Cultura

Arte para no olvidar un ataque aéreo

LUCIA MAGI 5 JUL (3:27 pm)._Actuación musical junto a los restos del DC9 abatido (M Memoria de Ustica).

El 27 de junio de 1980, un DC9 de la compañía Itavia despegó de Bolonia rumbo a Palermo.

Jamás alcanzó su destino, porque precipitó en el mar de la isla siciliana de Ustica, con sus 81 pasajeros, entre ellos 13 niños y cuatro miembros de la tripulación. Las autoridades intentaron explicar el desastre con un fallo técnico o una bomba.

Solo en 1999 la justicia avaló lo que investigaciones periodísticas y sentido común iban diciendo: el avión fue abatido por un misil durante una operación militar. La hipótesis es que cazas franceses abatieron el DC9 por error, pensando que se tratase del de Gadafi, que aquella noche cruzaba el espacio aéreo italiano. Es una reconstrucción no oficial, no confirmada por ninguna sentencia. Tras años de investigaciones silenciadas, lentas y desviadas, no hay una palabra cierta sobre quién y por qué provocó el desastre.

Los fragmentos del DC9 fueron recuperados a cuatro mil metros de profundidad para ser examinados. En 2007, volvieron a casa, allí donde todo empezó, en Bolonia. Una etapa poco frecuente pero imprescindible en la ciudad es el Museo que rinde homenaje a esta cáscara hecha añicos, que descansa en una nave donde antaño se arreglaban las locomotoras, testimonio herido de la justicia parcial y reticente que caracteriza gran parte de la reciente historia italiana.

2012-07-05 18:27:57