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Madrid, 3 ago (Prensa Latina) En medio de olas de calor e incendios forestales, las vacaciones veraniegas tienen incentivos en España, donde decenas de miles de personas se aprestan a contemplar un eclipse solar total, visible en algunos puntos del país.
Será el 12 de agosto, entes de la puesta del Sol y durante poco más de un minuto, una fecha que hoy subraya en el calendario la comunidad científica española e internacional.
Según el Instituto Geográfico Nacional (IGN), en ciudades como Burgos el eclipse empezará a las 19:33 horas y llegará al máximo a las 20:29 horas. La totalidad durará 104 segundos, con el Sol a solo 8 grados de altura.
Expertos de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) analizaron cómo un fenómeno de pocos minutos puede activar reservas hoteleras, movilidad, actividades divulgativas, expectación social y riesgos oculares si no se observa con la protección adecuada.
Pequeñas ciudades situadas en la ruta del eclipse elevaron en un 383 por ciento este año sus reservas, y el suceso podría generar 362 millones de euros en gasto turístico.
Fuentes del Gobierno nacional resaltaron que unos 10 millones de astroturistas extranjeros vendrán a España. Además de Burgos, A Coruña, León y las Islas Baleares, dominan el interés foráneo con reservaciones hoteleras a tope.
«El caso del eclipse de este año, que se verá en gran parte de la Península Ibérica, es diferente; hablamos de un acontecimiento excepcional que puede actuar como catalizador y transformar temporalmente este nicho en un fenómeno mucho más masivo», comentó Lluís Garay, profesor de los Estudios de Economía y Empresa de la UOC e investigador del grupo NOUTUR.
El precedente más reciente se remonta al eclipse solar de 2019 en la región de Coquimbo, Chile, donde se dieron cita cerca de medio millón de visitantes.
“Sin una planificación adecuada, el eclipse puede convertirse en un espejismo económico; con una buena gestión, puede ser la carta de presentación de un territorio”, opinó Garay.
Es un fenómeno natural poco habitual, y el cerebro está preparado para detectar aquello que es infrecuente, relevante o potencialmente significativo, apuntaron científicos españoles.
Intervienen las neuronas dopaminérgicas, que van del área tegmental ventral hasta el núcleo accumbens, una región del estriado.
David Merino, profesor de los Estudios de Informática, Multimedia y Telecomunicación de la UOC e investigador del grupo AIWELL, remarcó que observar el Sol sin protección puede provocar retinopatía solar o retinopatía por eclipse solar.
“Una mirada muy breve puede dejar una mancha visual pasajera, pero una exposición más larga puede superar los niveles de luz que el ojo puede tolerar y causar daño fotoquímico a la retina”, acotó.
Las gafas de sol convencionales no sirven. Tampoco los métodos caseros. Las gafas para ver el eclipse deben estar homologadas y cumplir la norma internacional ISO 12312-2, que especifica los requisitos de los visores solares seguros, recomendaron los expertos.
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