J.C. Malone
El presente será ayer, en el mañana y, como pasado, ofrecerá ideas de lo que será el futuro. Porque usamos la historia como guía, una cronología del pasado reciente en la política vernácula, puede ofrecer una idea del rumbo que tomarán los acontecimientos del 2028.
Empecemos con una premisa real, no con abstractos y hermosos conceptos que, históricamente, nunca tuvieron aplicación práctica. Hablo de “soberanía, autodeterminación de los pueblos”, conceptos preciosos y románticos. Siempre debemos mantener vivas esas ideas, sin grandes ilusiones.
Rafael Leonidas Trujillo fue formado, puesto y mantenido en el poder por el gobierno de los Estados Unidos. Los “héroes” que comieron en su mesa después lo asesinaron, actuando en nombre y representación de Washington, con armas y un plan que llegó de allá.
Hoy, Washington habla a través de su enviada, la embajadora Leah Francis Campos, cuyos movimientos y declaraciones recientes revelan los planes estadounidenses para la República Dominicana. Primero, ella habló en contra de politizar los visados. Luego, vino el “auto de no lugar” en favor de Gonzalo Castillo, el ex candidato presidencial del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), y la embajada le restableció su visado.
Campos luego visitó a Castillo y le preguntó públicamente al expresidente Leonel Fernández: «¿Por qué quiere ser presidente si ya lo ha sido tres veces?” Eso tiene un significado; en política se hacen muchas cosas para despistar. Debemos esperar antes de juzgar.
Campos expresó públicamente en contra de la llamada “Ley Mordaza” para regular los medios sociales. Esa ley nació en Davos, Suiza, parida por los globalistas del Foro Económico Mundial (FEM), en Inglaterra, Francia, Alemania y Polonia; miles cayeron presos por opinar contra políticas oficiales.
Nuestra “Ley Mordaza” viene de Davos; el presidente Donald Trump, a quien Campos representa, enfrenta a los globalistas. El presidente Luis Abinader es globalista, miembro del FEM.
Quizá Washington descartó a Fernández, a Abinader y a su partido. Son globalistas anti-Trump. Gonzalo fue judicialmente “limpiado» hasta ahora, porque las cosas siempre cambian. El futuro luce claro.