Cultura

VILLA RIVA, ARENOSO Y PUEBLOS ALEDAÑOS: ABUNDANCIA DE ARROZ, CACAO Y OTROS FRUTOS



POR TEÓFILO LAPPOT ROBLES

Villa Riva

La comunidad de Villa Riva adquirió ese nombre el día 12 de abril de 1890, fecha en que la Convención Nacional emitió para esos fines la Resolución No.2856. 1

Gregorio Riva fue en su época lo que ahora se denomina un emprendedor de negocios. Se le considera el organizador y principal impulsor del pueblo que lleva su nombre. Era mocano de origen suizo radicado en La Vega, pero con gran influencia en una amplia franja del Cibao.

El caserío inicial de lo que ahora es Villa Riva primero se conoció como San Rafael de Angelina.

Después se le llamó La Factoría, nombre puesto por familias llegadas desde El Seybo, luego de la batalla de Palo Hincado, librada el 7 de noviembre de 1808, cuando criollos dirigidos por el hacendado cotuisano Juan Sánchez Ramírez derrotaron en un altozano del extrarradio de la ciudad de la Cruz de Asomante a los franceses encabezados por el General Louis Ferrand, y con lo cual se le puso término a la llamada Era de Francia, en lo que desde 1844 es la República Dominicana.

Como nota al margen, es oportuno señalar que dicha etapa de nuestra accidentada historia, vale decir la Era de Francia, había comenzado en enero de 1802, cuando el general Leclerc desembarcó en Samaná y despachó tropas hacia el Norte bajo el mando del general Ferrand y hacia el Sur con el general Kerverseau a la cabeza, quien tomó la ciudad de Santo Domingo el 3 de febrero del referido año.

Almacén del Yuna fue durante décadas el nombre con el que se designó ese lugar, pasando luego a identificarse como San Antonio del Yuna, hasta que finalmente se le asignó su actual epónimo.

El día 24 de marzo de 1874 el gobierno convirtió ese poblado en un cantón militar perteneciente a la provincia de La Vega, y 11 años después se le denominó Villa Riva.

Villa Riva dejó de ser parte de La Vega el 18 de junio de 1945, fecha en la cual se promulgó la Ley No.945, que integró esa población, en calidad de común, a la provincia Duarte, a la cual pertenece en la actualidad.2

El Municipio de Villa Riva se ubica entre El Factor y Arenoso por el Norte, teniendo al Este a la península de Samaná, al Oeste los municipios de Castillo y Eugenio María de Hostos y al Sur termina en los territorios de Cevicos y Sabana Grande de Boyá.

Villa Riva en la mira del Águila del Norte

En 1871, cuando Villa Riva era conocido como Almacén del Yuna, H. Brummel (un botánico y explorador estadounidense que realizó trabajos de investigación sobre las riquezas nacionales con el objetivo de comprobar las posibilidades y ventajas económicas que para los Estados Unidos de Norteamérica representaba anexarse a la República Dominicana) escribió de ese lugar lo siguiente:

«Los días 4,5 y 6 de febrero remontamos el río Yuna hasta Almacén, lugar que se halla a 35 millas de la desembocadura. El río allí tiene como 60 yardas de ancho y su profundidad varía desde diez a veinticinco pies, según las lluvias que caen en las montañas. Tiene muchas curvas y una corriente que alcanza como 4 millas por hora…»3

Villa Riva en 1920, descrita por un escritor americano

En el año 1920 el escritor norteamericano Harry A. Franck, quien estaba de visita en el país, se desplazó por la zona de Villa Riva y Arenoso, y dejó plasmado en un libro lo siguiente:

«El paisaje se hizo más abierto con inmensos árboles proyectando aquí y allá las redondas sombras del mediodía y semillas de cacao secándose en rudas plataformas elevadas o en alfombras de hojas esparcidas francamente sobre el suelo ante cada bohío, casucha o vivienda de palma. Entonces, el tren avanzó a través de una región pantanosa, donde los flancos de los rieles son cubiertos frecuentemente por el agua salobre, y la exhausta máquina entró tambaleante a Sánchez tan sólo tres horas más tarde.»4

Ferrocarril

El hoy municipio de Villa Riva fue de las primeras comunidades dominicanas en disponer de un ferrocarril.

En el cuerpo de disposiciones administrativas del país figura una resolución marcada con el número 837, expedida por la Convención Nacional el 22 de marzo de 1865, mediante la cual se concedió por 100 años (a una figura importante de la historia nacional) la autorización para que diseñara, construyera y operara un ferrocarril que abarcara desde Santiago hasta Samaná, teniendo como apoyo principal para esa obra al río Yuna.5

El beneficiario de esa concesión fue el ingeniero de origen inglés Teodoro Stanley Heneken, domiciliado y residente desde hacía décadas en el país. El había tenido una destacada participación en favor del pueblo dominicano en la batalla del 30 de marzo de 1844, librada en la ciudad de Santiago. También fue un activo combatiente en las luchas por la Restauración de la Independencia Nacional. Luego llegó a ser Ministro de Comercio y Relaciones Exteriores de la República Dominicana.

La concesión para construir la aludida vía férrea otorgada al ingeniero Heneken nunca se materializó, como tampoco otras a otros para iguales fines.

La historia registra que en enero de 1879 el ciudadano estadounidense A. Howard Crosby y el súbdito británico Hamilton Smith obtuvieron la autorización para ejecutar el tan esperado camino de hierro, que dinamizaría la economía de gran parte de los pueblos del Cibao.

Hubo varios conflictos entre esos socios concesionarios. Al cabo de un tiempo la parte correspondiente al referido Crosby pasó a manos del irlandés Alexander Baird.

Gracias a 1,500 obreros que trabajaron a tiempo completo durante largos meses y a la cuantiosa inversión del referido señor Baird, «en diciembre de 1885, los rieles llegaron a Almacén del Yuna (hoy Villa Riva), y en mayo de 1887 llegaron a La Vega en donde el ferrocarril fue inaugurado el 16 de agosto de ese año.»6

En ese detalle singular no hay unanimidad de criterios, porque otra fuente (ésta proveniente de un periódico de esa época) reseñó que el ferrocarril llegó el 11 de enero de 1886 a la comunidad de Almacén del Yuna, que era el nombre anterior a Villa Riva.7

Más datos sobre la obra que durante décadas fue el timón económico de Villa Riva, Arenoso y otras comunidades del Nordeste, así como de varios pueblos y ciudades del Cibao Central, pueden verificarse en la obra titulada Historia de un Sueño, Los Ferrocarriles Públicos en la República Dominicana 1880-1930, del historiador holandés Michiel Baud, puesta a circular en el país en marzo del 1994.

Los acuíferos de Villa Riva y Arenoso

Por el territorio de esos dos municipios circulan varios ríos, múltiples arroyos y agua de escorrentía, pero ellos siempre han estado bajo el dominio, por así decirlo, del Río Yuna, donde todos finalmente convergen, tal y como desde hace cinco siglos lo dejó anotado Bartolomé de Las Casas, al señalar que:

«…todos los que con Yuna se juntan pierden el nombre y él queda con el suyo, y así lo llaman por allí los indios Yuna.»8

Y dijo más el referido cronista colonial, quien luego evolucionó hasta convertirse en el célebre Obispo de Chiapas, en México: «Los ríos y arroyos que desta provincia de Cibao salen son los más graciosos, lindos, frescos y de las más suaves y delgadas aguas que creo haber en el mundo…»9

Sobre el río Yuna, y su paso por El Almacén, hoy Villa Riva, el historiador, militar, político y periodista capitaleño José Gabriel García, fallecido el 19 de enero de 1910, (en una obra geográfica rescatada del olvido gracias al trabajo tesonero inicial del insigne historiador higüeyano Vetilio Alfau Durán) escribió lo siguiente:

«Nace en Monte Banilejo al Norte de la Hilera Central. Río que tiene su nacimiento en las montañas rocallosas del Valle de Constanza, corre casi siempre hacia el Este y pasa a legua y media del Cotuí. Entonces continúa su curso a través de la gran llanura de La Vega Real y finalmente sale por varias bocas a la Bahía de Samaná, después de recorrer una extensión de 200 millas. Al presente es navegable por botes algunas 40 millas hasta El Almacén y no hay dificultad en subirlo en canoas hasta El Cotuí.»10

Cacaotales de esa zona del país

Aunque las primeras plantaciones de cacao que existieron en el país estaban en Santo Domingo, Higüey y El Seibo, según se comprueba verificando las informaciones que contienen los censos agropecuarios efectuados en los tiempos coloniales, lo cierto es que con el paso de los siglos, por efecto de plagas, huracanes, ciclones y otros motivos, esos lugares fueron desplazados como centros de producción de ese importante producto de consumo mundial.

Villa Riva, Arenoso, varias comarcas circundantes y gran parte del Nordeste dominicano pasaron desde hace más de cien años a tener preponderancia con una alta producción de cacao, gracias a que allí se dedican inmensas extensiones de tierra al cultivo de ese fruto cuyo nombre científico es teobroma cacao, considerado por los griegos antiguos como un alimento esencial para la larga lista de dioses de su mitología.

Es oportuno señalar que en el continente americano se cultiva el cacao desde hace más de cinco mil años, según pruebas encontradas por arqueólogos y otros científicos en diferentes que cubren desde el Río Bravo, en el Norte, hasta la Patagonia, en el extremo sur continental.

Ese producto llegó a tener tanta importancia que fue utilizado como moneda por muchos grupos indígenas, antes y después de la llegada de los españoles a América.

Así lo refiere una conocida historiadora mexicana: «Uno de los objetos que con mayor frecuencia se utilizó como moneda tanto en la época prehispánica como en la época colonial, fueron los granos de cacao, los cuales después de la época prehispánica siguieron siendo utilizados para transacciones de baja denominación…»11

Municipio Arenoso

Según una tradición oral de esa comunidad, el nombre de Arenoso surgió por un pequeño río que antaño se desplazaba con discreción, pero con suficiente visibilidad por la zona y al cual llamaban Arenosito.

Otros memoriosos nativos de Arenoso, pueblo cuyos trazos iniciales surgieron en el siglo XIX, dan la versión de que ese topónimo fue puesto en razón de que los primeros ranchos y bohíos, especialmente los que estaban más próximos al área de influencia del famoso río Yuna, se llenaban de arena cuando éste crecía.

Lo cierto es que el municipio Arenoso representa una gran riqueza arrocera y ganadera del país, así como también en el fomento del cacao y diversos productos del consumo nacional.

Para el Censo de Población y Vivienda efectuado en el 2010 Arenoso tenía una población que rondaba los 15 mil habitantes; con casi el 64% de ellos viviendo en la zona rural, lo que da una idea de la importancia que allí tienen las labores agropecuarias.

Hasta el 2 de junio de 1974 Arenoso se mantuvo como una Sección de Villa Riva. A partir de esa fecha, en virtud de lo dispuesto por la Ley 679, fue elevado a Distrito Municipal, entonces estaba acompañado por la Sección Las Coles.12

Fue el 31 de junio de 1993, a través de la Ley No.164, cuando se produjo el gran salto de Arenoso en la distribución administrativa del país, al ser convertido en Municipio de la Provincia Duarte.

Mediante ese mismo texto de ley el nuevo municipio fue escoltado por las secciones El Aguacate, Las Coles y Las Carreras, así como también el antiguo paraje de La Jagua fue elevado a Sección y se mantuvo como parte de Arenoso, conjuntamente con sus parajes Villa María, El Guayabo y Rincón Bebedero, como reza la literatura de dicho texto legal.13

Nuestra Señora de Fátima, con todo el simbolismo que tiene en la religión católica, es la santa más venerada entre los católicos de Arenoso.

Una leyenda en Arenoso

Como muchos pueblos pequeños que en el mundo hay, en Arenoso corre la leyenda desde tiempos que se pierden en la memoria de que quienes deciden bañarse, bajo la complicidad de la noche, en las aguas del Río Yuna en su paso por allí sienten invariablemente la sensación de que alguien invisible lo acompaña en el chapuzón.

Al mencionar esa creencia popular, que es tradición en Arenoso, no hay que olvidar que la historia primero fue mito y después leyenda, como se comprueba en la Ilíada de Homero.

Pero el más contundente ejemplo de que la historieta anclada entre muchos pobladores de Arenoso no es una excepción en el imaginario de los pueblos, es pertinente recordar que para explicar cosas que no aparecen en los cuatro evangelios canónicos, integrados por los libros bíblicos de Mateo, Juan, Lucas y Marcos, algunos de mentes fértiles y fantasiosas, hace ahora más de dos mil años, se inventaron y trataron de pasar como verdades unos escritos apócrifos, etiquetados de evangelios. Todavía millones de incautos creen en esta última literatura hueca, de falso cristianismo.

Distrito Municipal Agua Santa del Yuna- Villa Riva

El Congreso Nacional convirtió en Distrito Municipal la Sección Agua Santa del Yuna, mediante la Ley No.248-98, promulgada en la Gaceta Oficial No.9991, publicada el 25 de julio de 1998.

En el tercer párrafo motivacional de dicha ley se indica que la antigua Sección Agua Santa del Yuna y los pobladitos circunvecinos son grandes productores de arroz, y están dotados de los elementos técnicos que permiten vigorizar las cosechas de esa importante gramínea de la dieta dominicana, contando incluso con cooperativas agrícolas para eficientizar y hacer oportunos los créditos.14

Para esa decisión congresual se tomó en cuenta, además, que allí hay factorías y molinos para procesar el arroz y, además, se indicó en la ocasión la existencia de una dinámica actividad comercial.

El asiento principal de ese distrito municipal está en el poblado de La Reforma, a tiro de vista humana de la autopista Juan Pablo II, cerca del cruce que conduce por un lado a Nagua y por el otro a Samaná.

Tres son las Secciones que se unieron para crear esa nueva jurisdicción administrativa: Callejón de Tilo, Paraguay y La Reforma.

La Sección El Callejón de Tilo la forman el paraje del mismo nombre y sus pariguales Barrio Lindo, El Arado y Borojol.

La Sección La Reforma es el resultado de la unión de los parajes La Reforma, como sede, El Muro y El Laurel.

La Sección Paraguay se formó con el paraje del mismo nombre y el caserío Cristal.

El Distrito Municipal de Agua Santa del Yuna se ubica en el cuadrante formado así:

En su lado Norte por el río Yuna, en el punto que hace confluencia con el Río Payabo, hasta llegar a uno de los bordes iniciales del Municipio de Sánchez.

En el Sur su límite va desde el punto en que el Río Guaraguao se convierte en afluente del Río Payabo, hasta una línea imaginaria que serpentea varios lugares de la zona y llega al conocido Caño La Cueva.

En su lado Este descansa en las aguas del Río Yuna, penetrando a una porción del Parque Nacional Los Haitises.

Su lado Oeste arranca en el encantador lugar en que el Río Guaraguao cede sus aguas al Río Payabo, siguiendo el curso de éste hasta que se encuentra con el gran Río Yuna, al cual se entrega para hacer más grande su volumen.

Distrito Municipal Cristo Rey de Guaraguao- Villa Riva

Esa unidad territorial fue creada en virtud de lo que establece el artículo 4 de la Ley No.248-98, del 25 de julio del 1998.

En ese texto de ley se resalta la producción arrocera de Cristo Rey de Guaraguao, su activismo económico y la dotación de servicios colectivos de que disfruta.

Barraquito, Los Peynado y Guaraguao, en calidad de Secciones, forman ese distrito municipal.

Los parajes que completan esa entidad municipal son La Cueva, Los Contreras, Las Minas y La Pista.

Al Norte del Distrito Municipal Cristo Rey de Guaraguao están tramos de los ríos Guaraguao y Payabo hasta el Caño La Cueva. Al Sur está cubierto por la cordillera de Los Haitises. Al Oeste con el Municipio de Villa Riva, en el área por donde se desplaza el Río Payabo al bañar con sus aguas a parte de Los Haitises. Al Este tiene como límite el área que forman la Sección Paraguay, el citado Caño La Cueva y las citadas montañas.15

Distrito Municipal Las Taranas-Villa Riva

El poblado de Las Taranas fue convertido en Distrito Municipal, adscrito al Municipio de Villa Riva, en virtud de la Ley 153-03, promulgada el 20 de agosto del 2003.

Con sus 74 kilómetros cuadrados el Distrito Municipal Las Taranas tiene una superficie mayor al área territorial de tres países juntos: Mónaco, en un recodo de Europa; Tuvalu en Oceanía y Nauru en el Pacífico Central. 50 kilómetros cuadrados arroja la suma de esos tres países que son, respectivamente, un Principado, una Monarquía y una República Parlamentaria.

De conformidad con el segundo considerando de dicha ley en Las Taranas, al momento de promulgarse la misma, se cultivaban 50 mil tareas de cacao; 15 mil de arroz; 10 mil de cocos; 3 mil de plátanos y 35 mil tareas se dedicaban a la explotación ganadera.16

Forman parte de Las Taranas las Secciones El Abanico, Bomba de Yaiba y Jobobán, las cuales a su vez están rodeadas de los parajes San Rafael, Baiguate, Haití Bonito, El Bombillo, Arebano, Los Espinos, Juan Rodríguez, el Indio, La Ceiba Gorda y otros.

El Distrito Municipal Las Taranas está encajado entre los ríos Yuna, Asusey y Yaiba y la Sección Madre Vieja, que forma parte del Distrito Municipal El Pozo, del Municipio El Factor, dentro de la Provincia María Trinidad Sánchez.

Distrito Municipal Barraquito- Villa Riva

La que era la Sección Barraquito fue elevada a Distrito Municipal, dentro del Municipio de Villa Riva, mediante la Ley No.26-06, promulgada por el Poder Ejecutivo el 15 de febrero del 2006.

En el cuerpo de dicha ley se resalta el crecimiento económico y poblacional que para la referida fecha tenía dicho lugar, de acuerdo con los resultados estadísticos disponibles en dicha fecha.

Con más de 100 kilómetros cuadrados de extensión superficial, Barraquito tenía para el año 2006 alrededor de «125 mil tareas de tierra fértil, dedicadas a la producción de arroz, ganado, frutos menores, entre otros.»17

Barraquito, en cuya circunscripción operan factorías y molinos de arroz, industrias de lácteos, supermercados, restaurantes, hoteles y diversas oficinas gubernamentales, está acompañado por las Secciones El Venao y La Pista, así como por varios parajes, entre ellos El Bolsillo, La Yagüita y Barrito Lindo.

El territorio del Distrito Municipal Barraquito está comprendido entre Agua Santa del Yuna, la Cordillera de Los Haitises, Cristo Rey de Guaraguao y el lugar conocido como Paraguay.

A la famosa Laguna Cristal se llega por vía terrestre atravesando parte de la geografía de ese distrito municipal perteneciente a Villa Riva. Ese lugar, descrito como un verdadero paraíso escondido de la República Dominicana, está entre las montañas del Parque Nacional Los Haitises, en el punto donde hacen frontera las provincias Duarte, Monte Plata y Samaná.

Distrito Municipal El Aguacate-Arenoso

La Sección El Aguacate fue convertida en Distrito Municipal, adscrito al Municipio de Arenoso, por disposición del artículo 3 de la referida Ley No.26-06, de fecha 15 de febrero del 2006.

El Congreso Nacional invocó las mismas razones externadas más arriba para elevar la condición administrativa de Barraquito.

El Aguacate tiene dentro de su territorio las secciones Yabacoa, Ciénaga Vieja y Los Haitises, así como los parajes Cuba, Pescadero, Rabo de Chivo, La Mina, Los Chichones, El Firme y La Manga.

El Distrito Municipal El Aguacate está abroquelado por su lado norte por parte del territorio de la Provincia María Trinidad Sánchez y en sus otros flancos por la Sección Platanitos y los Caños Pontón y La Pasa.

Distrito Municipal Las Coles-Arenoso

La Sección Las Coles quedó transformada en Distrito Municipal del Municipio de Arenoso en virtud de la Ley 154-03, promulgada el 20 de agosto del 2003.

Ese distrito municipal tiene un territorio que abarca 140 kilómetros cuadrados, casi el doble del área superficial de la conocida isla caribeña de San Martín, que se reparten Francia y Holanda.

Las Coles es una zona altamente productiva, donde los programas de reforma agraria tienen gran importancia, destacándose por tener dentro de su territorio el proyecto el proyecto agrícola denominado Aglipo II, dotado de moderna tecnología hidráulica para evitar inundaciones de los terrenos en producción y de los núcleos poblados.

Tiene más de 160 mil tareas bajo cultivo permanente de arroz. También hay allí una considerable producción de cacao, plátano, granadillo, chinola y otros frutos menores. La ganadería bovina es uno de sus principales componentes económicos, con más de 50 mil tareas de tierra dedicadas al pastoreo.18

La Jagua, Las Carreras y Las Garzas son las Secciones que integran ese distrito municipal, conjuntamente con los Parajes La Guama, Villa María, Los Cacao, Rincón Bebedero, Guayabo, El Jobo, El Mango, Cebolla, Morro Sucio, La Playa y otros.

Sus límites se encuentran entre el Río Yuna, incluyendo su desembocadura en la Bahía de Samaná, Caño Molenillo y Cayo Colorao, por el área de Sánchez, y el paraje Los Platanitos, de Arenoso.

Bibliografía:

1-Colección de Leyes de 1890.Tomo 11.pp356-357.

2- Ley No.945, promulgada el 18 de junio de 1945.

3-Informe Comisión de Investigación de los E.U.A. en Santo Domingo, 1871. H. Brummel.

4-Andando por las Indias Occidentales,1921. El texto citado está insertado en el libro Los Primeros Turistas en Santo Domingo. Editora Amigo del Hogar, 2011.p286. Harry A. Franck.

5-Colección de Leyes del año 1865. Tomo 4.pp355-358.

6-La Otra Historia. Editora Búho, 2008.p396. Frank Moya Pons.

7-Periódico Eco del Pueblo, edición del 31 de enero de 1886.

8-Apologética Sumaria. Bartolomé de Las Casas.

9-Historia de las Indias. Tomo V, p247.

10-Diccionario Geográfico-Histórico de la República Dominicana. Obras Completas. Editora Amigo del Hogar, 2017.P442.José Gabriel García.

11-El uso del cacao como moneda en la época prehispánica y su pervivencia en la época colonial. Lucía Aranda Kilian.

12-Ley No. 679 del 2 de junio de 1974.

13-Ley No.164, del 31 de junio de 1993.

14-Ley No.248-98, promulgada en la Gaceta Oficial No.9991, publicada el 25 de julio de 1998.

15-Ley No.248-98, del 25 de julio del 1998.

16-Ley No.153-03, promulgada el 20 de agosto del 2003.

17-Ley No.26-06, promulgada el 15 de febrero del 2006.

18-Ley No.154-03, promulgada el 20 de agosto del 2003.

2019-01-05 07:24:49