdes para que la Virgen dé a Francia “gobernantes sabios y generosos”

diariodominicano.com

Por Andrés Henríquez, ACI Prensa y corresponsal de EWTN 

Vaticano, 26 de septiembre, 2026.- En el marco de su visita a Francia, el Papa León XIV llegó este sábado a la ciudad de Lourdes, donde rezó en la Gruta de Massabielle, lugar de las apariciones de María Santísima a Santa Bernardita Soubirous en 1858.

León XIV rezó primero en silencio ante la estatua de la Virgen colocada en la hornacina de la gruta, luego bebió un vaso del agua del manantial y colocó un cirio en el candelabro del lugar.

Oración del Papa León en la Gruta de Lourdes

Oh Nuestra Señora de Lourdes, Inmaculada Concepción, en este lugar bendito donde hablaste con tanta dulzura y ternura a santa Bernardita, humilde hija del pueblo de Francia, para transmitir al mundo un luminoso mensaje de oración, conversión y esperanza, acudimos a ti llenos de confianza. Tú eres la Madre que Jesús nos ha dado y permaneces atenta a todas nuestras necesidades.

Te rogamos, Señora nuestra, por Francia, de la que eres Patrona y a la que durante tantos siglos has rodeado con tu protección. Obtén para su pueblo el don de la concordia fraterna. Que construya una sociedad armoniosa, libre de toda violencia y de todo odio, en la que cada persona pueda trabajar, formar una familia y vivir su vida hasta el final con tranquilidad y serenidad.

Que los más desfavorecidos y los pobres encuentren siempre apoyo. Obtén para Francia gobernantes sabios y generosos, dispuestos al sacrificio de sí mismos, capaces de afrontar los desafíos y decididos a servir al bien común. Que conserven al país en paz en el concierto de las naciones. Que hagan oír su voz en defensa de los derechos humanos fundamentales y de la paz en el mundo, rechazando para siempre las lógicas de la guerra.

Santa Virgen María, te presentamos al Pueblo de Dios que peregrina en este país, tan marcado por tu cercanía. Renueva la fe y el fervor de las familias cristianas, tan queridas por tu corazón, para que vivan cada día de la presencia de Jesús, de su gracia y de su auxilio en las dificultades que atraviesan.

Que estén generosamente abiertas a la vida y que Dios suscite en ellas vocaciones, especialmente sacerdotales y religiosas. Concede a tu Iglesia en Francia mostrar, particularmente a los más jóvenes, el camino luminoso del Evangelio, para que puedan edificar la sociedad justa y fraterna que anhelan.

Por último, Madre amantísima, te presentamos nuestras intenciones personales más urgentes, en particular las de las personas enfermas y las que sufren, así como las de todos los que las acompañan: han venido juntos hasta aquí para alcanzar fortaleza y curación.

Te confiamos a nuestros seres queridos y a nuestros difuntos. Aparta, te lo suplicamos, todos los obstáculos que todavía nos separan de tu Hijo amado y haz que Él reine en todos los corazones. Amén.

Despedida del Santo Padre

Tras la oración, el Papa León XIV depositó la Rosa de Oro a los pies de la estatua de la Inmaculada Concepción de Fabisch. Se trata de una altísima distinción que, bajo la forma de esta flor hecha de oro, otorga el Papa a personalidades católicas principales, particularmente princesas, y a santuarios e imágenes de la cristiandad.