diariodominicano.com
PANAMÁ, 7 sep (Xinhua) — Uno de los principales retos que enfrenta el Canal de Panamá es «asegurar el agua» para el funcionamiento de la ruta interoceánica, como asevero hoy Ilya Espino de Marotta, quien asumió el cargo de administradora de la vía interoceánica por un período de siete años, convirtiéndose en la primera mujer en hacerlo, difundió la Administración del Canal. Espino de Marotta, quien fue subadministradora de la ruta interoceánica, reemplaza a Ricaurte Vásquez y se convierte así en la primera mujer en ejercer el cargo de administradora en los 112 años de funcionamiento desde que fue inaugurado en 1914. Durante la ceremonia de toma de posesión, la nueva administradora hizo hincapié en que el proyecto del lago Río Indio es el «más importante» de la Autoridad del Canal de Panamá y del país de América Central. «El seguimiento meteorológico confirma la creciente variabilidad de la lluvia en las cuencas del Canal y la necesidad de prepararnos para eventos cada vez más frecuentes. Hace 3 años, la sequía nos obligó a reducir más de 2.700 tránsitos», recordó. El nuevo lago forma parte del Programa de Proyectos Hídricos del Canal que tiene como objetivo garantizar el suministro de agua para las operaciones de la vía y para más del 50 por ciento de la población de Panamá. La obra tendrá un costo estimado de 1.500 millones de dólares y se prevé que comience en el 2027, extendiéndose hasta el 2031. La disponibilidad de agua continúa como un desafío para el Canal de Panamá, cuyo nuevo administrador considera que si las precipitaciones se mantienen por debajo de lo previsto en los próximos meses, el número de tránsitos diarios podría reducirse de 32 a unos 29 a comienzos de 2027. En agosto de este año, la entidad anunció que el número de cupos disponibles por día se reduciría de 36 a 34 y luego a 32 para mediados de septiembre de 2026. La nueva administradora agregó en su discurso que el Canal de Panamá enfrenta «eventos geopolíticos y climáticos» que representan «riesgos y oportunidades», por lo que la Estrategia 2025-2035 busca «asegurar la resiliencia».