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Santiago de los Caballeros, República Dominicana, 28 mar (Prensa Latina) La realidad que vive hoy Cuba, marcada por el recrudecimiento del bloqueo de Estados Unidos, y la importancia de la solidaridad, fueron destacadas por el embajador de la isla en la República Dominicana, Ángel Arzuaga, durante una conferencia en esta ciudad.
Ante más de un centenar de asistentes, el diplomático inició su conferencia con un pensamiento de José Martí, de plena vigencia: “El amor, madre, a la patria, no es el amor ridículo a la tierra, ni a la hierba que pisan nuestras plantas; es el odio invencible a quien la oprime…”, para subrayar el arraigo a la nación y el espíritu de resistencia que, afirmó, ha caracterizado históricamente al pueblo cubano.
Arzuaga sostuvo que Cuba se distingue por “decir la verdad”, lo que —a su juicio— le ha valido el respeto y el cariño de millones de personas en el mundo.
En ese contexto, resaltó los vínculos históricos entre Santiago de los Caballeros (a unos 155 kilómetros al noroeste de la capital) y Santiago de Cuba, ciudades hermanadas por la cultura, la historia y las luchas emancipadoras.
Santiago de Cuba es conocida por su papel fundamental en los orígenes y desarrollo de la nación cubana. Fue una de las primeras villas fundadas por los españoles y llegó a ser la primera capital del país, lo que la convirtió en un centro clave durante la etapa colonial.
Además, ha sido escenario de importantes acontecimientos políticos y militares, como las luchas por la independencia y hechos decisivos de la Revolución, entre ellos el asalto al Cuartel Moncada en 1953, liderado por Fidel Castro. Años después, en 1959, desde esa ciudad se proclamó el triunfo revolucionario.
Durante su intervención, el diplomático evocó figuras clave de esa historia compartida, como el cacique Hatuey, a quien calificó como el primer internacionalista por su resistencia ante la colonización española, y al Generalísimo Máximo Gómez, oriundo de Baní, quien se incorporó a la lucha por la independencia de Cuba apenas seis días después del inicio de la gesta el 10 de octubre de 1868. “Ese día comenzó a formarse la nacionalidad cubana”, subrayó.
Afirmó que Cuba ha llevado adelante “una sola Revolución, para siempre”, porque ese día con el inicio de la Guerra de Independencia por Carlos Manuel de Céspedes, comenzó un proceso histórico continuo de lucha por la libertad, la soberanía y la justicia social.
Afirmó que para comprender la realidad actual de la isla es imprescindible conocer su historia. “Quien no conoce la historia no la ama, y quien no la ama no la defiende”, expresó, al tiempo que señaló que sin ese conocimiento no se comprenden las razones de la resistencia del pueblo cubano frente al colonialismo y las presiones de Estados Unidos.
En relación con la situación económica, Arzuaga rechazó las campañas de Estados Unidos y sus aliados que califican a Cuba como un “Estado fallido” y atribuyen sus dificultades únicamente a su sistema político, económico y social.
No somos una Revolución perfecta, pero si hay un sistema que no funciona, entonces que nos quiten el bloqueo. Si somos un gobierno fallido, ¿por qué hay que agredirnos?, ¿por qué no dejar que se caiga por sí solo?, cuestionó.
Al abordar el impacto del bloqueo, recordó que durante la primera administración de Donald Trump se aplicaron 243 medidas adicionales contra Cuba, especialmente a partir del segundo semestre de 2019, lo que recrudeció significativamente las restricciones económicas. Añadió que muchas de estas disposiciones se mantuvieron bajo el mandato de Joe Biden.
Explicó que estas medidas encarecen las importaciones y dificultan la adquisición de combustibles, alimentos, medicamentos e insumos esenciales, lo que repercute directamente en la vida cotidiana de la población.
En ese contexto, el embajador se refirió al bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos, al que señaló como uno de los factores determinantes de las actuales dificultades económicas en la isla, con un impacto directo en la vida de las familias, al afectar la generación eléctrica, el transporte, la producción de alimentos y servicios esenciales.
El diplomático reafirmó la voluntad de Cuba de mantenerse como una nación libre, soberana y comprometida con el bienestar de su pueblo, al tiempo que destacó la importancia de la solidaridad internacional frente a la política hostil de la Casa Blanca, que persiste por más de seis décadas.
En el encuentro, el Comité de Solidaridad con Cuba en Santiago de los Caballeros anunció su adhesión a la campaña del pueblo dominicano “¡Cuba no está sola!” y comunicó la instalación, a partir de hoy, de un centro de acopio para recibir y gestionar ayuda destinada a la isla, con aportes provenientes de esa provincia, el municipio y zonas aledañas.
Sus representantes afirmaron que Cuba representa la dignidad de los pueblos del mundo y subrayaron que quienes creen en la justicia social, la hermandad y la solidaridad están dispuestos a acompañarla en este momento, incluso —expresaron— “a combatir si fuese necesario” junto a su pueblo.
Al encuentro asistieron el jurista y revolucionario de izquierda Ramón Antonio Veras, presidente del Comité de Honor por el Centenario del Natalicio de Fidel Castro; Darío Fernández, vicepresidente del Ateneo Amantes de la Luz, y Pedro Pablo Zapata, del Comité de Solidaridad con Cuba.
También Mariana Moreno, vice alcaldesa del municipio Santiago, y Radhamés García, asesor del presidente de la República, Luis Abinader, entre otros invitados y amigos de la solidaridad.
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