Cultura

NEYBA: EN EL CORAZÓN DEL SUR DOMINICANO



POR TEÓFILO LAPPOT ROBLES

La legendaria ciudad de Neyba es un símbolo de orgullo para el pueblo dominicano. El adjetivo le cabe por los fascinantes hechos allí ocurridos, que se despliegan desde lo histórico hasta lo cotidiano.

Los registros fundacionales de Neiba son dispares, pero generalmente se acepta que fue a mediado de la tercera década del siglo XVIII cuando unas cuantas familias canarias se asentaron en firme allí.

«La villa de Neiba se fundó en el año de 1735 de este siglo, y sus vecinos disfrutan de sus tierras que eran del distrito de Azua y alcanzarán hasta el término del antiguo de Curisaco en la Bajada Grande sobre la laguna de Asuey.» 1

Es la capital y principal ciudad de la provincia Bahoruco. En esa condición está cortejada por los municipios de Galván, Tamayo, Villa Jaragua y Los Ríos, así como por los distritos municipales Las Clavellinas, El Salado, Monserrat, Uvilla, Santana, El Palmar, Cabeza de Toro, Mena y decenas de otros pequeños pueblos.

Focalizada esta entrega sobre el municipio de Neyba pertinente es indicar que en lo que antes era el territorio que lo formaba fue que se produjo el bautismo del fuego redentor que consolidó la independencia dominicana.

Desde el principio del siglo XIX la población de Neyba, y con ella los moradores de las pequeñas comunidades cercanas, siempre han estado expuestos a las hostilidades de los haitianos.

A finales de 1820 el presidente haitiano Jean Pierre Boyer envió a esa zona de la frontera sur, en plan de sonsaca y ablandamiento, a varios emisarios. Estaba fraguando acciones contra el pueblo dominicano, con una ocupación militar que un año y pico después materializó.

Domingo Pérez Guerra, Comandante de Neiba y más aún Comandante General de la Frontera, así se lo hizo saber al gobernador colonial Sebastián Kindelán, en carta fechada el 9 de diciembre de dicho año. Otros comandantes fronterizos lo sabían, pero ocultaron la información.

Ese Domingo Pérez Guerra «irónicamente resultó ser el único destituido de todos los comandantes militares.» 2

JORNADAS PATRIÓTICAS EN TERRITORIO DE NEYBA

Lo que convertiría a Neyba y sus contornos en un escenario de luchas constantes después de la Independencia Nacional, y la expulsión de las huestes haitianas del territorio dominicano, fue la orden presidencial dada en marzo de 1844 por el presidente del país vecino Charles Riviére Hérard, mediante la cual «hizo marchar treinta mil hombres, con artillería compuesta de obuses y piezas de grueso calibre.»

Ese déspota de horca y cuchillo dividió ese poderoso ejército invasor en tres columnas: «La segunda columna-era el ala derecha- atravesó el llano del Cul-de-Sac bajo las órdenes del general Souffrant y del coronel Brouard y siguió camino de los lagos, siendo Neyba el primer objetivo.» 3

La Fuente del Rodeo, hoy en territorio del municipio Galván, antes llamado Cambronal, fue el lugar donde el 11 de marzo de 1844 Fernando Tavera y un puñado de valientes neyberos vencieron al poderoso ejército invasor de los haitianos.

Sobre ese hecho tan significativo en nuestra historia el General Rudescindo Ramírez, desde su puesto de mando en Azua, informó a la Superioridad que: «El bravo Nicolás Mañón disparó el primer tiro en estas comarcas en la Fuente del Rodeo, y el invicto mártir Fernando Tavera dio la primera sangre para consagrarla…»

Ese triunfo sería el inicio de otras jornadas bélicas que tendrían lugar en la tierra caliente de Neyba.

El costo humano para los moradores de Neyba sería alto, pues los sobresaltos eran casi permanentes, dada la hostilidad de los enemigos.

Cumpliendo la referida orden presidencial del presidente Charles Riviére Hérard, el día 9 de marzo de 1844 el general Soufrant entró a territorio de Neyba con un poderoso ejército de miles de invasores sedientos de sangre dominicana. Este entorchado oficial haitiano y sus conmilitones también serían derrotados por los patriotas dominicanos.

En los anales de la presencia de Neyba en las luchas libertadoras del pueblo dominicano figura un parte oficial del entonces Presidente Santana, fechado el 22 de julio de 1845, dirigido al pueblo y al Ejército, en el cual hace constar que: «Según parte oficial que con fecha 15 del corriente acabo de recibir del Coronel Remigio del Castillo, Comandante de las fronteras de Neyba, las tropas que guarnecen éstas, han obtenido un triunfo completo sobre el enemigo…»

El incordio de los haitianos en territorio dominicano se mantenía, a pesar de los constantes reveses que recibían. El 28 de mayo de 1846, en el sitio denominado Gober, en el lomo de la cordillera de Neyba, el regimiento neibero, encabezado por el General Francisco Sosa, trabó combate con tropas haitianas allí atrincheradas, las cuales mantenían en zozobra a las comunidades vecinas.

El 24 de abril de 1849 Neyba fue devastada por un voraz incendio provocado por las tropas haitianas en desbandada que huían hacia «los secadales» ubicados más allá de Boca de Cachón, Tierra Nueva y Las Lajas hasta parar en las orillas del lago Saumatre y el poblacho de Thomazeau.

UN DUCADO EN NEYBA

Como parte del surrealismo caribeño el Senado haitiano proclamó el 26 de agosto del 1849 al general Faustin Soulouque como el emperador Faustin I. Era algo fantasmagórico. Materia prima para una tragicomedia como las que antes de eso hacía el genial dramaturgo francés Moliére.

En su dicha condición de «emperador» ese desquiciado, con una quincallería en su pecho, un bombín de estilo medieval cubriendo su cabeza atormentada y un bastón de guayacán en su diestra, designó a uno de sus áulicos, el oficial J.P. Auguste como Duque de Neyba. Tal vez en la febrilidad de la creación de ese ducado fue que el sanguinario Faustin, refiriéndose al pueblo dominicano, dijo: «No les dejaremos ni gallinas ni gatos vivos…Yo los perseguiré hasta el fondo de sus bosques, y hasta las alturas del Cibao, sin piedad, ¡como a puercos cimarrones». 4

El territorio de Neyba, en el lugar entonces llamado Cambronal, fue de nuevo el glorioso escenario de una apabullante victoria de los independentistas dominicanos contra los intrusos del oeste de la isla.

Allí, el 22 de diciembre de 1855, aguerridos patriotas criollos, al frente de los cuales estaba el General Francisco Sosa, hicieron morder de nuevo el polvo de la derrota a los haitianos.

El a la sazón Vicepresidente de la República, General de División Manuel de Regla Mota, en proclama al pueblo dominicano informaba que el General Francisco Sosa hizo «un parte detallado de la victoria obtenida en el Cambronal el 22 de los corrientes, estando a la vanguardia el valiente regimiento neibero, del cual resulta que el campo de batalla se encuentra cubierto de doscientos ochenta y siete cadáveres enemigos, que malamente han podido contarse hasta ahora, un gran número de heridos, tres prisioneros, cajas de guerra, fusiles, municiones, brisacas, morriones, cartucheras, bagajes, moneda-santina y papel y algunos documentos. En este combate murió el general en jefe que mandaba la división, llamado Dadás Jacomelo.» 5

Sobre el protagonismo de los combatientes nativos de esa tierra de las profundidades del Sur hay una información referente a la batalla de Santomé, que no tiene desperdicio y que fue publicada en un periódico de la época, el 26 de diciembre de 1855, por parte de un oficial que no quiso identificarse: «Ya sabrán ustedes que los neiberos han hecho prodigios de valor, causándole al enemigo una mortandad horrorosa, tanto las guerrillas como en la acción del Cambronal, sitio del pueblo, y persecución han recogido laureles muy dignos…» 6

Cuando ya en la mente del general Pedro Santana se había acrecentado su idea primigenia de traicionar la Patria, mediante la nefasta Anexión a España, decidió (en la mañana del 26 de junio de 1860) establecer de manera provisional su Cuartel General en la comunidad de Neyba.

Desde allí, mediante oficio dirigido al general Comandante de Armas de San Juan, y a otros comandantes con tropas bajo su mando desde la ribera oeste del río Haina hasta la frontera, Santana decía: «Esta mañana a las ocho hice mi entrada en esta plaza sin ninguna novedad.»

Como si desde Neyba él estuviera contradiciendo lo que meses después haría (que no fue otra cosa que vender la República Dominicana por un ridículo marquesado y algunas prebendas personales) encabezaba sus oficios con esta retahíla: «Pedro Santana. Libertador de la Patria. General en Jefe de los Ejércitos, Caballero Gran Cruz de la Real Orden Americana de Isabel la Católica y Presidente de la República.» 7

NEYBA Y LA RESTAURACIÓN

Desde los primeros días de la Anexión a España muchos neyberos expresaron su desaprobación a ese hecho abominable. Así quedó consignado en comunicados e informes de los propios anexionistas.

Para poner en perspectiva la ebullición social que había en aquella comunidad es importante señalar que el 9 de febrero de 1863 se produjo un movimiento de repudio a las autoridades anexionistas locales. Independientemente de los resultados de la acción y el supuesto propalado de que hubo una «confusión ideológica de la intentona», lo que hay que resaltar es la actitud de inobediencia de quienes tuvieron el coraje de hacer saber el disgusto prevaleciente en Neiba por la ocupación española.

Los rebeldes eran jornaleros agrícolas y chiriperos (Idelfonso de la Paz, Juan Chocho, Nicolás de Mesa, Miguel Chiquito y otros) encabezados por un zapatero residente en el paraje Las Tejas de allí, quien en esa madrugada caliente, antes de ser apresado, «comió longaniza y pan, y después bebió un vaso de aguardiente de anís». Su anfitrión forzoso fue el cura párroco de Neyba, el catalán nativo de Tarragona José Borras y Sedo.

En un comunicado de la época se lee que en el domicilio del jefe de la milicia anexionista destacado en Neyba se presentó » …un grupo de hombres capitaneados por Cayetano Velásquez dando el grito del Dominicano libre, ordenándole al Comandante Militar que permaneciera en arresto… después se dirigió el grupo a donde está la pieza de artillería del pueblo…» 8

Aquello no pasó a cosas mayores, pero ya en el fragor de la guerra por la Restauración de la República, en «un bosquesillo pegado a La Canela», los neyberos volvieron a vestirse de gloria en diciembre de 1864.

En la batalla de La Canela la lucha patriótica fue contra los anexionistas. Al frente de los restauradores estaba el glorioso general José María Cabral. Así escribió un ilustre seguidor de Clío: «…el memorable 5 de diciembre se libró una de las más resonantes acciones del Sur, en La Canela, con un saldo para el enemigo de setenta y dos muertos y once prisioneros con cuarenta mulas y mucho parque como bajas de combate…» 9

Otro historiador describió dicha batalla así:»… a principios del mes indicado (diciembre 1864) salió de Azua una columna sobre Neiba, proporcionando un triunfo espléndido a los restauradores el día 4, en que destrozaron en La Canela las fuerzas que conducía un convoy, quitándoles éste y haciéndoles muchos muertos y prisioneros…» 10

LOS MANIELES DE NEYBA

Manieles se les llamó desde el siglo XVI a los lugares, generalmente montañosos y de bosque espeso, donde se refugiaban negros e indígenas que en muchos lugares de América se levantaban contra los colonizadores esclavistas.

Cimarrones se les decía, en los tiempos coloniales, a los negros que se alzaban en los montes y montañas en rebeldía por la esclavitud de que eran víctimas.

Desde el primer alzamiento de los negros esclavos, ocurrido el 26 de diciembre de 1522, cuando los gelofes se sublevaron en el ingenio de Diego Colón, entre San Cristóbal y Nizao, la lucha de estas víctimas de la colonización fue larga.

Para ellos la parte alta de Neyba se convirtió en una especie de santuario, con varios manieles o palenques, donde esos rebeldes con causa encontraron un poco de sosiego.

Varias versiones recogen la realidad de entonces:»En los dos siglos y medio siguientes siempre hubo cimarrones y palenques, sobre todo en las sierras del Bahoruco y Neyba….» 11

La historia registra que fue de tanta significación el alzamiento de negros en los manieles de Neyba, que el mismo Virrey de Navarra Manuel de Azlor y Urriés (quien fue también gobernador de la Colonia de Santo Domingo del 1751 al 1771) tomó el asunto directamente bajo su dirección. Se fue allí, al centro de la rebelión. Así consta en un documento de la época: «….para donde salió el 25 de septiembre de 1767 al intento de destruir el Maniel de negros fugitivos del francés, en virtud de disposición real.»

EL LAGO ENRIQUILLO Y NEYBA

Una parte considerable de la ribera norte del Lago Enriquillo pertenece a la provincia Bahoruco. Es el tramo entre los municipios Villa Jaragua y Los Ríos.

El Lago Enriquillo, que antes fue un canal marino, está situado entre la Sierra de Bahoruco y la Sierra de Neyba. Tiene 209 kilómetros cuadrados, con sus variantes y fluctuaciones, dependiendo de ciclones, tormentas, lluvias, sequía y la evaporación.

Ese lago del Sur dominicano se considera una de las porciones de agua léntica de más alta salinidad del Caribe. Sin embargo, paradógicamente posee áreas de agua dulce. Así lo han dejado escrito algunos que han navegado por su curso acuático, por los frentes de la provincia Bahoruco y se han encontrado con ese maravillo contraste.

Prueba a la vista sobre eso: «Salimos del Agua Azufrada directo a la isla Cabritos… navegamos a lo largo hasta las playas de Las Clavellinas y pasando entre las dos islas vimos los borbollones de agua dulce que por allí brotan…» 12

En una ancha franja de tierra que parte del litoral norte del Lago Enriquillo, en la parte que le corresponde a la provincia de Bahoruco, se fueron creando lo que los lugareños llaman las playas del lago.

Allí se cultivan múltiples productos agrícolas, tales como plátanos, guineos, maní y arroz. Además, hay crianza de ganadería vacuna, caprina, equina y asnal.

EL RÍO SAN JUAN ERA EL RÍO NEIBA

Sin que mediara ninguna disposición legal ni ninguna razón, un día cualquiera el otrora río Neiba fue despojado de su topónimo. Es una prueba más de la desorganización ancestral del país.

Sobre ese tema, que no es insignificante, el historiador Víctor Garrido refutó apuntes para la historia altamente errados de monseñor Meriño y del Lic. Cayetano Armando Rodríguez. Cita que en el año 1764 Daniel Lescallier escribió: «Todo el camino anterior…se hace a través de un monte espeso. Se baja nuevamente al bosque para atravesar, al cabo de una legua de camino al pequeño río Mijo, el cual entra al Neiba. Al pasar este río se entra en el hermoso valle de San Juan». A su vez el martiniqueño Moreau de Saint Mery, en ruta de Bánica, escribió: «después de pasar el río Neiba se sube para llegar a San Juan de la Maguana»13.

EL MAR ESTUVO EN NEIBA

Hace millones de años estuvo en Neiba un mar bajito que dejó allí sus corales fósiles y que mezclados con el polvo milenario hicieron lo que los arqueólogos llamarían el piso del salado, el cual cubre un amplio espacio de esta zona del país. Su belleza seca y salada es singular y provoca emoción contemplarlo en un atardecer bajo el sol mortecino del suroeste dominicano.

Al desaparecer el agua marina se fue formando esa amplia franja de tierra salada que integra la geografía de la provincia Bahoruco. «Todo el salado es un espeso manto de limo, polvo desmenuzado: ése que en las tardes de Neiba levanta con su recio ventarrón aciclonado el simún dominicano que allí sopla.» 14

LAS UVAS DE NEYBA

Esta zona es pionera y líder en el cultivo de uvas. Aunque la vid es una planta traída al país en el segundo viaje de Colón, no es de producción masiva en la República Dominicana.

En Neyba la siembra de la vid se inició a finales de la tercera década del siglo pasado (entonces era más bien del tipo casero y ornamental). Hace apenas unos 30 años que se pensó en ese cultivo con criterio de industrialización y de comercialización. Ahora hay más de 300 productores de uvas, algunos de los cuales ya fabrican vinos.

Sobre la tradición uvera de esta tierra caliente se ha escrito mucho: «Neyba es el mayor productor de uvas de diferentes tipos…la industria vinícola en Neyba se fortalece cada vez más dada la disponibilidad de uvas que aportan sus tierras…» 15

Propicia es la ocasión para recordar al cubano José Martí, quien escribió en el 1891 que: «El vino, de plátano, y si sale agrio ¡es nuestro vino!»

Mediante la Ley 27-98, 16 de enero de 1998, se creó el Instituto Nacional de la Uva, con sede desde entonces en Neyba. Esta institución gubernamental está llamada a realizar una labor de mayor impacto a favor del pequeño sector vitivinícola del país.

La Sierra de Neiba tiene categoría de Parque Nacional. Las principales fuentes de agua dulce de la provincia Bahoruco nacen en esa cadena de montañas. Los principales ríos que surgen de allí son El Manguito, Los Guineos, Majagual, Dos Bocas, Los Caños, Panzo, Guayabal, Los Bolos, Masías, Arriba Sur y más de 100 arroyos que desembocan en ellos.

Neyba es tierra pionera en la siembra de café dominicano. Los informes más creíbles sitúan su inicio en el año 1735. En la parte baja de Neyba reinan las musáceas (plátanos y guineos), que constituyen el 80% de la producción agrícola de Neyba. En su parte alta la producción es de café, uvas, habichuelas de diferentes tipos, aguacates, guandules y otros productos agradables al paladar de los dominicanos.

EL BALNEARIO DE LAS MARIAS

Ese hermoso y popular balneario está a menos de 5 kilómetros de la ciudad de Neyba, pasando por Cerro al Medio, lugar del cual a principios del siglo pasado el narrador costumbrista barahonero Rafael Damirón escribió que las mujeres: «…lucían ojos más hermosos que las estrellas; eran bailadoras como ninguna; el corazón les latía a tono con el balsié crepitante…» Así ha seguido siendo.

Dicho balneario forma parte del Monumento Natural Las Marías, el cual incluye pequeños bosques, de varias características, humedales y diversas aguadas.

FIESTAS DE SAN BARTOLOMÉ

El patrón católico de Neyba es San Bartolomé. Una tradición que se pierde en el tiempo transforma el agosto neybero en un novenario de devoción religiosa mezclada con bailes, comidas y reencuentro entre familiares y amigos.

La festividad de San Bartolomé ha trascendido la cotidianidad pueblerina de Neyba y se ha convertido en material de literatura. Un ejemplo basta: «…las fiestas patronales de Neiba resultaban las más alegres y las más pacíficas de cuantas en otras feligresías solían efectuarse para contento de los fieles.» 16

PERSONAJES NEYBEROS

Neyba es una tierra ubérrima en múltiples vertientes. Allá nacieron la trilogía de periodistas Herasme Peña (Eurípides, Silvio y Emilio), de gran peso en la opinión periodística nacional.

Otro neybero de gran fama fue Tomás Bobadilla y Briones, personaje de mucha incidencia antes y después de la Independencia Dominicana. Calificado como un hombre de Estado, por sus saberes sobre el Poder y su larga carrera de burócrata, tanto al servicio de los haitianos invasores como de varios gobiernos dominicanos. Después de ser un ferviente anexionista se convirtió en un activo nacionalista, colaborando de manera militante en el 1871, en los meses finales de su vida, con el general José María Cabral y el Partido Azul que desde la frontera sur luchaban contra la dictadura baecista. «Daba muestras de una voluntad implacable, pues tenía casi 85 años y estaba aquejado por quebrantos que le habían mermado su conocido vigor…» 17

Sobre Bobadilla ha escrito uno de sus más tenaces y devotos biógrafos que: «Condujo a Duartistas y Conservadores al triunfo del 27 de Febrero de 1844. Unió a Los Trinitarios y Los Conservadores. Encabezó a los Duartistas Unidos. Ordenó la guerra contra Haití. Fundador de la Logia Nacional de la que Duarte fue miembro.» 18

Una eminencia neybera prácticamente desconocida fue Manuel de la Candelaria. A los 24 años de edad ya era «preceptor de Latinidad de la Universidad de Santo Tomás de Aquino, en el período 1821-1822».19

Pero además era uno de los más sobresalientes y brillantes jóvenes de su época, pese a ver nacido en la pobreza y en un rincón rural de las profundidades del sur dominicano. «En el período de la España Boba vamos a encontrar, como un embrión del Renacimiento, las tertulias literaria y humanísticas de las cuales era figura rectora el ilustre José Núñez de Cáceres. Otras figuras de esas tertulias fecundas fueron….Manuel de la Candelaria». 20

Como los anteriores, Neyba ha tenido una abundante cantidad de mujeres y hombres poetas, escritores, militares, profesionales en diferentes ramas del saber y patriotas que han dicho presentes en cada momento requerido. Larga es esa lista. Escojo tres de elevado perfil ciudadano, como símbolo y reverencia hacia los demás neyberos que han contribuido a mejorar el ser dominicano.

ARIEL ACOSTA CUEVAS: Nació en Neyba el 29 de octubre de 1935. Abogado, jurisconsulto, juez, fiscal, doctrinario del derecho, ensayista, músico, poeta, narrador, historiador y pensador de gran calado. Hombre de posición vertical en defensa de los más elevados valores de la condición humana y defensor integérrimo de la esencia dominicana. Autor de obras de gran calibre, entre ellas Neyba tierra de historia y poesía, Por los caminos del Sur, Génesis de los Acosta Nacionales, Tú también puedes y un amplio poemario. En su obra Neyba tierra de Historia y Poesía escribió:»La comunidad de Neyba se destaca por la calidad de sus hombres y mujeres, propietarios de un profundo amor a su tierra y depositarios de un ideal de buenos deseos en favor de su comunidad… » 21

APOLINAR PERDOMO SOSA. Nació en Neyba el 7 de octubre de 1882.Falleció el 18 de diciembre de 1918. Apenas vivió 36 años, pero dejó su impronta bien definida a su paso por la tierra dominicana. Fue poeta, periodista, ensayista y dramaturgo. Una parte de su producción literaria fue agrupada en el libro Cantos de Apolo. Figura en la mayoría de las antologías de poesía dominicana y en varias de Latinoamérica. Se le considera uno de los más relevantes poetas eróticos dominicanos. He aquí un ejemplo de su facundia poética: «Tu ventana está abierta /Te importuna con sus caricias la nocturna brisa/ mientras un rayo de la casta luna juega a besos de luz con tu sonrisa».

Escuelas, calles y bibliotecas enaltecen la memoria de Apolinar Perdomo Sosa, quien ha sido objeto de múltiples análisis literarios: «…su poesía es siempre, en el fondo, idealista, aunque apasionada y vehemente, espiritual aunque no contemplativa….» 22.

ANGEL ATILA HERNÁNDEZ ACOSTA aunque su nacimiento se produjo en Duvergé, el día 2 de febrero del 1922, a muy corta edad se trasladó a Neyba y siempre se consideró así mismo neybero. Falleció en Neyba el 24 de noviembre de 1995. Fue abogado, poeta, cuentista, cronista y novelista. Como ingenioso creador de cuentos tiene una alta valoración por la profundidad de su pensamiento literario y el donaire de su pluma, de la cual destilaban sublimidades poéticas en medio de la prosa. Su célebre cuento Cañamaca fue laureado en el 1955 y su novela Carnavá es un magnífico retrato de la valentía de los hombres sureños: «Era como el rocío para un beso en la mejilla, y para un acto de hombría, era como el fuego. Así lo adivinaron los padrinos aquella mañana de San Bartolomé cuando abrieron paso entre la mirra y el incienso hasta inclinarlo sobre la pila bautismal» 23

Bibliografía:

1- Idea del Valor de la Isla Española. Editora Nacional. 2 de marzo 1971.p 136. Antonio

Sánchez Valverde.

2-La Dominación Haitiana 1822-1844. Cuarta edición. Editora Búho 2013.pp 20 y 21, Frank Moya Pons.

3- La República de Haití y la República Dominicana. Tomo I, Editora Taller, 2000. pp 331 y 332, Jean Price-Mars.

4-El emperador Soulouque y su imperio. p 196.Gustave D´ Alaux.

5-Guerra Domínico-Haitiana. Impresora Dominicana. Tercera edición, 1957. pp. 302-303.

Emilio Rodríguez Demorizi.

6-Ibídem p.299.

7- Hojas de Servicios del Ejército Dominicano. 1844-1865. Volumen II. Editora del Caribe

1976. p167. Academia Dominicana de la Historia. Emilio Rodríguez Demorizi.

8- El Alzamiento de Neiba (Febrero de 1863). Editora Búho, marzo 2012. p 64. Recopiladores

José Abreu y Elia Sintes.

9-Anexión-Restauración, parte 2.Archivo General de la Nación. Volumen CLXXXV.

César Herrera Cabral.

10- Resumen de Historia Patria. Manuel Ubaldo Gómez.

11- Historia Dominicana. Primera edición Letra Gráfica Breve. Septiembre 2006. p 65.Jaime de

Jesús Domínguez.

12- Mis 43 años en La Descubierta. Editora Centenario 15 noviembre del 2000. p 134. Jesús

María Ramírez hijo.

13-Espigas Históricas. Impresora Arte y Cine.1971. pp 319,320 y 321. Víctor Garrido.

14- La Naturaleza Dominicana, tomo 2. Editora Corripio, 1 de marzo 2006. p 207. Félix Servio

Ducoudray.

15- Por los caminos del Sur. Editora Búho. Octubre 2007. p 103.Ariel Acosta Cuevas.

16- De Soslayo. Editora Alfa y Omega, diciembre del 1983. p 106. Rafael Damirón.

17-Personajes Dominicanos, tomo I. Editora Alfa y Omega. p 174. Roberto Cassá

18- La impronta indeleble de Tomás Bobadilla. Editora Búho, junio 2011.pp 201-203.Manuel

Otilio Pérez Pérez.

19-La Reinstalación de la Universidad de Santo Tomás de Aquino en 1815. Editora Taller,

1975. p 49.César A. Herrera Cabral.

20- Historia de la Cultura Dominicana. Editora Amigo del Hogar, octubre 2016. p309. Mariano

Lebrón Saviñón.

21- NEYBA Tierra de Historia y Poesía. Editora el Nuevo Diario. Octubre 2006. pp 380,381.

Ariel Acosta Cuevas.

22-Obras Selectas. Temas Literarios. Editora Corripio, 2006.Página 514. Joaquín Balaguer.

23- Carnavá. Editora Taller, 1979. p7. Angel Hernández Acosta.

2018-05-12 13:29:39