Opiniones

SONDEO / Razones para “remover la mata” (¿) 

Luis Encarnación Pimentel

Por Luis Encarnación Pimentel

Sea por amistad, afectos especiales o el reconocimiento de capacidades o méritos determinados, pocos presidentes se sienten animados a remover de sus cargos al grueso de funcionarios con los que inician la gestión de gobierno. Por el contrario, casi siempre” se acomodan” con la misma gente hasta agotar el periodo, y hasta “siguen de largo” con la mayor parte del equipo inicial, de haber renovación del mandato, sin refrescar la administración con caras nuevas que muy bien pudieran “oxigenar” la imagen del gobierno, corregir posibles entuertos o evitarle que lo percibieran viejo en poco tiempo.

Los decretos destituyendo o designando funcionarios – siempre esperados por los que están “en el banco” o por quienes advierten fallas en una área oficial determinada- generalmente son muy eventuales, penosamente cuando del “ruido” o la denuncia con algo de sustento se pasa al escándalo o al “tufo” en extremo que ya no hay modo de seguir guardando.

Cuando menos, la rotación de funcionarios en el sector público conviene, porque lleva otra visión o dinámica a las áreas, como ocurrió reciente con Leonardo Aguilera y Samuel Pereyra, en Refinería y en Banreservas, respectivamente.

No es justo, prudente ni estratégico dejar a un funcionario de primer nivel, sea civil o del área militar o policial, por largo tiempo en un mismo cargo, máximo dos años, porque algunos lo pueden confundir con su casa o una pertenencia personal (¿). Algunos se anquilosan o no hacen nada, para no arriesgarse, si hacen.

A fin de cuenta, el afectado o al que le cargan la crítica es al presidente de turno. Se dirá – como se dijo y dice de otros- “en el gobierno de Abinader”.

Siendo su gobierno, y confirmando el “desengaño” o “más dura prueba de su gestión” con la “traición de su confianza “en el caso SENASA, afectando su discurso, que dijimos en la entrega del pasado 20 de diciembre, Luis deberá hacer lo que sea para quedar bien él (y ante la historia), tirando al agua a todo el que falle.

Cierto que ha hecho un esfuerzo dejando que la justicia actúe (Bosch fue el primero, enviando a su íntimo amigo Virgilio Gell), pero se puede alegar que de los casos anteriores al reciente de SENASA no hay nadie preso. En fin, es oportuna la invitación que le hace el obispo de Higüey, Jesús Castro Marte, a “remover la mata” y relanzar el gobierno en este 2026. ¡Ojalá escuche esa voz alta de la Iglesia!  Encar-Medios@Hotmail.Com