Santo Domingo, 25 mayo (3:26 pm)._ Cincuenta años después, la destacada artista del pincel y profesora de varias generaciones, Elsa Núñez asegura que valió la pena apostar a las artes plásticas.
Una labor ininterrumpida que le ha merecido el reconocimiento de nacionales y extranjeros. Alguna de sus obras ocupan espacios en importantes instituciones del país y en otras naciones.
Núñez celebra la vida y la acogida que ha recibido. El próximo 5 de junio dejará instalada, en el Museo de Arte Moderno una retrospectiva de su labor iniciada en 1962.
El público tendrá la oportunidad de apreciar unas 30 nuevas obras hasta el 10 de agosto. «Llegar a 50 años para un pintor es una gran satisfacción y un logro de las metas que uno se ha trazado. Comencé a los doce años y no he parado. A partir de mi graduación en Bellas Artes me marché a Madrid a realizar un postgrado en la Real Academia de San Fernando, entre otros trabajos. Estar en contacto con las grandes obras de pintores relevantes también fue una gran escuela para mi», refiere al momento que recuerda que sus inicios en la pintura comenzaron cuando tenía 5 años de edad.
Luces y sombras
Elsa Núñez no ha tenido tropiezos en su carrera profesional, sin embargo expresa que la pérdida de un hermano, con el que tenía una gran amistad la marcó cuando fue asesinado. «En la guerra civil de 1965 perdí a un hermano y aparte del dolor que me provocó su muerte, la impotencia de no poder vengar su muerte incidió mucho en mis trabajos. Las tropas norteamericanas pensaron que estaban matando a mi otro hermano que sí estaba involucrado en la guerra. Al que le quitaron la vida era un poeta, un escritor y un gran amigo. Eso me marcó a un nivel de que mi pintura era muy dramática porque usaba mucho el negro y el rojo, en símbolo de luto, la violencia y el dolor».
Denominó ese tiempo como su «época negra» y, a pesar de ello, fue una etapa muy importante para su desarrollo. Los críticos de la época valoraron positivamente esos trabajos por la fuerza expresiva que transmitían. «A raíz de mi viaje a España mi pintura cambió. Apreció la luz, los blancos. Luego incursioné en el paisaje abstracto y el expresionismo, me he quedado con estos últimos».
La exposición
Ganadora de numerosos premios nacionales, incluyendo varios reconocimientos por oficiales, está consciente de que siempre hay algo que aprender para mejorar su desempeño.
«En la retrospectiva que vamos a presentar, el público podrá apreciar esos avances. Presentaremos 120 obras, más de 30 son nuevas. Algunas han sido prestadas por coleccionistas, lo cual agradezco mucho, así como al Ministerio de Cultura, Orange Dominicana, Fundación Corripio, entre otras».
La noche de la inauguración pondrá a circular una monografía que recoge su trayectoria. De igual modo proyectarán un video de su vida que realizó hace un tiempo el cineasta Jimmy Sierra, así como una jornada que incluye conversatorios de su paso por las artes plásticas.
El Internet y la pintura
Reconoce la importancia que desempeña el Internet en estos tiempos.
Pese a eso, cree que por el Internet no desaparecerá la labor de los pintores a pesar de que sus herramientas procuran que eso suceda. «Creo que eso será efímero en la pintura porque la historia de la pintura en el universo no desaparecerá por eso. El facilismo con el que se hacen esos trabajos no perduran porque no hay calidad».
A favor de la identidad dominicana
Si bien Elsa Núñez se conoce en el extranjero, considera que es muy poco lo que se hace a favor de los pintores experimentales y nóveles para su proyección en el exterior.
Lo atribuye a la falta de visión que han tenido la mayoría de los representantes del cuerpo diplomático dominicano acreditado en el exterior. «Los que deberían ocuparse de eso, los Embajadores y agregados culturales no están proyectando nuestra pintura, más bien se conoce la pintura haitiana como si fuera nuestra porque es la que llevan los turistas al extranjero», tras dejar claro que esas pinturas haitianas deberían tener una identificación de su país.
Comentó que la comercialización de la pintura haitiana en el país pone la identidad dominicana en juego fuera de territorio nacional, porque los turistas se las llevan desde cualquier lugar. «Espero que el nuevo gobierno impulse eso para que el arte dominicano sea reconocido mundialmente», explicó Núñez quien dedicó quince años a la enseñanza en la Escuela de Pintura de Bellas Artes.
La piratería
La falsificación de las obras de los pintores nacionales es alta, según refirió. Otro punto que los afecta es que se otorguen obras de grado a grado para que determinados artistas pinten murales sin que se cumplan las ordenanzas, «Deben hacerse los concursos y elegir al más apropiado. Eso debe cambiar y espero que el Colegio Dominicano de Artistas Plásticos siga trabajando para evitarlo. Otra situación es la falsificación de nuestras obras.. Hay personas muy poderosas que lo hacen, a pesar de las ruedas de prensa y todo lo que hemos hecho, yo tengo más de cinco falsificaciones».JB:
2012-05-25 19:21:32