Cultura

Obra de Montás es considerada como «la Visión de una Estafa Anunciada»

Rep.Dom. 5 de Mayo 2:35 P.M.-El dirigente político Temístocles Montás consideró válido recordar en estos momentos a los votantes el argumento de que «no todo el que quiere ser Presidente puede ser Presidente», y que por no ser captado en el 2000 permitió que Hipólito Mejía ganara la Presidencia de la República que busca nuevamente.

Dijo que ese es el mensaje que quiso dejar al poner en circulación la segunda edición de su obra «La Gran Estafa: Lo que estaba predicho», subtitulada «El legado que deja Hipólito Mejía», presentada por el senador José Rafael Vargas (PLD-Espaillat) en un hotel de esta capital ante decenas de invitados.

En la mesa acompañaron al autor los embajadores dominicanos Aníbal de Castro, en Washington y Virgilio Alcántara, en Naciones Unidas; Rafael Pérez Modesto, gerente del Consejo Nacional Seguridad Social y Vargas.

Montás, presentado por Juan Monegro, confió en que el PLD, que postula a Danilo Medina, ganará debido a la estratégica alianza con el opositor Partido Reformista (PRSC) que le garantizó el primer triunfo en 1996 al 2000, cuando perdió de Mejía.

Observó que previo a la derrota ese año, al final de la campaña, él y Leonel Fernández entendieron que debían dejar al país un testimonio en un spot publicitario en que prevenían que «no todo el que quiere ser Presidente puede ser Presidente».

«Pero ese mensaje sobre las repercusiones que tendría para el país que Hipólito ganara la Presidencia no llegó, no fue captado» en la ocasión, por lo que dijo esperar que sea entendido esta vez.

El miembro del comité político y central del partido oficial declaró que desde la reforma constitucional de 1994, la que estableció segunda vuelta y sistema de balotaje, se abrió en el país una nueva manera de hacer política que el PLD aprovechó desde que en 1996 aceptó el apoyo de Balaguer que le dio el triunfo desde el Frente Patriótico.

«Ahora bien, en el 2000 no se pudo repetir el frente, lo que explica el porqué se perdieron las elecciones. Inclusive, Leonel, cuando se buscaba culpables, dijo que para saber porqué perdimos (en el 2000) teníamos que saber porqué ganamos en el 96: porque hubo un acuerdo con el Reformista que no hubo en el 2000», rememoró.

De su parte, al presentar la obra, el senador Vargas la calificó como «Una crónica de una estafa anunciada», la cual convierte a Montás en el cronista de una tragedia que visualizó antes, durante y después de «un azaroso ejercicio de poder».

Consideró oportuno en esta nueva coyuntura electoral, que comparó con las del 2000 y 2004, que se prevenga con la segunda edición de la obra la memoria colectiva del pueblo.

LA OBRA

Montás, quien habló en la ceremonia, en la introducción de la obra bajo el título «Un interminable rosario de desaciertos», recuerda que antes de Mejía ascender al poder nadie imaginó que un hombre vendido por el mercadeo político como gran gerente «conduciría a la República Dominicana a un brutal colapso económico y social».

Montás dice que eso se veía venir desde el primer momento en que Mejía perdió una hoja cuando pronunciaba su discurso en el acto de toma de posesión el 16 de agosto de 2000 y luego con el «cantinflesco» cambio de hora que dispuso a final de ese año, en el solsticio de otoño, cuando atrasó en lugar de adelantar las manecillas del reloj, convirtiendo así las tardes en noches.

También rememora el paquetazo fiscal de principios de 2001 que grabó los ingresos brutos de las empresas y extendió el ITBIS después de aumentarlo en 50% a los alquileres, los servicios jurídicos, profesionales, a la publicidad y a los boletos aéreos.

Esas medidas fueron «inoportunas» e «imprudentes», porque en lugar de atenuar potenciaron los evidentes signos de desaceleración que mostraba entonces la economía dominicana por la reducción en el ritmo de crecimiento de la norteamericana, dice el autor, miembro de los comités político y central del PLD.

El autor dedica a su madre y a su difunto padre el libro de 451 páginas, dividido en cuatro partes, cada una de las cuales con los artículos publicados, que expone de manera cronológica para que el lector reciba una visión lógica de todo cuanto ocurrió en los cuatro años que Mejía gobernó el país.

«Este no es un libro agradable, porque trata sobre el fracaso de un mal gobierno, del retroceso que ha significado para el país en su conjunto la administración encabezada por Hipólito Mejía y de la frustración que ha significado de nuevo el Partido Revolucionario Dominicano para la mayoría de la población», comenta el autor en el prólogo.

En el epílogo de la obra, bajo el título «Lo que el país se juega el 16 de mayo», el autor advertía el 21 de marzo de 2004, a casi un mes de las votaciones, que lo que estaba en juego era «…la paz social, el sosiego y la tranquilidad de la familia dominicana», la degradación de las instituciones públicas, pero también «…la posibilidad de de retomar el camino del progreso» que se había perdido.

Y sentenciaba que «Hipólito Mejía y su partido han fracasado de manera estrepitosa en el manejo de la administración del Estado».(HG).

2012-05-05 18:35:26