*Un testimonio de Luis Acosta Moreta, Luis “El Gallo”, sobre una época de agitación universitaria, lucha política y confrontación estudiantil*
*Por Luis Acosta Moreta, Luis “El Gallo”*
Hay episodios de la vida que uno recuerda muchos años después y descubre que aquello que parecía una simple conversación terminó teniendo consecuencias que nadie podía imaginar.
Esta historia volvió a mi memoria durante una de las reuniones periódicas de los *exalumnos de la Universidad Católica Madre y Maestra (UCMM),* que organiza cada año *Mario Colón.* Entre recuerdos de nuestra juventud y conversaciones sobre aquella época, comenzamos a hablar sobre la Universidad Católica Madre y Maestra, el movimiento estudiantil de aquellos años, el cierre de la universidad y de las residencias universitarias.
Fue entonces cuando recordé aquella tarde en que una conversación durante el almuerzo, que comenzó casi como una chanza entre estudiantes, terminó convirtiéndose en una protesta, luego en una movilización, en la toma de la Rectoría y, finalmente, en uno de los episodios que marcaron la historia de la Madre y Maestra.
*EL CONTEXTO: LA LUCHA POR EL MEDIO MILLÓN*
Para comprender aquellos acontecimientos hay que regresar a *1969,* un año de extraordinaria agitación universitaria y política en la República Dominicana.
La Universidad Autónoma de Santo Domingo, la UASD, libraba una intensa lucha por obtener un presupuesto de *medio millón de pesos mensuales.* El movimiento cobró una dimensión nacional y recibió el respaldo de amplios sectores de la sociedad.
El Archivo General de la Nación registra que la movilización se intensificó después de la muerte del estudiante Ramón Augusto Suero, conocido como Flavio Suero, ocurrida el 20 de febrero de 1969, tras ser herido por la Policía durante actividades relacionadas con los reclamos presupuestarios de la UASD. El *7 de marzo de 1969,* miles de estudiantes se congregaron en el Alma Máter para continuar la lucha.
La llamada *lucha por el medio millón* se extendió durante 1969 y parte de 1970 y se convirtió en uno de los grandes movimientos sociales y políticos de aquellos años.
La tensión llegó incluso a los primeros Juegos Universitarios Dominicanos, celebrados en abril de 1969. Durante la inauguración, la Policía intervino violentamente. *Agripino Núñez Collado,* quien entonces era vicerrector de la Universidad Católica Madre y Maestra, fue agredido físicamente por un agente policial.
Ese hecho produjo indignación entre los estudiantes de la Madre y Maestra. Sin embargo, desde mi perspectiva de estudiante, no reaccionaron con la fuerza que debieron haberlo hecho.
*LA CONVERSACIÓN QUE ENCENDIÓ LA* CHISPA
En aquella época residíamos más de *80 estudiantes* en la residencia universitaria de la Madre y Maestra, ubicada dentro del campus universitario. Más de 50 éramos estudiantes provenientes del interior del país. También residían allí con nosotros unos 30 seminaristas jesuitas que esperaban la terminación del *Centro Bellarmino,* ubicado dentro del campus universitario.
Una tarde, aproximadamente a la una, durante el almuerzo, conversaba con *Carlos Defilló,* mi compañero de habitación.
Le comenté que los estudiantes de la Madre y Maestra éramos indiferentes ante la lucha que llevaba la UASD por el medio millón.
Parece que lo dije en voz alta, porque un compañero que estaba sentado en una mesa cercana me preguntó:
—¿Qué es lo que son indiferentes?
Le respondí:
—Nosotros. Cada vez que cercan la UASD o ocurre alguna situación contra los estudiantes, nosotros nos quedamos indiferentes. No
hacemos ningún acto de protesta.
Entonces le dije a Carlos:
—Vamos a hacer una protesta. Yo me voy a parar y me voy para el edificio de aulas.
Nos levantamos.
Varios estudiantes nos siguieron y salimos de la residencia universitaria hacia el edificio de aulas, ubicado a unos 500 metros. Íbamos voceando consignas de apoyo a la UASD.
Recuerdo que entre los seminaristas jesuitas estaban *Benito Ángeles, Teófilo de la Cruz Contreras y Américo.* Benito explicó que ellos no podían participar porque su tutor espiritual, el *padre Llerena,* no se encontraba allí. Pero Américo respondió:
—Yo voy.
Y nos acompañó.
*“¡VAMOS A TOMAR LA RECTORÍA!”*
Cuando llegamos al edificio de aulas, donde estaba la cafetería, volví a tomar la palabra. La idea era realizar una protesta en solidaridad con los estudiantes de la UASD y con la lucha por el medio millón.
Pero, en medio de la agitación, uno de los estudiantes lanzó una propuesta que cambió completamente el rumbo de aquella jornada:
*—¡Vamos a tomar la Rectoría!*
Todo el mundo se movilizó.
Cuando íbamos bajando hacia la Rectoría, llegaron las guaguas con estudiantes procedentes de *Mao, La Vega y Moca.* La concentración aumentó rápidamente y aquello se convirtió en una multitud.
Fue en ese momento cuando aparecieron *Felucho Jiménez, Gary Imbert, Daniel Toribio y Juan Ramón Hernández, vinculados a la Asociación de Estudiantes Revolucionarios Socialistas (AERS).*
Según mi recuerdo, aquellos grupos estudiantiles organizados contribuyeron a introducir y fortalecer posiciones políticas de izquierda y de orientación socialista dentro del movimiento estudiantil. La influencia de esas corrientes se sentía en el ambiente universitario de la época, particularmente en la UASD, donde la lucha por el medio millón había adquirido una profunda dimensión política.
Pero quiero dejar algo claro: la *protesta que dio origen a aquella jornada no fue concebida originalmente por esos grupos.*
La protesta comenzó en la residencia universitaria, durante un almuerzo, a partir de una conversación entre estudiantes.
Posteriormente, otros grupos organizados entraron en escena y el movimiento adquirió una dimensión política mucho mayor.
*LA TOMA DE LA RECTORÍA Y EL CIERRE DEL TRÁNSITO*
La Rectoría fue ocupada.
Desde allí se llamó a los estudiantes a salir a la calle y paralizar el tránsito. Fuimos hasta la vía cercana a la universidad y cerramos la autopista Duarte.
*Santiago prácticamente se paralizó.*
Eso ocurrió aproximadamente a las tres de la tarde.
La protesta había comenzado horas antes como una expresión de solidaridad con la UASD y su lucha presupuestaria. Ahora se había convertido en una movilización de grandes dimensiones.
*“CUANDO OSCUREZCA LES VAN A ENTRAR A PALOS”*
Alrededor de las cinco de la tarde se acercó una compañera de estudios, hija de uno de los principales oficiales de la Policía de Santiago.
Me dijo:
—Luis, desde que se ponga oscuro, la orden que hay es entrarles a palos a ustedes.
Carlos estaba a mi lado. La noche anterior lo había picado una cacata y estaba prácticamente cojo.
Le dije:
—Vete para la residencia. Tú no estás en
condiciones de quedarte aquí.
Cuando oscureció, efectivamente llegó la Policía y comenzó a desalojar a los estudiantes a golpes.
En medio de la corredera iba junto a *Andrés Julio Coen,* quien había quedado encargado del orden y del cuidado de la Rectoría durante la ocupación.
Aquella noche quedó grabada en mi memoria por la violencia, los gritos, la confusión y la persecución de los estudiantes.
*MARZO Y ABRIL DE 1971: LA CRISIS DE LA MADRE Y MAESTRA*
Los acontecimientos que recuerdo se inscriben en una crisis universitaria mayor que, según la documentación histórica disponible, tuvo momentos decisivos en marzo y abril de *1971.*
El *18 de marzo de 1971* se produjo un piquete frente a la Rectoría y, posteriormente, estudiantes ocuparon el edificio de Administración de la Universidad Católica Madre y Maestra. La ocupación se prolongó durante 11 días.
El 27 de marzo, los estudiantes abandonaron las oficinas de Administración. Sin embargo, la crisis no terminó allí.
Finalmente, el *3 de abril de 1971,* el rector, monseñor *Agripino Núñez Collado,* decretó el cierre de la universidad y de las residencias estudiantiles, incluyendo la suspensión de sus labores administrativas.
Posteriormente hubo intentos de reanudar las actividades, pero nuevas interrupciones provocaron otras suspensiones durante ese mismo mes.
Por eso, cuando se habla del cierre de la Madre y Maestra, hay que entender que no se trató simplemente de un hecho aislado, sino de un proceso de creciente confrontación estudiantil, institucional y política.
*¿QUÉ PAPEL JUGÓ LA IZQUIERDA ESTUDIANTIL?*
Desde mi experiencia y desde lo que recuerdo de aquellos años, la presencia de grupos políticamente organizados fue determinante para que una protesta estudiantil adquiriera una dimensión ideológica mayor.
Entre esos grupos recuerdo a la *AERS,* vinculada a *Felucho Jiménez, Gary Imbert, Daniel Toribio y Juan Ramón Hernández.*
Mi interpretación es que esos sectores buscaban ampliar la influencia de las ideas socialistas dentro del movimiento estudiantil y aprovechar la agitación universitaria para organizar políticamente a los estudiantes.
En ese contexto, la Madre y Maestra tampoco estaba aislada de lo que ocurría en la UASD. Las luchas, los discursos, las consignas y las corrientes ideológicas circulaban entre los estudiantes de ambas universidades.
Pero una cosa es el contexto político y otra el origen de aquella protesta particular.
*Aquella comenzó con una conversación en la residencia universitaria.*
*UNA MEMORIA QUE VUELVE DESDE UNA REUNIÓN DE EXALUMNOS*
Por eso esta historia regresó a mi memoria durante nuestra reunión periódica de los exalumnos de la *Universidad Católica Madre y Maestra (UCMM).*
Nosotros pertenecemos a una generación que vivió momentos extraordinarios de la historia dominicana. Éramos jóvenes estudiantes y muchas veces no podíamos imaginar que las acciones que realizábamos tendrían años después una dimensión histórica.
Cuando hoy recuerdo aquella tarde, me sigue llamando la atención cómo una frase pudo desencadenar una cadena de acontecimientos tan grande.
Yo le dije a Carlos que los estudiantes de la Madre y Maestra éramos indiferentes ante la lucha de la UASD.
Un estudiante escuchó.
Me cuestionó.
Nos levantamos.
Fuimos al edificio de aulas, donde estaba la cafetería.
Los estudiantes se sumaron.
Llegaron las guaguas de Mao, La Vega y Moca.
Alguien dijo:
*“¡Vamos a tomar la Rectoría!”*
Y la Rectoría fue tomada.
Después vino la paralización del tránsito, la intervención policial y, posteriormente, una crisis universitaria que terminó con el cierre de la Madre y Maestra y de sus residencias estudiantiles.
*LA HISTORIA Y LA MEMORIA*
No pretendo presentar este relato como la explicación única de aquellos acontecimientos. Es mi testimonio y mi memoria de una época que viví como estudiante.
La historia debe contrastar los testimonios personales con los documentos, las publicaciones de la época y los archivos institucionales.
Pero también considero importante que quienes vivimos aquellos acontecimientos dejemos constancia de lo que vimos, escuchamos y experimentamos.
La lucha por el medio millón de la UASD fue un movimiento universitario dirigido por *Hatuey De Camps Jiménez* que tomó repercusión nacional. En 1969 consiguió que el presupuesto mensual de la universidad pasara de *RD$300,000 a RD$500,000,* después de una intensa movilización social.
En la Madre y Maestra, dos años después, una crisis estudiantil desembocaría en el cierre de la institución.
Entre ambos acontecimientos hubo un período de intensa agitación política y universitaria.
Y en medio de aquella historia, en una residencia donde vivíamos estudiantes de diferentes provincias del país, una conversación durante el almuerzo terminó convirtiéndose en una protesta que todavía recuerdo.
Por eso la llamo *“la chanza”.*
No porque lo ocurrido fuera una broma, sino porque nadie podía imaginar que aquella frase, pronunciada durante un almuerzo entre estudiantes, terminaría llevando a una multitud hasta la Rectoría y formando parte de una de las etapas más intensas de la historia universitaria dominicana.
*Luis Acosta Moreta, Luis “El Gallo”*
*CONTINUARÁ…*
La Peque priky72@gmail.com