SANTO DOMINGO. 11 agosto (10:36 am)._El musical «El Hombre de la Mancha», en la versión de Dale Wasserman, con música de Mitch Leigh, ha sido visto por más de 100 millones de personas. Este fin de semana se mantiene en la sala Carlos Piantini del Teatro Nacional Eduardo Brito, celebrando los 39 años de esa institución.
Según informaciones, a fines de los 70 o inicios de los 80, el mexicano Claudio Brook trajo el musical de El Quijote con una compañía traída desde afuera al Teatro Nacional.
La puesta en escena dominicana tiene un elemento diferente a la puesta clásica, se trata del salmo incluido al final, después de la muerte del Quijote, que con la voz principal de Carlos Alfredo Fatule suma un coro en uno de los momentos más impactantes de la obra que se mantiene este sábado y domingo.
Ivan Guerra se mete tanto en la piel del Caballero de la Triste Figura, que una hora después, con bombín, saco negro, y lentes de lord inglés, se sigue pareciendo a Don Quijote.
La actitud del veterano actor, a quien Nadia Nicola ha puesto a cantar -sin que desafine-, a los 74 años de edad, es tan convincente, que varios de los que lo han visto actuar durante casi seis décadas en las tablas criollas dijeron la noche de estreno, este jueves, que era una de las mejores actuaciones de toda su vida artística, si no la mejor.
Para quienes no hayan leído la obra literaria más importante escrita en castellano, madre de todas las novelas posteriores, es la oportunidad de conocer la historia con la espléndida escenografía de Fidel López, quien a través de un foso hace que entren y salgan Sancho y Don Quijote con el asno del escudero y el caballo del hidalgo caballero.
La nueva actriz
El debut de Maridalia Hernández como actriz aporta La Gran Voz Dominicana a una Dulcínea que se convierte en contrapeso musical en un montaje donde Ivan Guerra pasa mucho tiempo en escena. Aunque en realidad, se complementan: lo que le falta a Ivan de voz melódica y segura, le sobra a Maridalia. Lo que a ésta le falta en cuanto a experiencia actoral, le sobra a Guerra.
No obstante, esa Dulcínea todo el tiempo hosca y gruñona, pudiera ser, sobre todo en la primera parte, un poquito más zalamera si se quiere, porque su oficio ya se sabe que sin esas artes, estaría perdido. Claro que es actitud es perfectamente justificable antes de la segunda parte, cuando es violada.
Por su parte, el Sancho Panza de Kenny Grullón (que tiene a su haber el siempre memorable Tevia de «El Violinista en el Tejado»), comenzó un poco cantinflesco, pero a medida que fue tomando temperatura, en esa primera noche, se fue pareciendo más y más al eterno compañero de Alonso Quijano.
Fatule, como El Cura, aporta una voz necesaria y un personaje bien concebido, así como Frank Ceara y Héctor Aníbal.
En general, una puesta magnífica, salvo leves deslices producto de ser la primera noche, sobre todo en escenas como cuando el Quijote canta su tema «Sueña el sueño imposible», por primera vez, donde medio se perdió, aunque supo solucionarlo enseguida; lo mismo que le sucedió a Maridalia cuando cantó lo de su «duro pecado mortal». Antes, en la interpretación del solo con violín, logró una de las atmósferas memorables de la noche.
La orquesta dirigida por Dante Cucurullo aporta eficiencia en un musical donde la interpretación en vivo es esencial. Coreografías, luces, vestuario y maquillaje completan un trabajo en equipo que convierte a «El Hombre de la Mancha» en tal vez el mejor musical en lo que va de año y consolida a República Dominicana como una plaza que hay que tener en cuenta para este tipo de espectáculos en América Latina.JB
2012-08-11 14:36:02