Cultura

Cooperación China-EE. UU. en lucha contra agresión japonesa en II Guerra Mundial «merece ser recordada», dice experto

diariodominicano.com

WASHINGTON, 3 sep (Xinhua) — El renombrado intelectual estadounidense Robert Lawrence Kuhn dio énfasis a la cooperación entre Estados Unidos y China durante la Segunda Guerra Mundial, a pesar de que los intereses de ambos eran diferentes en ese entonces.

«Lo que vale la pena recordar sobre la cooperación entre EE. UU. y China en la lucha contra la agresión japonesa en la Segunda Guerra Mundial es que, en ese momento, los intereses de ambos eran diferentes, pero aun así cooperaron, unidos contra un enemigo común», dijo Kuhn en una reciente entrevista con Xinhua.

El diálogo se produjo en el marco del 75º aniversario de la Guerra de Resistencia del Pueblo Chino contra la Agresión Japonesa y de la Guerra Mundial Antifascista.

«Para China, la batalla en su suelo fue existencial: su país invadido, parcialmente ocupado y sufriendo horrores indescriptibles. Para EE. UU., la batalla en suelo chino significaba que fuerzas y recursos japoneses estaban distraídos en otro frente, reduciendo la capacidad de Japón para librar una guerra en contra del país norteamericano y sus intereses en el teatro del Pacífico», recordó Kuhn.

Sostuvo que «es un momento propicio para reflexionar sobre el pasado a fin de comprender mejor el presente y planificar mejor el futuro».

«Tal reflexión parece especialmente importante hoy día porque, lamentablemente, EE. UU. y China, las dos economías más grandes del mundo, se han movido (…) de ser colaboradores a competidores, y algunos ahora llaman a EE. UU. y China adversarios; un descenso a un juego de suma cero hostil y peligroso», explicó.

En su opinión, «si lo que necesitamos son enemigos comunes, EE. UU. y China ya los tienen en abundancia. No se trata de soldados en marcha, pero son igual de peligrosos y mortales: pandemias, cambio climático, pobreza mundial, desigualdades en el mundo, terrorismo, crimen organizado, guerras y amenazas de guerra en numerosos lugares».

«Dicho esto, mientras aprecio las lecciones que se pueden aprender de la historia, también creo, para advertir una posición opuesta, que las lecciones de la historia tienen un valor limitado hoy», reclamó.

El académico hizo esta reflexión: «Nuestra época es única. Por múltiples razones, especialmente debido a la comunicación global instantánea, nuestras condiciones geopolíticas son sui géneris, únicas, nunca antes vistas, lo que debería darnos una pausa para reflexionar antes de reaccionar».

«La carga recae sobre nosotros, en especial en los liderazgos de EE. UU. y China, para encontrar la senda correcta por la que los dos grandes países y sus pueblos puedan caminar en paz y armonía, con honestidad, dignidad y respeto mutuo», concluyó. Fin

2020-09-03 11:22:03