México, 4 abr (PL).- El cubanísimo danzón puso a bailar a cientos de mexicanos en el Monumento a la Revolución, en el concierto gratuito que abrió la actual temporada musical de la Orquesta Filarmónica (OFCM) de la Ciudad de México.
Pese al calor y el sol, muchos admiradores de este ritmo, entre ellos niños y jóvenes, se dieron cita en un especial concierto que constituyó «una especie de abrazo entre lo cubano y la música hecha por los mexicanos», precisa la edición de hoy del periódico La Jornada.
En su primera presentación, como parte de la Temporada de Primavera 2011, la OFCM alternó danzones de Antonio María Romeu con la de otros compositores también cubanos como Consejo Valiente Robert, alias Acerina, bajo la batuta del reconocido director mexicano Arturo Márquez.
La Gioconda, el Clarín de la Selva y Teléfono a larga distancia, este último de Aniceto Díaz, a quien se le atribuye la creación del danzonete, género cercano al danzón, fueron algunas de las melodías que integraron el programa.
El sensual y suave ritmo que alegra el alma llegó a México en el siglo XIX, procedente de la occidental provincia cubana de Matanzas, donde el compositor Miguel Failde y Pérez le dio vida en 1879, para formar parte de la música tradicional de ambos países.
Sobre su arraigo, Márquez opina: «Es una cuestión de simpatía, sensualidad y ritmo, y de estar apegado a la nostalgia y la tradición. No es que estemos fuera de moda constantemente, sino más bien, lo mantenemos en nuestra memoria, cuerpo y alma».
2011-04-04 18:26:32