Por: Níkolas Stolpkin
Los acontecimientos ocurridos en Venezuela todavía están en desarrollo. No sabemos aún cómo habrá de terminar todo. Pero todo lo que pueda ocurrir, podrá entregar más detalles de lo que realmente sucedió.
Estamos hablando del secuestro de un presidente por parte de una potencia extranjera que cree tener el derecho a juzgar a cualquier ciudadano fuera de su jurisdicción, pasando a llevar toda norma internacional.
¿Estamos ante el fin del derecho internacional, tal como lo conocíamos?
Todo indica que sí.
Podríamos señalar la Operación Militar Especial (SVO) de Rusia en Ucrania (2022), como el inicio de la caída del derecho internacional, cuando Estados Unidos y sus aliados comenzaron a ejecutar una serie de acciones contra Rusia y sus ciudadanos que podían rayar en el absurdo (prohibición de medios de comunicación, congelación de activos, prohibición de aerolíneas, prohibiciones a ciudadanos rusos, etc.).
Si bien las violaciones al derecho internacional siempre han existido cuando se trata de un país fuerte y un país débil, todo cambia cuando quienes chocan son dos grandes potencias como pueden ser Estados Unidos y Rusia o Estados Unidos y China.
La diferencia que existe en el presente siglo con respecto a Venezuela o con respecto a las violaciones al derecho internacional que podrían ocurrir en América Latina, es que hoy se caracteriza más por la fuerte influencia china en el continente, algo que en el siglo pasado le había correspondido a la influencia soviética. Lo que nos impulsa a hacer la siguiente pregunta: ¿estamos ad-portas de nuevas dictaduras o gobiernos autoritarios en el continente para poder frenar la creciente influencia china? ¿Después de Venezuela, qué otros países seguirán? Sólo habría que observar atentamente los países con una fuerte influencia China y, además, con gobiernos de “izquierda”: ¿Brasil? ¿México? ¿Colombia?
Venezuela está actualmente en proceso, sería muy apresurado señalar que Venezuela ya haya caído en las garras de Estados Unidos -aunque ya esté todo apuntando hacia allá, después del último “mensaje” de Delcy Rodríguez, designada como la encargada de llevar las riendas del país, invitando al gobierno de Estados Unidos a “trabajar conjuntamente en una agenda de cooperación, orientada al desarrollo compartido…”.
Todo está por resolverse. No sabemos en qué va a parar todo. Recordemos que en Venezuela existe un fuerte componente ideológico que difícilmente podría desaparecer de un día para otro.
Lo único que podemos hacer, hasta el momento, es especular con respecto a lo sucedido en Venezuela. ¿Hubo traición desde el más alto nivel? ¿Pudo haber acuerdos o “reuniones secretas” entre Estados Unidos y piezas claves del Poder en Venezuela, mucho antes de la detención-secuestro del presidente Nicolás Maduro, tal como señalaría el Miami Herald y confirmaría el periódico británico The Telegraph? Después del último “mensaje” de Delcy Rodríguez quedaría claro que sí lo pudo haber, aunque suela adoptar un estilo de confrontación con sus oponentes para no levantar sospechas.
¿Por qué debemos dudar del relato oficial?
La captura y secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, se llevó a cabo sin ninguna resistencia. Se pinta de una manera tal que la podríamos asemejar a una escena de Hollywood cuando los “buenos” van al rescate de alguien detenido, anulan a los que están a cargo de la vigilancia del detenido y lo sacan del país con fuerzas de élite sin tener resistencia alguna. La diferencia es que ahora los “buenos” han ido por el “malo”, que estaba supuestamente con una fuerte seguridad, ¿dentro de una base militar? ¿Cómo es posible violar el espacio aéreo de un país y sacar al presidente de una nación sin tener resistencia? Más aún, cuando en Venezuela el componente político y militar parecieran ir de la mano. Qué se podría esperar de otras naciones que no tienen ese vínculo tan cercano.
¿Cómo es posible que fuerzas extranjeras violen tu espacio aéreo, secuestren a tu presidente y no haya visiblemente responsables?
Pero lo que llama mucho la atención es la tranquilidad con la que la dirigencia venezolana se ha comportado. Todos tenemos recuerdos de cuando detuvieron y secuestraron al comandante Hugo Chávez, también en una madrugada. El pueblo salió a las calles a exigir de vuelta a su presidente. Fue tal la presión del pueblo y su dirigencia que al final fue liberado. Esta vez no ha habido tal presión.
Lo que se puede observar es que la dirigencia está resignada a que el pueblo siga su cotidianidad, como si no hubiera pasado nada. ¿Han secuestrado a su presidente fuerzas extranjeras y desean que el pueblo siga su vida como si nada hubiese pasado? Total, la vicepresidencia se hace cargo si el presidente estuviera ausente, ¿no?
También llama mucho la atención la seguridad en las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con respecto a que ahora “está a cargo” de dirigir a Venezuela, o a las supuestas conversaciones directas con Delcy Rodríguez. Cosa que va tomando más forma y credibilidad después del último “mensaje” de Delcy Rodríguez.
¿La Revolución Bolivariana ha claudicado ante los intereses de Estados Unidos?
Cabe esperar cuál habrá de ser la respuesta del pueblo venezolano en las calles ante el “mensaje” de claudicación de Delcy Rodríguez. No hace falta ser muy inteligente como para no darse cuenta de que la dirigencia de la Revolución Bolivariana se está arrodillando ante los intereses de Estados Unidos, que quieren controlar todo el petróleo venezolano. ¡¡¡Y lo saben!!!
¿Toda la dirigencia bolivariana está de acuerdo con la ruta que está trazando Delcy Rodríguez? ¿Habrá pronto luchas de Poder entre la dirigencia bolivariana?
También habrá de esperar cuáles serán las declaraciones de Nicolás Maduro luego de haber sido secuestrado, o respecto al último “mensaje” de Delcy Rodríguez. ¿Las posibles declaraciones de Nicolás Maduro podrán dar más luces de lo que ha sucedido?
Níkolas Stolpkin
Análisis internacional – Geopolítica – Crítica – Opinión – Pensamiento
Telegram NStolpkin
Instagram NStolpkin