Cultura

A Cuba jamás le diré adiós, afirma artista mexicana

Por Deisy Francis Mexidor

México, 31 may (PL), 10:03 am.- A Cuba jamás le diré adiós he ido siete veces a ese maravilloso país y creo que me deben la octava, afirmó la primera bailarina, coreógrafa, concertista y actriz mexicana Sonia Amelio.

En entrevista exclusiva con Prensa Latina confesó que tiene una deuda con la isla caribeña porque siempre que va «regresa sollozando, amándoles cada vez más, queriendo intensamente al pueblo cubano».

Anhelo volver y yo cumplo lo que prometo, dijo y agregó que donó parte de su biblioteca personal a Cuba a través de la embajada de ese país aquí y que pretende entregar «otras cosas preparadas para su momento» como símbolo de ese gran cariño por la isla.

Amelio (Ciudad de México, 1941) desde muy pequeña se vinculó al mundo del arte.

«A los tres años empecé», señaló esta artista considerada en la actualidad como la Reina de los crótalos (castañuelas) o la mejor crotalista del mundo.

Ella ha logrado, gracias a su preparación académica como concertista de piano, desarrollar paralelamente la especialidad como bailarina clásica, hacer una extraordinaria simbiosis y realizar algo diferente.

Y es en los crótalos o castañuelas donde halla ese nexo del instrumento musical, el cual conjuga de manera armoniosa con el cuerpo a través de la danza.

«Estoy fascinada porque creo que me encuentro en plenitud, en mi mejor momento y mientras tenga esta salud fantástica que me dieron mis padres y siga trabajando hasta 10 horas diarias eso quiere decir que seguiré perfilando mi técnica y entregando todo lo que está dentro de mí», señaló.

Aseguró que en el trabajo permanente y disciplinado está su secreto porque le dedica mucho tiempo al piano, al ballet, a los crótalos «aquí no hay improvisación», apuntó Amelio.

Aplaudida en los escenarios más diversos de los cinco continentes, la artista fue condecorada con la medalla Pushkin en junio de 2011 por el entonces presidente ruso, Dmitri Medvédev.

Cada número que hago me lleva a veces hasta un año montarlo. Imaginen horas y horas de esfuerzos que eso implica, pero vivo para y por el arte, subrayó.

En cuanto a proyectos inmediatos habló de una próxima gira por Suramérica y otra por Europa (Grecia, Alemania, Reino Unido, Rusia y posiblemente Ucrania).

La nombran también Mexicana universal; sin embargo, «yo prefiero ser sencillamente Sonia Amelio, la amiga de todo el mundo, la que a través del arte lleva hace muchos años una cruzada por la paz por los cinco continentes», afirmó.

Durante la presentación en la noche del premio que lleva su nombre, se le hizo una invitación pública a regresar como actriz a los escenarios.

«Me encantaría, pero la danza me absorbe. Lo mío es este contacto intenso, directo, tal vez efímero e irremplazable con el público», enfatizó.

Por supuesto, «si me hicieran una oferta interesante, fuerte en el teatro, la televisión o el cine me daría un tiempo para pensarlo». Ella debutó como actriz dramática en una serie de películas y programas de televisión durante los años 1960 y 1970.

Para Amelio nada sería más grato que cuando intenten definirla piensen solo que es una trabajadora, una luchadora incansable «que en mi trinchera, que es el arte, soy feliz porque comparto con el público de cualquier rincón del planeta mi acervo, mi técnica, mi cultura y sobre todo mi profundo amor por la gente».

2012-05-31 14:03:47