Santiago.- El aspirante presidencial por el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Abel Martínez, advirtió que la delincuencia se ha convertido en una de las principales preocupaciones de los dominicanos y planteó la necesidad de enfrentarla con firmeza, pero también de atacar las causas sociales que, a su juicio, contribuyen a su crecimiento.
Durante sus encuentros “Un Café con Abel”, Martínez sostuvo que la inseguridad ha generado un sentimiento de temor e impotencia entre los ciudadanos, al punto de que muchas personas sienten miedo de salir a las calles e incluso de permanecer en sus propios hogares.
“Ya quienes tienen miedo no son los delincuentes, somos nosotros, los ciudadanos, y es lamentable que, a dondequiera que vamos, lo que más preocupa a la gente es no sentirse segura, ya ni en sus propias casas. La delincuencia le está robando la libertad y la alegría al pueblo dominicano, y eso debe terminar”, expresó Abel.
Al destacar el rol que debe desempeñar la prevención, Abel dijo que «hay que enfrentar a la delincuencia de frente y desde su raíz. La respuesta ante este mal debe ser integral y no limitarse únicamente a la persecución del delito. En todo esto, la educación constituye uno de los principales instrumentos para prevenir que jóvenes y comunidades queden expuestos a condiciones que favorezcan la criminalidad».
En ese sentido, planteó la necesidad de combatir la mala calidad de la educación y crear condiciones que permitan a la población, especialmente a los jóvenes, encontrar oportunidades distintas a la delincuencia.
“Enfrentar la inseguridad requiere combinar autoridad y prevención con políticas públicas dirigidas a las causas que alimentan el fenómeno”, afirmó.
“Un Café con Abel” son encuentros que forman parte de la agenda de acercamiento que Martínez desarrolla con ciudadanos, dirigentes comunitarios y sectores sociales, con el propósito de escuchar sus inquietudes y conocer de primera mano sus principales preocupaciones.
Viernes 25 de septiembre, 2026
Comunicación y Prensa
Oficina Política Abel Martínez