París, 18 may (PL), 8:54 am.- Además del desfile de estrellas y el espectáculo mediático, el Festival de Cannes en Francia también constituye un gran centro de negocios, donde acuden realizadores de todas partes para tratar de poner sus obras en las pantallas mundiales.
La compra y venta de películas es quizá un foco de atención menos glamoroso que las alfombras rojas en la fiesta cinematográfica de esta ciudad de la Costa Azul francesa, pero no por eso capta poca concurrencia.
Este año, unas 10 mil personas acudirán al Mercado del Cine, nombre oficial de esta sección, en el cual aguardan por un comprador o una coproducción de montaje cerca de cuatro mil 300 cintas realizadas en todos los continentes.
Según Jérôme Paillard, director del mercado, la crisis financiera y otras turbulencias económicas no parecen frenar el entusiasmo de los participantes.
Señaló, no obstante, que este año aumentó sensiblemente el número de documentales en oferta, hasta alcanzar el 14 por ciento del total de filmes.
La razón es clara, precisó Paillard, porque un documental tiene un costo mucho más bajo que un largometraje de ficción, suele ser muy bien recibido en las salas de proyección y su difusión se facilita por las nuevas tecnologías de la comunicación.
Otra particularidad es el aumento sensible de producciones de América Latina, cuya presencia creció no solo en el listado oficial de competidores por la Palma de Oro y otras secciones, sino también en las salas de ventas.
Entre otras opciones, los compradores podrán apreciar la coproducción franco-paraguaya Esperanza, dirigida por Sylvie Moreaux y Enrique Carballido.
La cinta está compuesta por los testimonios de 40 artistas que combatieron la dictadura de 35 años de Alfredo Stroessner por medio de la poesía, la música, la pintura o la danza.
Una de las novedades en esta edición del Mercado del Cine es un pequeño local de Uruguay donde se propone, entre otras realizaciones, la película 3, de Pablo Stoll, seleccionada también para la Quincena de Realizadores.
Con una presencia mayor está Brasil, país homenajeado esta vez en Cannes y cuya filmografía atraviesa por un buen momento con más de 100 títulos anuales.
Desde Asia y África también acuden a Cannes pequeños y medianos productores con la esperanza de hallar allí un sitio en una actividad que, si bien tiene mucho de artístico, no escapa a los códigos y exigencias del comercio.
2012-05-18 12:55:24