
La Habana, 10 ago (Prensa Latina) El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, denunció hoy los efectos del bloqueo estadounidense en la salud de la población, durante el I Coloquio Internacional «Fidel: legado y futuro».
Fotos: Endrys Correa Vaillant (FotosPL)
Ante los mil 500 participantes en el evento, el mandatario ofreció cifras concretas del impacto humanitario del cerco económico: 98,500 cirugías en espera, 30 por ciento de medicamentos básicos está disponible, y 67 mil infantes aun no tienen el esquema de inmunización actualizado.
«El inmenso dolor de las familias cubanas se confirma en estadísticas. Muertes causadas por la falta de medicamentos que durante décadas el país produjo y entregó gratuitamente», agregó.
Díaz-Canel denunció también el impacto del bloqueo energético, que impide el arribo de combustibles a la isla, a partir de las órdenes ejecutivas impuestas por la administración Trump.
«Si tuviéramos disponibles cada día los mil 400 megawatts de la generación distribuida que hemos recuperado con enormes esfuerzos, podríamos aliviar significativamente los apagones», afirmó.
El presidente cubano destacó que, ante esta realidad, la resistencia no es pasiva sino creativa.
«En medio de la crisis hemos desarrollado los acuerdos propios que nos permitieron enfrentar la pandemia como sobrevivientes. Hemos sabido convertir la escasez en oportunidad», subrayó.
Díaz-Canel recordó el método legado por Fidel Castro para enfrentar las adversidades:
«Fidel no dejó recetas, dejó un método. Cuando formuló su alegato del 16 de octubre de 1953 con las cinco leyes revolucionarias, había elaborado un programa que diagnosticaba las enfermedades estructurales de una economía subdesarrollada y dependiente», señaló.
«Ese método -diagnóstico riguroso, propuesta programática y acción decidida- se repitió en cada etapa: en la Sierra Maestra, en 1960 con la nacionalización del subsuelo, en 1961 demostrando que un pueblo armado y consciente podía derrotar al imperialismo», agregó.