Cultura

Con piedras marinas filósofo rinde homenaje a mujeres en Venezuela

CARACAS, 5 mar (Xinhua) — Más allá de la celebración anual del Día Internacional de la Mujer, todos los días se agasaja en Venezuela a la feminidad como fuente de la vida en el mundo, en el llamado «Jardín de las piedras marinas soñadoras».

Las rocas marinas son sencillas y sin valor intrínseco, pero adquieren significado cuando se unen entre sí en coloridas obras interactivas que endiosan a la mujer en sus facetas como madre, amante, amiga y compañera.

Paradójicamente, un hombre venezolano, Gregorio Barrios Pérez, es quien rinde culto a las mujeres en este atípico museo creado con sus propias manos en honor a su madre, hace más de 20 años.

«Afuera, a través de la historia se niega la virtud de lo femenino y me parece que eso es un error gravísimo. La mujer es la fuente de la vida», explicó a Xinhua Barrios.

La importancia de la mujer es tal, que incluso es necesario e ineludible la presencia de al menos un fémina para que un grupo pueda ingresar a la exposición ecológica inmersa dentro de la espesa vegetación del emblemático cerro Avila, cadena montañosa que separa a Caracas del mar Caribe.

Luego de luchar contra la gravedad y lograr armar en perfecto equilibrio tres rocas de distintos tamaños, formas y colores, los visitantes pueden adentrarse en este espacio y recorrer así las secciones «Culto a la mujer», el «Centro del universo» y el «Culto del amor sublime».

El filósofo considera que en la actualidad hay un uso indiscriminado de la imagen de la mujer en los medios de comunicación y critica que la propia mujer preste su cuerpo para la publicidad, donde se rebajan su condición y sus principios fundamentales como creadora de vida.

«Hay una utilización, una negación de sus condiciones y eso degrada, es como una blafemia. Los pueblos que la niegan viven con violencia, matándose. Debemos empezar por reconocer esa parte que rige, venimos de una madre», agregó Barrios.

Las piedras también son base para escribir poemas. En algunas de ellas y en paredes, el filósofo aborda la violencia de género, el misterio de lo femenino y el instinto maternal.

«Mujer, no somos iguales. Tu eres por ciclos, yo por motivación. Es cuando tu quieras, no cuando yo diga. Me disculpas?», dice uno de sus poemas y asegura que este punto es vital para romper con la violencia de género.

La galería no tiene paredes ni techo. La única ventana está compuesta por una vegetación colgante que enmarca la costa central del Caribe venezolano.

El visitante pasea sus cinco sentidos sobre cada una de las muestras que combinan interacción, juego y reflexión, en el marco de un perceptible erotismo.

El «Jardín de las piedras marinas soñadoras» es el primer museo de arte ecológico en el mundo, único en su tipo, y desde su creación es patrimonio cultural de Venezuela.

2011-03-06 03:20:21