Daris Javier Cuevas
En la literatura sobre las finanzas públicas, o hacienda, asi como en la política
económica existe el consenso acerca de que los principales objetivos conducir el diseño
de los sistemas fiscales han de ser la eficiencia, la sencillez, la equidad y la flexibilidad.
Y ha de ser asi ya que los impuestos se han convertido en el principal instrumento
exclusivo de la financiación del gasto público y un factor determinante para mitigar el
déficit público.
Es relevante destacar que, en la clasificación frecuente de los impuestos, estos permiten
distinguir entre impuestos directos, impuestos indirectos y las cotizaciones sociales,
según los diferentes criterios. Pero resulta que los impuestos directos son aquellos que
gravan la renta de las personas físicas y de las personas jurídicas o empresas, por tanto,
son los más importantes, aunque todo impuesto sobre las empresas es transferible a los
contribuyentes, en particular, a los consumidores.
En relación a los impuestos indirectos, estos gravan el consumo de bienes y servicios, la
compra de determinados activos y otras operaciones o transacciones que se realicen.
Pues como se puede observar, tanto los impuestos directos como los indirectos recaen
sobre las personas físicas, afectando asi sus ingresos y generando una distorsión en el
bienestar particular, lo que significa que cualquier tipo de reforma tributaria impacta de
manera directa en la población consumidora.
En cuanto a las cotizaciones sociales, estas son una especie de impuesto que impacta
sobre el salario del trabajo, en el entendido de que su recaudación afecta a los gastos de
cobertura social que, por lo general, son las pensiones. Si pensamos en la diferencia
existente entre las cotizaciones y los impuestos sobre la renta, la respuesta puntual
radica en que mientras las cotizaciones solo gravan a los salarios y en que su
recaudacion se afecta al pago de prestaciones de cobertura social.
En el marco de un sistema tributario hay que destacar los impuestos sobre las
importaciones, esto es, los impuestos que gravan la importación de bienes que ingresan
al país. Desde una perspectiva tributaria, se destaca que existen elementos primordiales
que configuran la imagen tributaria como lo son el sujeto tributario que son las personas
físicas y jurídicas que por mandato de la ley están obligados a cumplir con la
tributación, el hecho imponible que hace referencia a la circunstancia que origina una
obligación tributaria y la base imponible que se trata de la valoración y cuantificación
del hecho imponible, esto es, el valor economico sobre el cual se calculan los
impuestos, en porcentaje.
Cabe poner destacar que la función principal de un sistema tributario es recaudar los
ingresos necesarios para financiar las políticas de gasto público. Para lograr este
objetivo los sistemas impositivos deben conducir a la eficiencia económica, es decir,
que haya equidad, no divergencias entre los precios relativos del consumidor y
productor, pues si se abre la divergencia entre ambos se genera una situacion
distorsionante muy peligrosa.
Debe de quedar despejado que el sistema tributario afecta a la asignación y a la
distribución de recursos de la economia, por tanto, se descarta que una reforma
tributaria nunca se orienta para impulsar el crecimiento economico ni el bienestar de las
gentes si esta va acompañada de nuevas cargas impositivas. Pues un sistema tributario
puede generar mayor bienestar si el mismo es sencillo cuando se sustenta en pocos
impuestos de base amplia a los mayores ingresos, esto es, un sistema de carácter
progresivo, que es la base sustantiva para mitigar la desigualdad.
En vez de crear nueva carga impositiva de carácter regresiva, el gobierno debe orientar
su política tributaria con la finalidad de atacar la evasión fiscal para elevar la
recaudacion ya que de lo contrario lo que muestra es una ineficiencia. La distorsión en
el bienestar de los ciudadanos se engendra cuando la orientacion de la política tributaria
solo se concentra en recaudar para cubrir el déficit público, por tal razón resulta valido
traer estas palabras sabias de Winston Churchill: » un país que intenta alcanzar la
prosperidad a base de impuestos es como un hombre que se mete en un cubo y trata de
levantarse por el asa¨.
Daris Javier Cuevas Nin