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El Vaticano alerta de la “difusión” política del aborto como instrumento de control demográfico

diariodominicano.com

Por Victoria Cardiel es periodista especializada en temas de información social y religiosa.

Vaticano, 27 de abril, 2026.- El Vaticano publicó este lunes 27 de abril un nuevo documento destinado a promover, en el seno de la familia, el cuidado de la creación y de la vida humana, en el que advierte sobre el avance de determinadas “ideologías” contrarias a la vida, que fomentan el aborto y la esterilización como medios para controlar el crecimiento demográfico. 

El texto constata que en la actualidad existe “una tendencia a percibir el crecimiento demográfico como la principal amenaza para la humanidad” y lamenta las políticas de algunos gobiernos que “difunden el aborto, promoviendo a veces en los países pobres la adopción de la práctica de la esterilización” e imponen de este modo “un fuerte control de la natalidad”. El documento cita, en este contexto, la encíclica Caritas in veritate, publicada en 2009 por el Papa Benedicto XVI.

El volumen bebe del magisterio de los cuatro últimos Pontífices. El documento más antiguo al que hace referencia es Gaudium et Spes, del Concilio Vaticano II, promulgado por San Pablo VI el 7 de diciembre de 1965. También recoge aportaciones de San Juan Pablo II, que sentó bases decisivas en el ámbito de la familia y de la doctrina social de la Iglesia, especialmente en Familiaris Consortio (1981) y Sollicitudo Rei Socialis (1987).

Asimismo, incorpora el magisterio de Francisco, que en Evangelii Gaudium (2013) llama a una Iglesia “en salida”, centrada en el anuncio del Evangelio y cercana a las periferias humanas. Este enfoque pastoral se aplica a la vida familiar en Amoris Laetitia (2016), donde se subraya la importancia del discernimiento y del acompañamiento.

“Esta situación da lugar a que un número incalculable de niños no lleguen a nacer, niños a los que se les ha negado el derecho al don primordial de la creación, el don de la vida misma”, lamenta el Vaticano. 

Intentos de cancelar la diferencia sexual

Añade que este fenómeno también se produce “cuando la sociedad se ve perturbada por los intentos de cancelar la diferencia sexual porque ya no sabe confrontarse con la misma”.

Frente a esta realidad, el documento invita a centrar la atención en otros factores que considera verdaderamente perjudiciales, como el consumismo extremo, la contaminación, la cultura del usar y tirar y el deseo de ejercer un poder absoluto sobre el cuerpo humano mediante su manipulación, favorecida por los recientes avances tecnológicos.

En este sentido, recuerda que estas derivas se producen cuando “no se respeta el derecho a la vida y a la muerte natural, si se hace artificial la concepción, la gestación y el nacimiento del hombre, si se sacrifican embriones humanos a la investigación”, así como cuando los gobiernos “difunden el aborto, promoviendo a veces en los países pobres la adopción de la práctica de la esterilización” e imponen “un fuerte control de la natalidad”.

La importancia de la educación sexual

El texto subraya además que la educación integral de los hijos por parte de sus padres debe incluir también la formación en el amor y la sexualidad. “Este tema es objeto de muchos debates en la actualidad, lo que a menudo genera conflictos entre las escuelas y las familias a la hora de determinar qué es lo que se debe enseñar”, reconoce el documento, publicado este lunes y compuesto por 78 páginas.

El Vaticano insiste en que no “debemos olvidar que aprender a recibir el propio cuerpo, a cuidarlo y a respetar sus significados, es esencial para una verdadera ecología humana”, ya que “la aceptación del propio cuerpo como don de Dios es necesaria para acoger y aceptar el mundo entero como regalo del Padre y casa común”.

n el ámbito práctico, el documento anima a las familias a asumir la responsabilidad de educar a sus miembros, manteniendo conversaciones adecuadas a cada edad “sobre la necesidad de proteger la vida humana frente al aborto, la maternidad subrogada y la eutanasia; sobre la necesidad de cuidar a las personas con dificultades en el seno de la familia; y sobre la belleza, la dignidad y el significado de la sexualidad humana”. 

También sugiere implicarse con la escuela local, promoviendo mejoras ecológicas tanto en las instalaciones como en los contenidos educativos, o iniciativas como huertos escolares y el aprendizaje de la botánica.

Ecología integral en la vida de familia

El documento, titulado La ecología integral en la vida de la familia, ha sido elaborado conjuntamente por el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral y el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida. Según explican sus responsables, es fruto de un trabajo compartido en el que han participado teólogos, consultores y matrimonios.

El volumen ofrece ideas y consejos prácticos dirigidos a personas, familias y grupos eclesiales para afrontar los actuales desafíos medioambientales y promover el desarrollo integral de cada individuo. La primera parte presenta conceptos fundamentales basados en los escritos más significativos del Papa Francisco. 

La segunda, núcleo del documento, se articula en torno a siete temas inspirados en Laudato si’: escuchar el clamor de la tierra; escuchar el clamor de los pobres y los vulnerables; adoptar y promover una economía ecológica; fomentar estilos de vida sostenibles; impulsar la ecología integral en la educación; fortalecer la espiritualidad ecológica en la familia; y promover la participación de las familias en la vida comunitaria.

Cada capítulo se estructura en cuatro secciones: explicación del tema, implicaciones concretas, preguntas para la reflexión y el debate, y propuestas de acciones. Entre ellas, plantea interrogantes como: “¿Ha experimentado nuestra familia situaciones en las que se han utilizado los recursos naturales (…) de un modo que cree o exacerbe las tensiones sociales o la desigualdad?” o “¿Hemos intentado medir de alguna manera el nivel de nuestro consumo en nuestra familia y en nuestro hogar?”.

Evitar el despilfarro y usar el transporte público

El texto también incluye recomendaciones concretas, como enseñar a los niños a “respetar y cuidar a los animales”, “evitar el despilfarro de alimentos o electricidad”, usar “el transporte público con mayor frecuencia”, explorar “opciones de bajo coste para aislar su vivienda del frío y del calor” o clasificar correctamente los residuos domésticos.

Finalmente, el documento invita a participar en proyectos comprometidos “con la asistencia y la solidaridad, prestando especial atención a grupos de población vulnerables, como los miembros de comunidades indígenas, los refugiados, los migrantes, los niños en situación de riesgo, las familias que atraviesan dificultades o duelos y las personas analfabetas”. 

También plantea preguntas sobre el papel educativo de los padres y las tensiones que enfrentan al transmitir valores de sobriedad en una cultura marcada por el consumismo y la presión social.

“Los padres que intentan inculcar valores como la sobriedad y un estilo de vida modesto pueden ser percibidos como figuras autoritarias o como personas que ignoran el marketing y la presión de grupo. ¿Cómo se puede apoyar a dichos padres a sobrellevar estas dificultades?”, señala el texto.