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ABOLICIONISTAS Y ESCLAVISTAS (1 DE 2)

Teófilo Lappot Robles

Pór Teófilo Lappot Robles

En la Guerra Civil de EE. UU. (1861-1865), entre los unionistas del norte que abogaban por la abolición de la esclavitud y los confederados-esclavistas del sur, se empleó a menudo como instrumento de lucha la sicología humana, especialmente de parte de los primeros. Muchas décadas después Winston Churchill, al abordar el comportamiento de oficiales y soldados en la Segunda Guerra Mundial, escribió que “el miedo es un arma poderosa”.

Con relación a lo anterior vale decir que altos oficiales confederados a menudo caían en las llamadas trampas de miel o “asuntos húmedos” y revelaban a damas unionistas informaciones que los convertían en colaboradores involuntarios en la lucha contra la esclavitud de los negros. A ese tipo de personajes fue que Lenin definió como “tontos útiles”, según han escrito analistas de política internacional, incluyendo el académico estadounidense Bruce S. Thornton.

El personaje civil más destacado de la referida guerra fue el a la sazón presidente Abraham Lincoln. Era un brillante abogado y gran político que fue electo como primer mandatario de su país en el 1861.Abrazó con fuerza y determinación la lucha por la abolición de la esclavitud de los negros. Consideraba que era una condición esencial para convertir a los EE. UU. en la potencia dominante sobre la tierra.

No podía aceptar que siendo el norte superior al sur en todos los renglones económicos y militares que los sureños pretendieran materializar con las armas sus ideas secesionistas, como motivo para sostener la abominable esclavitud. En medio de la guerra se presentó a la reelección presidencial bajo la consigna de que “sin elecciones no es posible tener un gobierno libre”. Esa vez su compañero de fórmula fue el demócrata de Tennessee Andrew Johnson, que lo sustituyó en el cargo luego de su asesinato.

El otro civil más sobresaliente en dicha contienda sangrienta fue Jefferson Davis, considerado el más relevante de los esclavistas, partiendo de que fue el único presidente que tuvieron Los Confederados durante la Guerra de Secesión (1861-1865). Antes había sido Senador y miembro de la Cámara de Representantes, representando al Estado de Misisipi. También había sido Secretario de Guerra (1853-1857). Poseyó un inmenso algodonal sembrado y cosechado por esclavos. Encaraba de mala manera a aquellos que diferían de sus erráticos criterios. Al terminar la guerra fue encarcelado durante dos años.

Dos militares sobresalieron por encima de los demás, uno unionista y otro confederado. Pero el más destacado de todos fue el general Ulysses S. Grant. Era unionista y por lo tanto antiesclavista. Fue un guerrero audaz, cualidad que maximizaba cuando estaba bajo la presión de los combates. Poseía una capacidad asombrosa para ejecutar las acciones tácticas, y poseía importantes conocimientos en materia de guerra estratégica.

Fue uno de los principales arquitectos del andamiaje bélico que dio al traste con los malsanos propósitos de los confederados. En 1863, en una bien calculada táctica, se hizo con el control de un largo tramo del río Misisipi. Allí logró dividir en dos a los batallones de los confederados. Fue una de las claves que luego les dieron la victoria a los unionistas. En seis semanas de movimientos bélicos en la zona, y con la ayuda de la marina de agua dulce, se alzó con el triunfo de lo que entonces llamaban “el Gibraltar de la Confederación”.

Ese gigantesco cuerpo de agua es el mismo que sirvió de escenario a muchos de los textos del gran escritor estadounidense William Faulkner. El escritor argentino Jorge Luis Borges lo definió como “río de pecho ancho…río de aguas mulatas…” (Historia Universal de la Infamia).

El 9 de marzo de 1864 Lincoln nombró a Grant (que después fue presidente de EE. UU) jefe del Ejército de La Unión. Nunca se habían visto y en sus notas personales el presidente anotó que en ese hombre que había llegado a la ciudad de Washington por primera vez y que mascaba tabaco había una austera dignidad que asumiría la responsabilidad de actuar conforme a sus planes de unir a EE. UU.

Grant no escatimó ningún mecanismo bélico para lograr la sumisión de los confederados. En su autobiografía escribió que practicó junto a sus oficiales y tropas el eficaz método de guerra total, puntualizando que actuó así porque: “Decidí asestar continuos golpes contra la fuerza armada del enemigo y contra sus recursos…”

El gran rival de Grant, y de los demás unionistas encabezados por el presidente Lincoln, fue el secesionista general Robert E. Lee. Ha sido considerado comoel más brillante de los jefes militares confederados. Le apodaban “el león del sur”. Sus propios enemigos elogiaban sus excepcionales condiciones de gestor militar de gran habilidad. Dicho eso al margen de que su lucha carecía de fuerza ética y que sufrió el acero frío de la derrota.

Lee, igual que la mayoría de los secesionistas, tenían una fijación mental con el mantenimiento de la esclavitud de los negros. Para los confederados los pingües beneficios de sus plantaciones (llamaban algodón el rey de la producción) desaparecerían con la abolición de la esclavitud. Al parecer tenían visiones alucinatorias, puesto que creyeron que Francia y Gran Bretaña intervendrían a su favor, por motivos económicos.

Para el general Lee, en su concepto de la guerra, la derrota no podía ser otra cosa que una suprema humillación. Sin embargo, se impuso la realidad y el 9 de abril de 1865, luego de la derrota en Appomattox, Virginia, se rindió ante el general Grant.

Como punto central de esa ceremonia, que dio comienzo al largo proceso de poner fin a la falta de libertad de los negros en los EE.UU., el general Grant ordenó a un amigo suyo, el ingeniero montañés descendiente de la tribu indígena seneca Ely Parker, que redactara los términos de dicha rendición.

teofilo lappot

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