SACRIFICIO POR LA LIBERACION
En lo alto de las colinas adyacentes a la pista desierta del aeropuerto de Garze, nueve tumbas de soldados desconocidos descansan en silencio desde hace 60 años.
Padma, una mujer de 75 años de edad que vive cerca, comentó que en la primavera de 1951 una intensa nevada provocó el colapso de una cueva formada de barro donde vivían los soldados del EPL. Nueve soldados mujeres perdieron la vida en ese incidente.
«Desconocíamos sus nombres porque llegaron a Garze pocos días antes del accidente», mencionó.
En el proceso de llegada a la región de la meseta del Tíbet, conocida como «el techo del mundo» más de 3.000 soldados del EPL murieron por enfermedades a causa de la gran altura, de hambre o en accidentes mientras construían carreteras.
«El reto que representa la naturaleza fue más cruel que la guerra», señaló Chen Liang.
El veterano Xu Yongliang siempre recuerda a una mujer soldado llamada Deng Qunjie. «Mientras ascendían por una montaña nevada, uno a uno los soldados enfermaron y ya no podían caminar, sus compañeros militares los cargaban en camillas. Cuando todos los soldados hombres estaba exhaustos, Deng se ofreció a cargar una camilla».
«Cuando nos acercábamos a la cima, Deng cayó y casi no podía respirar», recordó Xu. «Antes de que pudiéramos bajarla, dejó de respirar».
«Ella tenía solamente 20 años», narra Xu en voz baja. «Cavamos un hoyo y la enterramos con un cobertor… No se puso ninguna señal en su tumba».
ANHELANDO EL CAMBIO
En la primavera de 1951, Trinley Dondrup tenía el presentimiento de que algunos cambios tendrían lugar en su vida, debido a que a menudo escuchaba murmullos que decían cosas como «Qamdo ha sido liberado, Lhasa debe ser la próxima».
Trinley Dondrup era un siervo que fue vendido a una familia aristócrata local cerca de Potala y a menudo era azotado por faltas mínimas y tenía la necesidad acuciante de alimentos, así como de libertad.
«En secreto estaba fascinado por la llegada del EPL. Ni siquiera me atrevía a conversar sobre eso con otros siervos», comentó el hombre de 80 años.
Poco después de la firma del acuerdo de 17 puntos, Trinley Dondrup encontró un folleto en la habitación de su amo cuando realizaba las labores de limpieza. Recuerda que un día el amo en secreto llevó el folleto luego de una reunión convocada por el Kasha.
«Después de leer el folleto, me sentía muy feliz debido a que ese papel hablaba de la liberación», mencionó. «Podría ser libre y regresar a mi hogar».
Irónicamente, la familia aristócrata se volvió más amable con los siervos, les dio alimento suficiente y dejó de regañarlos tanto.
Los dramáticos cambios ocurridos en el Tíbet en los últimos 60 años han sido muy intensos. Sin embargo, Chen Liang aún recuerda algo gracioso que pasó hace 60 años. Un camión militar era algo tan desconocido para los pobladores de Garze que algunos ancianos pensaban que era una especie de «Dios» brillante y ruidoso llegado del cielo.
Actualmente, aún las aldeas más remotas en el Tíbet pueden estar conectadas con el mundo exterior a través de televisión vía satélite y de teléfonos móviles.
Garze planea desarrollar un nuevo aeropuerto, esta vez no para el ejército, sino como parte de un plan nacional para mejorar el tráfico aéreo en el Tíbet. Los funcionarios locales indicaron que el viejo aeropuerto no será reutilizado debido a que la pista es demasiado corta para las necesidades de grandes aviones.
Este año, Trinley Dondrup y su familia se mudaron a una nueva casa construida por el gobierno local. La casa de tres habitaciones tiene un altar y un baño.
El hombre puede recordar claramente la mañana del 9 de septiembre de 1951, cuando las primeras tropas de los 18° Cuerpos del ejército, entre ellos Ngawang Tenzin, marcharon para entrar en Lhasa.
«Muchas personas fueron a dar la bienvenida a las tropas. Algunos estaban contentos y tenían curiosidad, algunos tenían recelo o eran hostiles. Yo simplemente estaba emocionado», expresa el anciano. «Para mí aquello fue el inicio de una nueva vida». Fin.
2011-05-24 17:55:19