La propuesta refuerza los principios, la vocación universal y la garantía de derechos del SDSS, manteniendo su arquitectura; incluye avances importantes, pero no elimina los privilegios existentes
Arismendi Diaz Santana
Las Superintendencias de Pensiones y de Salud promueven un anteproyecto de Reforma integral del Sistema Dominicano de Seguridad Social (SDSS). Bajo las instrucciones del presidente Luis Abinader el mismo persigue elevar el nivel de protección social y de satisfacción de los dominicanos y residentes.
Dicha propuesta respeta y refuerza los principios, la vocación universal y la garantía de derechos del SDSS, manteniendo su arquitectura. Además, incorpora el principio de imprescriptibilidad y de suficiencia (Art. 5), para garantizar el derecho de los afiliados al disfrute permanente de los servicios y las prestaciones garantizadas.
El anteproyecto contiene avances en respuesta a las demandas y expectativas de la mayoría de la población. Pero al mismo tiempo, omite o soslaya aspectos importantes y sensibles para elevar las pensiones, reducir el gasto familiar de bolsillo y reducir la privatización y mercantilización del sistema.
El presente análisis comprende cuatro artículos en un lenguaje sencillo. Dos dedicados a analizar los cambios propuestos por la SIPEN para mejorar las pensiones, y dos para examinar las propuestas de SISALRIL orientadas a reducir el gasto familiar de bolsillo y a elevar la cantidad, oportunidad y calidad de los servicios públicos de salud.
La propuesta de la SIPEN mantiene y refuerza los siete pilares esenciales del sistema mixto de pensión: 1) un componente de reparto basado en el Fondo de Solidaridad Social; 2) una cuenta individual de ahorro para el retiro; 3) una rectoría, regulación y supervisión a cargo del Estado; 4) una AFP pública para diversificar las opciones de los trabajadores; 5) la libre elección de los afiliados; 6) un recaudo centralizado a cargo de la Tesorería de la Seguridad Social (TSS), y 7) la DIDA.
En principio, los cambios de la SIPEN tienden a fortalecer el sistema de capitalización individual, considerando que en menos de cinco años elevó la cobertura de un 9% a un 95% de los trabajadores asalariados. Y porque ha demostrado una alta capacidad de ahorro al acumular un patrimonio de 1.3 millones de millones (billones) de pesos, el 20.8% del PIB, convirtiendo a los trabajadores en los principales accionistas del desarrollo nacional.
Arismendi Diaz Santana arismendi.diaz@gmail.com