Por: Amín Cruz
“La libertad de prensa no es un privilegio, es la garantía de que la verdad nunca será silenciada”

Don Lemon y Georgia Fort
Nueva York — El Congreso Hispanoamericano de Prensa (CHP) y el Congreso Mundial de Prensa (CMP) expresan su profunda preocupación y rechazo ante los arrestos de los periodistas Don Lemon y Georgia Fort, ocurridos mientras realizaban cobertura informativa durante una protesta en St. Paul, Minnesota, hechos que constituyen una seria amenaza contra la Primera Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos y contra los principios universales de la libertad de prensa.
La Primera Enmienda es uno de los pilares esenciales de la democracia estadounidense y garantiza la libertad de expresión, de prensa, de reunión pacífica y de religión, sin interferencias del Estado. Este marco constitucional ha servido históricamente como referente global para la protección del periodismo libre y el derecho ciudadano a la información. En este sentido, el Congreso Hispanoamericano de Prensa y el Congreso Mundial de Prensa hacen un llamado respetuoso, pero firme, al presidente de los Estados Unidos, Donald J. Trump, para que cumpla y haga cumplir el mandato constitucional que protege la labor periodística. Ninguna administración, independientemente de su orientación política, puede ni debe criminalizar a la prensa, ya que sin periodismo libre no existe democracia plena. Los arrestos de Don Lemon y Georgia Fort, así como los cargos federales presentados en su contra, han sido interpretados por la comunidad internacional como un intento de criminalizar el ejercicio legítimo del periodismo.

Ambos comunicadores se encontraban realizando labores informativas, utilizando herramientas propias de su profesión: cámaras, libretas y dispositivos móviles, no participando en actos delictivos. Resulta especialmente preocupante la utilización de marcos legales como la Ley FACE, promulgada en 1994 con el objetivo específico de proteger el acceso a clínicas de salud reproductiva y lugares de culto. La aplicación de esta normativa contra periodistas que cubrían una protesta social representa un uso desviado de la ley y sienta un precedente peligroso para la libertad de prensa en Estados Unidos y en el mundo. La narrativa oficial que acusa a los periodistas de “intimidación” contrasta con los testimonios y materiales audiovisuales disponibles, donde Lemon y Fort se identifican claramente como periodistas y observadores. La criminalización de su labor constituye un intento de silenciar voces críticas y de enviar un mensaje de advertencia a otros comunicadores que cubren protestas, manifestaciones y hechos de interés público.
Asimismo, preocupa profundamente que funcionarios gubernamentales hayan celebrado públicamente estos arrestos, incluso mediante burlas en redes sociales, trivializando un hecho que representa una grave vulneración a la libertad de prensa y a la institucionalidad democrática.
Estados Unidos ha sido históricamente considerado uno de los principales referentes de la democracia y de la protección de la prensa libre. Sin embargo, estos acontecimientos envían una señal alarmante al mundo, especialmente a países donde la libertad de expresión ya se encuentra en riesgo.
El Congreso Hispanoamericano de Prensa y el Congreso Mundial de Prensa se preguntan: si periodistas de reconocimiento internacional pueden ser arrestados por cumplir su deber informativo, ¿qué garantías tienen los periodistas locales, independientes o comunitarios?
Frente a esta situación, ambas organizaciones hacen un llamado, a la vez, que se suman a las voces de organismos internacionales, asociaciones de prensa y defensores de los derechos humanos, exhortando a la solidaridad internacional y a la defensa activa del periodismo libre.
De conformidad con los principios de las Naciones Unidas, la libertad de expresión es un derecho humano universal que no puede ser objeto de censura previa ni de represalias políticas. La defensa de la prensa trasciende fronteras y constituye un acto de resistencia democrática frente a cualquier intento de control de la verdad mediante el miedo o la represión.
El Congreso Hispanoamericano de Prensa y el Congreso Mundial de Prensa denuncian la criminalización de Don Lemon y Georgia Fort como un acto de intimidación contra el periodismo serio, ético versado en la fuente de los hechos y reiteran que la libertad de expresión no es negociable.
Cualquier ataque contra la prensa es un ataque directo contra la democracia. La comunidad internacional debe mantenerse vigilante y firme ante estos hechos, exigiendo el respeto irrestricto a la Primera Enmienda y a los estándares internacionales de derechos humanos..
“Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento y expresión. Este derecho comprende la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones e ideas, ya sea oralmente, por escrito o a través de las nuevas tecnologías de la información, y no puede estar sujeto a censura previa”, Principios universales de derechos humanos.
“La prensa libre es la voz de los pueblos y el contrapeso del poder. Silenciarla es silenciar la verdad”, Congreso Hispanoamericano de Prensa y Congreso Mundial de Prensa.
“La libertad de expresión es la base de toda democracia; sin ella, la verdad se convierte en rehén del poder”, John F. Kennedy.
Dr. Amín Cruz CEO, presidente y fundador del Congreso Hispanoamericano de Prensa y del Congreso Mundial de Prensa; Padre Embajador del Periodismo Hispanoamericano y Latinoamericano, diplomático, periodista, historiador, escritor y educador.
Libre Press
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