Brasilia, 1 ene (Prensa Latina) El juez Alexandre de Moraes, del Supremo Tribunal Federal de Brasil, rechazó hoy una solicitud de la defensa del expresidente Jair Bolsonaro para obtener arresto domiciliario por razones humanitarias antes de su alta hospitalaria.
Tal decisión mantiene a Bolsonario, quien purga una condena de 27 años y tres meses de cárcel por tentativa golpista, bajo custodia de la Policía Federal (PF) en Brasilia.
En su fallo, De Moraes argumentó que no se presentaron nuevos hechos que justificaran la concesión de la reclusión en casa en relación con solicitudes anteriores ya rechazadas.
También el juez enfatizó que el estado clínico del exjefe del Ejecutivo mejoró tras recientes intervenciones médicas, incluyendo cirugías, lo que, según la defensa, no elimina la necesidad de cuidados especiales.
El staff jurídico argumentó que el estado de salud de Bolsonaro podría verse agravado por el cumplimiento de una pena de prisión cerrada.
Los abogados citaron que la misma medida se le concedió al expresidente Fernando Collor y que su estado postoperatorio requiere cuidados especiales.
Según el laudo del ministro, la defensa no presentó nuevos hechos que justificaran el encierro domiciliario respecto a la solicitud previa ya presentada y denegada.
«No se observó un empeoramiento del estado de salud de Jair Messias Bolsonaro, sino más bien una mejoría en las molestias que sentía tras someterse a cirugías electivas, como se indica en el informe de sus propios médicos», indica De Moraes.
Desde el 22 de noviembre, Bolsonaro cumple su larga prisión en la sede capitalina de la Superintendencia de la PF por su participación en un intento de golpe de Estado para intentar revertir los resultados de las elecciones de 2022.
Tras recibir el alta hospitalaria en el centro médico privado DF Star, en Brasilia, se espera que el político ultraderechista regrese a la cárcel.
Bolsonaro sigue siendo una figura central para la derecha brasileña. La condición física incide en la dinámica interna de ese campo político.
De acuerdo con analistas, su liderazgo personalista resulta decisivo para mantener cohesionada a la base bolsonarista (adeptos del expresidente).
Figuras como sus hijos y dirigentes de la ultraderecha intentan ocupar el vacío, pero la ausencia del propio Bolsonaro altera la narrativa y la movilización de su electorado.
En el horizonte aparece además la campaña para las justas comiciales del próximo año. El estado de salud del exjefe de Estado será un factor de cálculo político.
La derecha tradicional podría intentar recuperar protagonismo en un escenario de dispersión.
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