Photos Por DAVID BARBOZA / The New York Times
SHANGAI
En la clase de matemáticas de noveno grado que impartió Li Zhen la semana pasada en esta ciudad, el ejercicio de la mañana era Geometría. A los alumnos en la escuela secundaria afiliada a la Facultad de Profesores Jing-An les pidieron que explicaran el tamaño relativo de formas geométricas usando el teorema de paralelogramos de Euclides.
«¿Quién puede decirme cómo se demuestra que dos líneas son paralelas sin usar un segmento proporcional?», preguntó Li en voz alta, dirigiéndose a 40 estudiantes sentados en una atestada aula.
Uno a uno, un grupo de estudiantes en la escuela pública de tamaño mediano levantaron sus manos. Cuando Li se dirigía a ellos por sus nombres, cada uno se ponía de pie cortésmente junto a su pupitre y, en general, contestaba correctamente. Regresaban a sus asientos solamente cuando ella les decía que se sentaran.
Los educadores dicen que este disciplinado enfoque contribuye a explicar el anuncio de este mes en el sentido que 5,100 jóvenes de 15 años de edad en Shanghai obtuvieron mejores resultados que estudiantes de aproximadamente 65 países en una prueba internacional estandarizada que midió habilidades en Matemática, Ciencia y Lectura.
Los estudiantes de Estados Unidos terminaron entre el puesto 15 y el 31 en las tres categorías. Francia y Gran Bretaña también obtuvieron malos resultados. Los expertos destacan que es complicado llevar a cabo una comparación de las calificaciones de países y ciudades de diferentes tamaños. Además, notaron que los resultados de Shanghai no eran representativos de China, ya que esta ciudad de crecimiento acelerado, con 20 millones de habitantes, es relativamente rica. De cualquier forma, quedaron impresionados ante los altos resultados de estudiantes en Shanghai.
Los resultados fueron vistos como otra señal de la creciente competitividad de China. Los puestos que Estados Unidos ocupó son una «llamada de alerta», dijo Arne Duncan, el secretario de Educación.
Si bien no fue la primera vez que China había participado en la prueba, que fue administrada por la Organización de Cooperación Económica y Desarrollo, con sede en París, los resultados apuntalaron la reputación de este país por su producción de estudiantes con firmes capacidades en Matemática y Ciencia.
De manera similar, muchos educadores quedaron sorprendidos ante los buenos resultados de la ciudad en Lectura, que midió la destreza de los alumnos en su chino nativo.
Los estudiantes de Shanghai obtuvieron buenos resultados, destacan expertos, por la misma razón que los estudiantes de otras partes de Asia, entre ellas Corea del Sur, Singapur y Hong Kong: Sus sistemas educativos se fundamentan en la disciplina, el aprendizaje de memoria y una obsesiva preparación para exámenes.
Estudiantes de escuelas públicas de Shanghai a menudo permanecen en la escuela hasta las 4 de la tarde, ven muy poca televisión y la ley china les prohíbe trabajar antes de los 16 años de edad.
«Es muy raro que niños en otros países reciban una educación académica tan intensiva como la de nuestros hijos», expresó Sun Baohong, autoridad en educación por la Academia de Shanghai de Ciencias Sociales. «Así que si la prueba es de Matemática y Ciencia, indudablemente los estudiantes chinos ganarán la competencia».
Sin embargo, muchos educadores notan que la fuerza de China en educación también es una debilidad. El sistema educativo del país está demasiado enfocado en los exámenes, las escuelas locales sofocan la creatividad y las presiones de los padres de familia a menudo privan a los niños de los goces de la infancia, destacan.
«Son dos lados de la misma moneda: las escuelas chinas son muy buenas para preparar a sus estudiantes para pruebas estandarizadas», escribió Jiang Xueqin, uno de los subdirectores de la Preparatoria de la Universidad de Pekín, en Pekín, escribió en un artículo de opinión publicado en The Wall Street Journal después que se hubieran anunciado los resultados. «Por esa razón, no logran prepararlos para la educación superior y la economía del conocimiento».
En una entrevista, Jiang dijo que las escuelas chinas ponían demasiado énfasis en los exámenes, produciendo estudiantes que carecían de la curiosidad la capacidad de pensamiento crítico o independiente.
«Eso crea estudiantes de mentalidad muy estrecha», destacó. «Sin embargo, lo que China necesita actualmente es empresarios e innovadores».
Esta es una queja común en China. Los educadores alegan que el énfasis en las pruebas estandarizadas es responsable en parte de la escasez de nuevas e innovadoras empresas en China. Además, ejecutivos de empresas mundiales que operan aquí refieren que tienen dificultades para encontrar a gerentes intermedios que puedan pensar creativamente y resolver problemas.
En muchas formas, el sistema es un reflejo del pasado confucianista de China. De los niños se espera que honren y respeten a sus padres y profesores.
«La disciplina rara vez es el problema», apuntó Ding Yi, uno de los subdirectores de la escuela secundaria afiliada con la Facultad de Profesores Jing-An. «El mayor desafío es un estudiante que no hace su tarea de manera sistemática».
Si bien la calidad de las escuelas varía enormemente en China (a menudo, las escuelas en zonas rurales carecen de recursos suficientes, y las tasas de deserción escolar pueden ser altas), escuelas de grandes ciudades típicamente producen estudiantes con firmes conocimientos de Matemáticas y Ciencia.
Se cree que Shanghai tiene el mejor sistema escolar del país, y muchos estudiantes aquí logran ingresar a las facultades y universidades más selectivas de Estados Unidos.
Si bien las escuelas de Shanghai son famosas por sus habilidades en la preparación para exámenes, administradores locales están intentando ampliar los programas académicos y extenderles mayor libertad a distritos locales. La escuela Jing?An, una de aproximadamente 150 escuelas en Shanghai que participaron en la prueba internacional, fue creada hace 12 años para elevar los niveles en un área conocida por el fracaso de escuelas.
El director, Zhang Renli, creó una escuela experimental que pone menos énfasis en matemáticas y permite que los niños tengan más tiempo libre para jugar y experimentar. La escuela celebra un espectáculo semanal de talento, por ejemplo.
El edificio escolar de cinco pisos, que alberga a los grados octavo y noveno en un distrito central de Shanghai, es más bien gris. Los estudiantes visten uniformes arrugados, las aulas están repletas y el almuerzo es traído en autobuses cada tarde. Sin embargo, se considera que la escuela, la cual opera desde las 8:20 a.m. hasta las 4: p.m. la mayoría de los días, es una de las mejores secundarias de la ciudad.
En Shanghai, la mayoría de los estudiantes empiezan a estudiar Inglés en el primer grado. Muchos alumnos de secundaria asisten a clases adicionales después de clases o los sábados.
Una estudiante en Jing?An, Zhou Han, de 14 años, dijo que había tomado parte en competencias de escritura y redacción de discursos y había estudiado el erhu?, un instrumento clásico de China. De manera similar, ella tiene un tutor de Matemáticas.
«No soy realmente buena en Matemáticas», señaló. «Al principio, mis padres querían que las estudiara, pero ahora soy yo la que quiere hacerlo».
2011-01-02 01:14:43