Buenos Aieres, Argentina 1 julio (12:15 pm).-Se dijera que esta novela trata de cómo no hacer la revolución desde el mayor adalid que llevó individualmente su accionar hasta sus últimas consecuencias, las cuales son en general conocidas por todos o uno supone que lo son, cuya gesta fue un rotundo fracaso.
El autor, Ferroni, se vale y se concentra con una documentación exhaustiva para contarnos, con esos testimonios históricos, las minucias domésticas, de todos los personajes /personas, profundamente humanas, en un tono de suspenso acumulativo, con una prosa funcional y directa, sin ampulosidades de verbo ni florituras con el lenguaje, los últimos combates de Ernesto Guevara de la Serna, también llamado El Che, por llevar a cabo la revolución continental desde el frío altiplano boliviano. El personaje histórico es reconstruido con la indagación desde los diversos testimonios directos de los involucrados en sus días finales.
El Comandante tiene que vérselas, y sufrirlas todas, en soledad, asmático, malhablado y grosero, siempre autoritario, con todos sus subalternos; con una desorganización de cuadros, donde cada uno de estos guerrilleros quería figurar, pues la cercanía con el personaje, ya de por sí célebre entonces y de ascendiente famoso, les daba un cariz icónico y de hito histórico, pues al fin la cuadrilla de la guerrilla guevarista estaba tratando, o trataba de crear: uno, dos, tres Vietnams, en Latinoamérica, para prender la chispa que nunca encendería la pradera de la revolución continental, para así dar al traste con el imperialismo norteamericano opresor, la explotación capitalista, y la lucha de clases. Pero este objetivo revolucionario guevarista se va acumulando de imposibles, que no se sabía en qué momento ni bajo qué fuerzas adversas. O sí las había: eran de índole personalista, de malos entendidos de los burócratas del PC boliviano; la figura mítica de Mario Monje desdice muchísimo aquí de su función colaboradora de esta gesta; de unos mismos cuadros dirigentes, ansiosos de figuración ideológica ?recuérdese que estamos, dentro del contexto histórico de la época, con varias líneas ideológicas, y esos cuadros no estaban ajenos a seguirlas: línea Pekín, línea, Moscú, etcétera? que desean realizar un cambio profundo en la estructura social, pero no estaban con las condiciones sociales plenas para desarrollar una insurrección popular, al estilo del foquismo cubano, creación original fidelista de esa combinación de todas las formas de lucha revolucionaria.
En la medida del desarrollo del personaje central / persona, El Comandante, como suele ser llamado durante la narración, queda siempre en un trasfondo oscuro y de opacidad histórica para que el lector ejerza un distanciamiento brechtiano; llamémoslo así, con esos días aciagos, «días negros», escribe el propio Che en su diario.
Todos los pasos malhadados de todos los personajes / personas en llevar la contraria con sus decisiones, por cotidianas o simples, van creando el llamado efecto mariposa, para ir empeorando las actividades de la gesta revolucionaria guevarista. La misma postura orgullosa y soberbia de El Comandante, que siempre se muestra ausente, y ajeno, sintomático de su última aventura africana de ese otro fracaso revolucionario, ayudan a ese final trágico. Donde la claridad por cambiar las cosas, o el estado de esas cosas se hacía sin chistar pero de mal en peor…
Tania, que asimila y milita claramente con el discurso de la revolución, y su transformación social, pero cuyo accionar desde su género también fracasa en un posible amor de verano revolucionario hacia el Che.
El personaje Joáo Batista, el joven «burgués» brasileño. Habría que señalarlo si es porque el autor quiere que un personaje de su nacionalidad tenga un brillo especial en su relato ficcional de la gesta revolucionaria del Che Guevara. Yo me digo que era posible, en esos tiempos de ideales plenos, de construir la Utopía de la Revolución.
La ganancia política para el lector de esta novela está en reconocer el lado humano, profundamente humano, y de fracasos, de una icónica figura histórica, de un idealismo revolucionario extremo, cargada de heroísmo, y de necesidad de cambio profundo, que asimiló individualmente la divisa marxista del internacionalismo proletario, llevada en la práctica social hasta sus últimas consecuencias.
Esta novela trata de esto y su fracaso humano también.
?Método práctico de la guerrilla?...
2012-07-01 16:22:35