Por Luis Fernández
La desigualdad en el mundo se ha intensificado, lo que revela una brecha cada vez mayor y profunda en la distribución del ingreso y la riqueza en el mundo, lo que es fruto de una concentración extrema de poder económico en las elites globales, donde el 10% mas rico concentra el 76% de la riqueza global, lo que afecta con más pobreza e inestabilidad social, a más del 70% de la población mundial.
Esta situación está dejando atrás a amplios sectores de la población y creando un circulo de pobreza que se ha ido agudizando generación tras generación, ante la falta de fuertes políticas públicas, dirigidas a evitar que la mayoría de la población no cubra sus necesidades básicas, (alimentación, salud, educación y vivienda), dependan de un empleo informal o mal remunerado y vivan sin posibilidad de futuro.
Esta grave situación ha quedado documentada en el más reciente informe internacional, World Inequality Report 2026, publicado por el laboratorio de investigación internacional, cuya sede está vinculada con la Escuela de Economía de Paris y que contó con la participación de mas de 200 investigadores de todo el mundo, con el fin de proporcionar información transparente y accesible a este tema.
De modo que los gobiernos y las instituciones internacionales, puedan debatir y diseñar con datos objetivos y confiables políticas públicas contra la pobreza y la desigualdad, que contribuyan a reducirla con decisiones reales basadas en evidencia no en suposiciones, combinando el crecimiento económico con justicia social, inversión pública sostenida y políticas concentradas en los más vulnerables.
La desigualdad social en el mundo actual no solo implica una distribución desigual de la riqueza, sino que también abarca diferencias en esperanza de vidas, acceso a educación y sanidad o derechos fundamentales como la libertad de expresión. Factores como el género, la edad o el cambio climático, variantes todas que profundizan la brecha cada vez mas pronunciada entre ricos y pobres.
El informe mundial sobre la desigualdad económica señala que el 10% mas rico de la población concentra mas riqueza que el 90% restante que solo concentra una pequeña fracción de la riqueza mundial, en América Latina la desigualdad en ingresos y acceso a los servicios sigue siendo alta, lo que está íntimamente ligado al bajo crecimiento económico y a la falta de inversion social.
Los expertos que elaboraron el informe concluyen en que la desigualdad es el resultado de decisiones polIticas institucionales y de distribución de recursos, que puede reducirse con voluntad pública, justicia fiscal y políticas sociales sólidas, que fortalezcan la transparencia, mejorar las estadísticas públicas, combatir la evasión fiscal y controlar la concentración de riqueza en pocas manos.
Planteando ademas medidas claves para combatir la desigualdad, políticas fiscales progresivas, con impuestos a la riqueza, mayor inversión pública en educación, salud y protección social, normativas para apoyar salarios dignos y regulaciones que eviten el poder desproporcionado de las élites económicas y ayuden a los gobiernos a elaborar mejores políticas públicas.
El mencionado informe nos dice que mientras la riqueza ha alcanzado máximos históricos, sigue siendo distribuida de forma desigual, menos de 60,000 multimillonarios poseen más riqueza que toda la mitad inferior de la humanidad, el sistema financiero esta amañado a los países ricos a nivel global, mientras la mitad más pobre del planeta solo posee el 2% de la riqueza global.
Ricardo Gómez-Carrera, economista investigador en el World Inequality Lab, autor principal del informe mundial sobre desigualdad 2026 dijo: “La desigualdad guarda silencio hasta que se vuelve escandalosa. Este informe da voz a la desigualdad y a los miles de millones de personas cuyas oportunidades se ven frustradas por las estructuras sociales y económicas desiguales de hoy”.
Asimismo, el Codirector del World Inequality Lab, Lucas Chancel explicó: “Las desigualdades extremas son insostenibles — para nuestras sociedades y para nuestros ecosistemas. Basado en cuatro años de trabajo de más de 200 investigadores en todos los continentes, este informe ofrece una caja de herramientas para informar el debate público, comprender cómo evolucionan y se cruzan las desigualdades económicas, sociales y ecológicas — y para impulsar la acción”.
El World Inequality Report 2026 no solo describe la desigualdad, sino que puede ser una excelente pieza para gobernar mejor, aplicar políticas que reduzcan la pobreza y construir sociedades más justas, incluyentes y solidarias, que contribuyan a disminuir la creciente desigualdad, ya que solo habrá progreso real cuando la riqueza y el poder sirvan al bienestar de todos, no de unos pocos.
Luis Fernández, Politico, escritor y comunicador
2/1/26
Santo Domingo R.D.