Cultura

Declina Mario Vargas Llosa presidir el Instituto Cervantes

Madrid. España, 20 enero.- Mario Vargas Llosa dijo «no». Ni siquiera el rey Juan Carlos de España logró convencer al Premio Nobel de Literatura de que aceptara la presidencia del Instituto Cervantes. El autor de Conversación en La Catedral declinó la oferta de conducir la joya de la cultura española en el exterior porque eso le impediría ejercer su tarea literaria como quiere hacerlo.

A sus 75 años, el escritor peruano, que cuenta también con la nacionalidad española, no quiere disiparse en su labor. Y ésa habría sido muy posiblemente la consecuencia de aceptar un cargo con el que se hubiera convertido en una suerte de embajador en el mundo de la lengua y la cultura españolas.

La opinión mayoritaria en España era que pocos podrían haber desempeñado esa tarea como él. Y en algunos círculos se consideró que su aceptación era prácticamente segura porque si no, no se habría filtrado el ofrecimiento del cargo, decían.

El gobierno de Rajoy quiere que la lengua se convierta en la pieza clave de la acción cultural exterior, y Vargas Llosa era una apuesta clara para conseguirlo. La satisfacción de tenerlo al frente del Instituto Cervantes sería «altísima», dijo esta semana el ministro de Educación y Cultura, José Ignacio Wert. Pero el autor de La guerra del fin del mundo ha dicho «no».

Lo hizo durante una estancia privada en Londres, desde donde envió una carta a Rajoy anunciándole su decisión y explicándole sus motivos.

A punto de que se publique en abril La civilización del espectáculo (Alfaguara), una radiografía del mundo actual, en el que se banaliza el arte y la literatura, el escritor de Arequipa quiere seguir dedicado en profundidad a las letras.

Es la segunda vez que rechaza situarse como cabeza del Instituto Cervantes, creado en 1991 para la promoción de la lengua y la cultura españolas y que actualmente, cuando goza de un gran prestigio internacional, cuenta con 77 centros en 44 países de todo el mundo.

La primera oferta le llegó hace 16 años, también de un gobierno del Partido Popular (PP), en aquella fecha el que presidía José María Aznar. Estaba seguro, argumentó entonces al rechazar la oferta, de que podía servir «mucho más a España, a la cultura y al gobierno de Aznar conservando la independencia y libertad» que tenía.

Es posible que en esta ocasión, más allá de todos los proyectos literarios que tiene en su cabeza, también haya pesado en su decisión el deseo de mantener esa independencia.

El escritor, liberal confeso, no es ajeno a la política a lo largo de su vida. Pero lo cierto es que siempre ha mantenido una libertad que le ha permitido moverse con comodidad en las aguas de su ideología.

En Perú aspiró a la presidencia en 1990 pero de esa experiencia salió derrotado por Alberto Fujimori, ahora preso por asesinatos y secuestros cometidos bajo su gobierno.

Desde entonces, Vargas Llosa no ha vuelto a entrar oficialmente en política, pero sí arremetió públicamente contra la hija del ex mandatario, Keiko Fujimori, advirtiendo de que de si ganaba ella las elecciones presidenciales del año pasado en Perú, el «fascismo del siglo XXI» llegaría al poder. El escritor, para evitarlo, apoyó de hecho abiertamente al izquierdista Ollanta Humala, hoy presidente del país latinoamericano, en la segunda vuelta de la campaña presidencial.

En España, Vargas Llosa no ocultó en los años 90 su cercanía con el PP, entonces comandado por Aznar. Luego llegó Rajoy y Vargas Llosa siguió manteniendo su apoyo a la formación conservadora. Hasta que en la escena política española surgió Unión, Progreso y Democracia (UPyD) y el escritor decidió apoyar públicamente a la pequeña formación antinacionalista encabeza por la ex socialista Rosa Díez.

La «reticencia al laicismo» del PP y su oposición «al matrimonio y la adopción gay» hicieron alejarse a Vargas Llosa del PP, según dijo el propio escritor, que en sus posturas políticas no siempre ha logrado el mismo reconocimiento unánime que logra con su calidad literaria.

El Premio Nobel de Literatura seguirá colaborando con el Instituto Cervantes, de cuyo patronato, presidio por el rey Juan Carlos, forma parte desde hace 20 años. Así se lo dijo a Rajoy en la carta en la que le transmitió su decisión. Vargas Llosa participó de hecho hace pocos meses en una gira del Cervantes por Japón y China, diseñada para promocionar el español en esos dos países asiáticos.

2012-01-20 21:26:17