Por Ramón Mercedes
NUEVA YORK.- La temporada de tiburones ya comenzó en algunas costas de Nueva York, donde investigadores y organismos marinos han intensificado el monitoreo tras detectar ejemplares cerca de zonas frecuentadas por bañistas al inicio de la temporada de verano.
De acuerdo con OCEARCH, organización dedicada al rastreo y estudio de especies marinas, en la costa sur de Long Island ya apareció un tiburón blanco juvenil llamado Quint, de aproximadamente 3 metros de largo.
Otro de los ejemplares monitoreados es Nori, un tiburón blanco hembra de casi 2,7 metros de longitud, registrada por primera vez en mayo cerca de los Hamptons.
Entre las playas ubicadas en Long Island, donde acuden decenas de miles de bañistas, incluidos cientos de dominicanos, figuran Jones Beach State Park, Long Beach, Ocean Beach, North Hempstead Beach Park, Corey Beach y Cedar Beach.
Los especialistas consideran que este movimiento es especialmente relevante, porque los tiburones juveniles no suelen liderar la migración estacional hacia aguas más frías. John Tyminski, científico de datos de OCEARCH, explicó que, normalmente, son los ejemplares adultos los primeros en avanzar hacia el norte, debido a su mayor tolerancia a temperaturas bajas.
Los expertos señalan que el incremento de avistamientos no necesariamente implica un aumento del peligro para las personas, sino una mayor capacidad tecnológica para rastrear animales marinos mediante etiquetas satelitales y monitoreo costero.
Florida continúa encabezando el ranking nacional de ataques de tiburones, según datos recopilados por World Population Review. Después aparecen Hawái, Nueva York y California, entre los territorios con encuentros relevantes entre humanos y escualo.
Ante el inicio de la temporada alta de playas, el Departamento de Conservación Ambiental del estado de NY (DEC) recordó que entrar al océano implica compartir el entorno con depredadores marinos.
Según la agencia, la mayoría de los incidentes corresponden a «mordidas de prueba», situaciones en las que el tiburón confunde a una persona con alguna de sus presas habituales.
Las autoridades recomiendan evitar nadar cerca de focas o bancos de peces, mantenerse alejados de zonas donde haya aves marinas alimentándose, y no ingresar al agua durante el amanecer, atardecer o la noche.
También aconsejan evitar aguas turbias y seguir en todo momento las instrucciones de los guardavidas y el personal de parques.