Guatemala, 02 Nov 2010 (Xinhua) — Miles de guatemaltecos acudieron este lunes a los cementerios del país, para limpiar, adornar las tumbas, e incluso llevar comida y bebida a sus familiares fallecidos, como parte de las celebraciones del «día de muertos».
La costumbre ha sido asociada por historiadores a tradiciones paganas que provienen desde la época precolombina y que ha evolucionado con el paso del tiempo.
En la localidad de Sumpango, a 41 kilómetros de la ciudad capital; los indígenas Mayas de la etnia Kakchiquel, elaboran barriletes (cometas), con papel, tela y varas de bambú para el armazón, los cuales llegan a medir hasta 20 metros de alto.
Los más pequeños son elevados en el cementerio de la localidad, mientras los más grandes sólo se exhiben a turistas y locales.
En Huehuetenango a 266 kilómetros al nor oeste de la capital, el cementerio se llena de marimbas; instrumentos musicales de madera semejantes a un xilófono, cuyo origen se atribuye a Mesoamérica.
En la localidad de Todos Santos Cuchumatán a 312 kilómetros de la capital, hay una semana de fiesta que culmina el 2 de noviembre; la cual incluye además de abundante comida y bebida, carreras de caballo a campo traviesa.
En Quetzaltenango a 201 kilómetros al occidente de la capital y otras localidades de la región la costumbre es visitar los cementerios, pintar las tumbas y adornarlas con flores, e incluso llevar alimentos a «los muertos», así como bebidas espirituosas.
Tan sólo en la capital se estima que más de un millón de personas visitan los camposantos este lunes.
A nivel nacional se prepara una comida tradicional llamada «fiambre», que consiste en la mezcla de más de 50 ingredientes, que incluyen embutidos, carnes y verduras de la región; esta es la única fecha del año que se come dicho plato.
2010-11-02 13:24:16