El líder de la Unión Demócrata Cristiana -UDC-, Luis Acosta Moreta, Luis “El Gallo”, dio hoy todo su respaldo a la política exterior del presidente Luis abinader, en especial en lo que se refiere a enfrentar las provocaciones haitianas en la zona fronteriza, y validar nuestra territorialidad y soberanía.
El presidente de la UDC señaló que los dominicanos rechazan la construcción del dique en torno al río Masacre; la migración masiva de ilegales; que parturientas vengan al país, y que militares se unan a una fuerza interventora en territorio haitiano.

Afirmó que ya el presidente abinader lo ha dicho en varias ocasiones, siempre contando con nuestro respaldo total, de que ni un solo soldado dominicano participará en una fuerza expedicionaria de la ONU.
Enfatizó que el mensaje del gobierno dominicano ha sido claro de que no se acepta la migración masiva de ilegales, rompiendo con la presión de organizaciones periféricas de las Naciones Unidas, como su comité de atención a refugiados o el de los derechos humanos.
Agregó que República Dominicana no puede permitir una masiva entrada de ilegales haitianos al país, y si debe ejercer su derecho institucional en torno a que extranjeros residan en nuestro territorio.
Uno de los casos más dolorosos es el de las mujeres que llegan al país en proceso de parto. Las maternidades públicas están abarrotas de parturientas haitianas, por lo que se constituyen en una fuerte carga para el presupuesto médico y la sanidad.
Enfatizó que se tienen que abrir hospitales en Haití, para que sus enfermos no venga a la República Dominicana a propagar enfermedades o a recibir tratamientos gratuitos, pagados con los impuestos de los ciudadanos nacionales.
En lo que si deben intervenir y litigar las Naciones Unidas es que el represamiento del Masacre es un foco de perturbación, mientras que los agricultores y ganaderos dominicanos de la zona tienen problemas para alimentar a su ganado, y regar las plantaciones.
Agrego que si en Haití hay una crisis política, social y económica, los responsables son Estados Unidos, Francia y Canadá, que aposentaron a una fuerza interventora de las Naciones Unidas, que dio inicio a los males de hoy.
En consecuencia es a las Naciones Unidas y las grandes potencias, a los que corresponde buscar soluciones a la situación interna de Haití, y no a la República Dominicana.