Cultura

Genuino el interés de Kennedy en Puerto Rico

Melo Muñoz y Miguel Hernández Agosto recuerdan la visita del presidente John F. Kennedy

Por Israel Rodríguez Sánchez / israel.rodriguez@elnuevodia.com

La visita del presidente John F. Kennedy a Puerto Rico, el 15 de diciembre de 1961, despertó de forma espontánea alegría y esperanza en todo el País, recordaron los veteranos políticos populares Miguel Hernández Agosto y Victoria ?Melo? Muñoz Mendoza.

Kennedy fue recibido por el entonces gobernador Luis Muñoz Marín y su gabinete constitucional con un acto de bienvenida corto y, luego, fue homenajeado con una cena de Estado en La Fortaleza, a la que asistió un grupo reducido de personas.

Los escogidos para esa cena fueron: Roberto Sánchez Vilella, los presidentes del Senado y la Cámara, el pianista Jesús María Sanromá, el músico Pablo Casals y el escritor Tomás Blanco, recordó Hernández Agosto, quien recién había entrado a trabajar en el gobierno.

Muñoz Mendoza -hija de Muñoz Marín- no se encontraba en Puerto Rico en esa fecha, pero recuerda muy bien los detalles que le contó su madre, la entonces primera dama Inés María Mendoza, sobre la histórica visita.

Expuso, como ejemplo, que Kennedy durmió en lo que hasta entonces se conocía como el ?cuarto Lindbergh? en la mansión ejecutiva y que luego de la visita se conoció como el ?cuarto Kennedy?.

Contó que su madre preparó con un ?gusto enorme? las actividades relacionadas con la visita de Kennedy a La Fortaleza. Mendoza quería hacerle un obsequio a la primera dama estadounidense, Jacqueline Kennedy, y finalmente le regaló una talla de santos que encomendó a don Teodoro Vidal, quien era un experto en la materia.

?Mi mamá me llamaba y me contaba que había una alegría (porque) por fin tenemos un presidente con el cual nos podemos entender. Mi padre se trataba de entender con todos y Truman fue muy generoso con Puerto Rico. Pero aquí es una persona de peso, de intelecto. Y había alegría en su visita, alegría en su elección…?, compartió Muñoz Mendoza.

A Kennedy también le trajeron o le consiguieron un sillón puertorriqueño porque sufría de dolores de espalda si estaba mucho tiempo sentado, relató Muñoz Mendoza. ?No sé si lo trajo, pero lo que había allí era lo que yo reconocí como un sillón de Puerto Rico, de esos que hacían o hacen en Ciales. No sé si le hicieron especificaciones?, agregó.

Hernández Agosto, entretanto, señaló que Kennedy llegó a expresarle a Muñoz Marín que tras cruzar el Atlántico para visitar a Puerto Rico se sentía como en su casa a pesar de estar en un lugar con una cultura y lenguaje diferente. ?Esa era una manera de él expresar el tener conciencia de que Puerto Rico es distinto de los Estados Unidos, pero que podemos convivir adecuadamente?, expresó.

?La cosa de Kennedy era un interés legítimo en Puerto Rico. No era el político que venía a recaudar fondos o recoger delegados. Su visita respondía a un interés genuino?, puntualizó Hernández Agosto.

2011-06-11 12:46:33