Cultura

Nueva actividad de mezclas autóctonas en el Centro Cultural de España

Santo Domingo, 28 Oct 2010.- «El Ruido de Otros» es una exhibición que está concebida como un centro de producción que intenta acortar la distancia entre el público y la obra de arte mediante la confluencia de diversos medios como la instalación, la fotografía, el vídeo, la poesía y el performance. Apoyado en la teoría de la Estética Relacional, este proyecto se enfoca en la creación de diversas situaciones que buscan involucrar al espectador con la obra a través de la acción.

En este proyecto se trastoca la visión tradicional del autor como máxima autoridad dentro de una exhibición, en consecuencia, Quisqueya Henríquez ha invitado a otros artistas a exhibir con ella. En un intento de empujar los límites del autor sobre la obra, la artista ha creado un escenario para una banda y un set fotográfico para un fotógrafo. Las piezas tiene sentido en tanto otro artista las utiliza, de alguna manera su obra desaparece en la obra de otro.

La muestra está conformada por estructuras realizadas con sentido arquitectónico y funciones performáticas. En algunos casos revisitan la noción de autoría, en otras, la apropiación y lo inmaterial en el arte. La presentación de El Hombrecito, banda que explora la relación entre poesía, música y performance, tendrá lugar en un escenario elíptico a manera de plataforma diseñada por Quisqueya Henríquez junto al arquitecto Lowell Whiple. A través de la mezcla de collage y video, la artista reinterpreta fragmentos y personajes de poemas de Frank Baez y Homero Pumarol junto a ?Modern Times?, una recreación realizada para El hombrecito porJaime Guerra sobre el video bajo el mismo título de la canción del legendario Bob Dylan.

La relación arte-naturaleza es una constante en la obra de Natalia Ortega, su obra en esta ocasión recurre a la utilización de materiales frágiles y austeros mediante una instalación de gran escala hecha con Bambú. En contraste con lo natural se encuentra el tejido con tiras de plástico que realizará Fico el tejedor a manera de happening durante la inauguración. La experiencia de esta artista con el barro trasciende su trabajo como ceramista, es una activista de los llamados eco-warriors (eco-guerreros) o de los guerrillas gardeners (Jardineros guerilleros). Bajo estas influencias nace la obra ?Seedbombs?, pequeñas formaciones de barro, abono y semillas de albahaca que serán distribuidas al público durante la apertura. Para este proceso, la artista invitó a las mujeres que participan en la exhibición a ser parte de la filmación de un video corto que documenta el moldeado.

Patricia Castillo (patutus) presenta una instalación específica para el proyecto, que contemplan la interacción a través de una especie de trampa que se establece entre lo que la artista deja ver y lo que luego el espectador descubre. La obra esconde y devela al mismo tiempo, los múltiples significados de la misma, diciendo y desdiciendo a través de dos momentos; lo obvio y lo obtuso. Su obra indaga el proceso de producción en masa, tomando el textil como motivo.

Máximo del Castillo es un diseñador gráfico que comenzó de forma tímida a documentar las noches en Santo Domingo. Se interesa por los patrones y los fondos que recuerdan el atrezzo de los estudios y sets fotográficos de los años ochentas. Partiendo de esta premisa colabora con Quisqueya Henríquez en la obra Magic Túnel, una pieza inspirada en el magic Box de Manzoni, que involucra de manera participativa al público en la noche inaugural como protagonistas de sus imágenes.

2010-10-28 18:44:54