11 de julio de 2026
Hace cinco años, miles de cubanos salieron a las calles para exigir un futuro mejor para ellos y sus familias, buscando un cambio tras décadas de represión e incompetencia económica por parte del régimen comunista. Como era de esperar, el régimen respondió con brutalidad, golpeando a manifestantes pacíficos en las calles y arrestando a miles de cubanos comunes. Hasta el día de hoy, cientos de cubanos permanecen injustamente detenidos por el simple hecho de exigir derechos básicos, oportunidades y dignidad. Reiteramos nuestro llamado a la liberación inmediata de estos y de todos los presos políticos en Cuba.
El presidente Trump y yo deseamos un futuro mejor para Cuba y su pueblo, que tanto ha sufrido. Tras décadas de represión y una pésima gestión, la economía cubana está en caída libre y su población sigue padeciendo apagones, hambre y privaciones. Estados Unidos siempre ha apoyado al pueblo cubano con asistencia humanitaria y exportaciones de alimentos, medicinas y bienes esenciales. En esta administración, hemos ofrecido a Cuba ayuda, asistencia para la reconstrucción y la promesa de una nueva relación entre nuestros dos países, si el régimen acepta realizar reformas políticas y económicas que le permitan al país tener una oportunidad de prosperar.
Lamentablemente, el régimen y sus élites corruptas siguen negándose a cualquier intento de reforma significativa, priorizando en cambio perpetuar su control absoluto sobre el pueblo cubano y su adhesión dogmática a su ideología marxista, fallida y moralmente corrupta. Mientras el pueblo clama por reformas, los dirigentes comunistas de Cuba siguen consolidando el control económico, robando y desviando al extranjero los pocos recursos que quedan y culpando a otros de sus fracasos. Continúan aliándose con los enemigos de Estados Unidos, lo que representa una grave amenaza para la seguridad nacional al albergar operaciones militares, de inteligencia y terroristas extranjeras hostiles a menos de 160 kilómetros de nuestro territorio y al apoyar peligrosas redes subversivas y terroristas en los propios Estados Unidos.
Estados Unidos seguirá utilizando todos los medios a su alcance para hacer frente a las amenazas a la seguridad nacional que plantea el régimen comunista cubano y para impulsar las reformas económicas y políticas que permitan a Cuba un futuro mejor. Los líderes cubanos deben comprometerse con reformas reales, la paz y la prosperidad, antes de que sea demasiado tarde.
U.S. Department of State
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