Daris Javier Cuevas
Es un axioma que las zonas donde se producen los conflictos bélicos son las que mayores efectos producen estos eventos, sin embargo, las consecuencias que se derivan en múltiples zonas sin importar la distancia, pero con impactos directos y funestos. Tales efectos adquieren una mayor dimensión cuando se involucran las materias primas, en particular, el petróleo por la incidencia que este tiene en los motores que activan a la economía ya que la energía es un factor estratégico en la economía global.
Y es que de lo que se trata es que el petróleo resulta ser un pilar esencial de la economía a escala global, en el entendido de que este actúa como la fuente principal de energía, asi como materia prima del sector industrial. Por tales razones, su precio incide de manera directa en la inflación a escala planetaria y en el crecimiento económico, por tanto, una alta volatilidad puede estimular fuertes recesiones, incremento de costos en alimentos y transporte, tensión financiera y perturbaciones en los países importadores.
En términos macroeconómicos, el petróleo incide de una manera determinante en la economía global ya que su impacto es un catalizador activo en los sectores energético e industrial, lo cual sirve de soporte de la mayor movilidad del transporte global, la generación eléctrica y la fabricación de químicos, plásticos y materiales. Por lo expuesto es entendible que un incremento del precio del petróleo, o shock petrolero, se traduce en un aumento en los costos de producción estimulando asi una espiral incontrolable de la inflación, lo cual perturba el objetivo de la política monetaria, esto es, la estabilidad de precio.
En el contexto de lo planteado se puede afirmar que el petróleo es un componente categórico para alcanzar el crecimiento del PIB, en particular, que representa incertidumbre para los países productores y un elevado riesgo de inestabilidad para los importadores. Pues resulta irrefutable que el petróleo ejerce una influencia geopolítica y financieradeterminanteen la inestabilidad en zonas productoras que pueden engendrar conflictos, por tanto, puede inducir a crisis de suministro e incrementar los precios de una manera drástica y perturbando los denominados petrodólares.
También el petróleo juega un rol relevante al contribuir con el desarrollo económico en los países que tienen reservas de este hidrocarburo, la industria petroquímica, las exportaciones del crudo y sus derivados. Estas son razones poderosas que permiten interpretar el protagonismo del petróleo en la geopolítica global y la economía de los diferentes países cuya dinámica queda subordinada a las fluctuaciones de los precios del oro negro.
Bajo las premisas planteadas, se puede arribar a la conclusión de que el comportamiento de los precios del petróleo ha tenido un impacto directamente proporcional sobre la inflación y el crecimiento económico en el primer cuarto del siglo XXI. Pues en los primeros 25 años, el comportamiento de los precios del petróleo ha sido un factor relevante durante la crisis económica y financiera global, la pandemia global y el epicentro del actual conflicto bélico en oriente medio.
En la actualidad, para comprender lo que ocurre en la economía global resulta de gran utilidad apelar a lo planteado por el economista y catedrático español, Ramon Tamames, en su libro estructura económica internacional. En efecto, en el texto citado se hace un análisis exhaustivo del sistema global, la globalización, el comercio, las multinacionales, la energía y el sistema monetario internacional, llegando a la conclusión de que la economía internacional no puede verse como una sumatoria de mercados nacionales, sino que se trata de una red global de interdependencias, dominada por relaciones de poder que definen las posiciones de cada país en la jerarquía mundial subordina a los intereses corporativos y políticos de quienes tiene el dominio del poder económico y político.
En igual dirección aparece el catedrático y economista español, Juan Tugores, con su libro economía internacional donde resalta la incidencia y omnipresencia del fenómeno de la globalización como determinante de la economía internacional. Pues Tugores es enfático al afirmar que el creciente papel de las economías emergentes, el nuevo entorno financiero y comercial internacional, así como la internacionalización de la generación de riqueza conducirán a grandes discrepancias y complejas interrelaciones entre las grandes economías con efectos desproporcionados para la economía global, situación que construye un mundo forrado de pesimismo e incertidumbre desproporcionadas.
Daris Javier Cuevas Nin dcuevas16@uasd.edu.do