Por Ramón Mercedes
NUEVA YORK.- La sugerencia que hiciera la semana pasada el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, de deportar a ciudadanos estadounidenses ha despertado preocupación entre muchos quisqueyanos en el Alto Manhattan.
«Esta fuerte eso de deportar a uno que es ciudadano» de USA, coincide en comentar el uno al otro en diferentes lugares públicos (restaurantes, barbería, salones de belleza, bodegas y paradas del transporte público, entre otros). Se rehusaron a ser fotografiados.
No es la primera vez que el presidente de Estados Unidos comenta la posibilidad de expulsar del territorio estadounidense a aquellos que han nacido en el país, también ha propuesto terminar con la ciudadanía por derecho de nacimiento, que viene reflejado en la Constitución.
Trump ha vuelto a criticar la supuesta «política de puertas abiertas» de la administración Biden y ha afirmado que su Gobierno está siendo «obligado» a actuar como lo están haciendo para mantener el orden y la seguridad en EUA, volviendo así a relacionar el crimen con la inmigración.
El mandatario consideró sus consideraciones durante una visita a la nueva cárcel «Alcatraz de los Caimanes» en medio de los Everglades, en Florida, ubicada entre decenas de pantanos con caimanes y serpientes pistones.
Asimismo, con carpas para albergar a 3 mil inmigrantes, con baños portátiles, se estacionaron tráileres y su costo fue de unos $450 millones de dólares. Fue construido en 8 días, en un antiguo aeropuerto.
El costo diario por cada presa será de $245 dólares, hay 200 cámaras de seguridad, 28.000 pies de alambres de púas a su alrededor, y 400 miembros de la Guardia Nacional.
Más de 1900 personas, entre ellas varias dominicanas, han sido arrestadas en Nueva York por las autoridades federales de inmigración desde que el presidente Trump tomó el cargo, lo que representa un aumento del 31% con respecto al mismo período del año pasado, según cifras obtenidas por el Proyecto de Datos de Deportación y analizadas por Bloomberg.