New York 21 mayo (4:09 pm)._»Come Fly Away» es una historia de romances hechos danza y canción. Frank Sinatra y las sentimentales melodías que el inmortalizó con una voz de refinado crooner, como Fly Me to the Moon, My Way, New York, New York y Witchcraft, renacen en esta comedia musical de Broadway, concebida y dirigida por la coreógrafa de danza contemporánea Twyla Tharp. Ella se había inspirado en el icónico cantante y le dedicó varias de sus obras anteriormente: Once More Frank, Sinatra Suite y Nine Sinatra Songs; ésta última parte del repertorio del Miami City Ballet.
El cruce entre lo popular y la danza contemporánea ha destacado la producción de Tharp, que también gestó un show de Broadway, Movin? Out (2002), basado en Billy Joel, uno de los cantautores más populares de las décadas de los años 70, 80 y 90, y en Miami se inspiró en clubes nocturnos de carácter latino para crear su ballet Nightspot, en colaboración con Elvis Costello, para el MCB.
Ahora, después de estrenarse en Atlanta, Georgia, en el 2009, triunfar en Broadway en el 2010, y viajar a Las Vegas en el 2011, donde se adaptó a una versión más corta, que es la que viene a Miami, Come Fly Away se presenta toda esta semana en el Adrianne Arsht Center.
La reputación de Twyla Tharp, aparte de excelente coreógrafa, es la de una magnífica y fortísima disciplinaria en persona, especialmente cuando se trata de sus danzas. Julios Anthony Rubio, joven dominicano criado en Miami, y graduado del New World School of the Arts, que es uno de los bailarines de este show, tuvo la experiencia de su vida cuando la conoció. «Hablé con ella, porque pasó mucho tiempo con los protagonistas; ella se envuelve con los muchachos, pero intimida. Aunque es pequeñita, se parece al personaje de Meryl Streep en The Devil Wears Prada, es igualita en su manera de dirigir. Yo le dije ?Hello Twyla? y ella muy seria me respondió: ?Hello Julios?. Le expliqué que a los 16 años tomé clases de Dance History, donde ella se encuentra junto a Isadora Duncan y Mikhail Baryshnikov, entre otros, y nunca imaginé que la llegaría a conocer. Le dije ?No creo que usted pueda comprenderme, pero cuando comencé a bailar no me vi sentado al lado suyo? «.
«Twyla nos enseñó que uno no hace solamente movimientos o pasos, sino que la danza es un idioma, que viene de una parte de tu cuerpo», cuenta Rubio, «todo viene de un cierto lugar, el corazón, la mente, todo, cuando bailas en el escenario. Ahí está la diferencia entre ser y no ser profesional».
Rubio pertenece al ensemble de tres parejas, pero ocupa el lugar de uno de los protagonistas como suplente y hay mucha rotación entre los bailarines. «Cada noche tengo otra chica diferente, aunque mi pareja puertorriqueña es Tanairí Sade Vázquez, que trabajó antes en el show de Wonderland conmigo, y es bellísima».
Come Fly Away se desarrolla en un club donde se reúnen cuatro parejas que viven sus conflictos y resoluciones sobre el escenario. Son Hank y Kate, Sid y Babe, Chanos y Slim, Marty y Betsy. Rubio nos da algunas ideas de cómo se interrelacionan. El sustituye a Sid, el dueño del club, donde entra Babe vestida de rojo con Chanos, su pareja. Al son de Luck Be a Lady, con una orquesta en vivo y la voz de Sinatra, Sid se prenda de Babe. Cada uno de los ocho principales tiene una personalidad distinta y su propio tipo de pasión.
«Aquí se ven la atracción, la lujuria, y el amor», dice Rubio. «Marty es el camarero del bar, amigo de Sid. Chanos es el más simpático y el mejor vestido. Hank es lo que Sid quisiera ser: un tipo muy apreciado por todos. Kate es la vida de la fiesta, la más alocada, lo opuesto de Babe. Marty y Betsy son los más inocentes, mientras que Kate y Hank son los agresivos».
Para Rubio todo esto es un sueño convertido en realidad. Se mudó a Miami de cinco años, y a los 15 años tomó danza en Dance Attack, de Country Walk. Cuando se graduó de NWSA pasó seis meses en el Royal Caribbean, trabajando en alta mar. «Ahí sentí el orgullo de ser latino, porque podía hablar español con los viajeros». Vivió cinco años en Los Angeles antes de Broadway, de donde llega muy contento de nuevo a Miami bailando y exclamando: «¡Este es mi pueblo!».JB
2012-05-21 20:06:06