Cultura

MUNICIPIO SÁNCHEZ, TIERRA PENINSULAR



POR TEÓFILO LAPPOT ROBLES

Orígenes del Municipio Sánchez

La hermosa comunidad de Sánchez, con un pasado esplendoroso, está situada en el noroeste de la Bahía de Samaná.

En la planicie situada al sur de los contornos de la parte final de la Cordillera Septentrional, y al norte del golfo de Samaná, existían a principios del siglo XIX hileras de plantaciones de café, cacao, coco y frutas tropicales.

Con motivo de ese proceso productivo había bohíos dispersos de los dueños y peones de esos predios. El lugar se llamaba entonces Las Cañitas.

Antes de esa centuria decimonónica, desde los tiempos coloniales, y específicamente cuando era gobernador Francisco Rubio Peñaranda, comenzó a poblarse el territorio que hoy integran los municipios Sánchez, Samaná, Las Terrenas y sus aledaños.

Así aparece descrito en una crónica de antaño: «…se destinaron familias de las Islas Canarias para su fundación, con las cuales se comenzó Samaná y Sabana de la Mar; pero con tan infeliz suceso, que no han podido pasar de unas pobres rancherías, así por la humedad de aquellas tierras montuosas, que no han podido ventilarse con el corte de las arboledas por los pocos pobladores y falta de negros, como por defecto de un comercio, capaz de suplir estos inconvenientes…»1

Un pionero en el estudio de la geografía nacional resaltó que uno de los principales caños del río Yuna es el que desde tiempos inmemoriales se conocía como Las Cañitas. También dejó en sus notas la información de que de la montañosa península ubicada en la punta nordeste del país una de sus mayores elevaciones, con 530 metros sobre el nivel del mar, es el monte Las Cañitas, que era el nombre original del hoy Municipio Sánchez.2

El municipio Sánchez en la geología dominicana

Cuando Sánchez tenía por nombre Las Cañitas se realizó la primera investigación con carácter científico sobre los recursos geológicos del país. Fue entre los años 1869 y 1871. El autor de esos trabajos exploratorios fue el geólogo estadounidense William Gabb.

Varias veces mencionó el señor Gabb tanto la topografía como los componentes geológicos del territorio de Las Cañitas, después bautizado como Sánchez.

Al referirse a la geología de Samaná (que Gabb prefirió «llamarla isla en lugar de península puesto que está separada de la masa de tierra principal por el Gran Estero, antes una corriente navegable, ahora cerrada parcialmente…») hizo mención del hoy municipio Sánchez al indicar que allí «la única roca encontrada es la caliza, muy compacta, casi blanca, generalmente con un matiz rosáceo…en Las Cañitas se encuentran algunas de las rocas más viejas…Debido a la aspereza de la superficie y a la escasa población, no hay camino a través de la isla entre el sendero de Cañitas y el que cruza de la desembocadura del Limón casi al sur de los Róbalos…»3

Santa Capuza

El lugar donde originalmente se pensaba construir el pueblo de Sánchez es donde está enclavada la comunidad de Santa Capuza, cuya tierra es de gran fertilidad y donde se fabrica un sabroso pan de yautía amarilla que es una verdadera ambrosía de la gastronomía criolla.

La afirmación sobre el aludido proyecto fundacional se sustenta en documentos vinculados con los planos y maquetas del ferrocarril Sánchez-La Vega.

Municipio Sánchez

El municipio Sánchez forma parte de una de las tres más grandes bahías dominicanas, y probablemente la mejor ubicada de todo el Caribe Insular, en términos de estrategia militar.

Sánchez tiene una extensión superficial de 323 kilómetros cuadrados. Es más grande que varios Estados del archipiélago del Caribe Oriental y de otros lugares del mundo.

Aunque desde antes de 1882 existían en el lugar pequeños ranchos de pescadores, cazadores, monteros y agricultores, es a partir de esa fecha que se le da perfil de pueblo a lo que ahora es el municipio Sánchez.

Su origen como tal está vinculado a la construcción del ferrocarril destinado a desarrollar la zona que cubre Samaná-La Vega y que partía desde Sánchez, que para entonces se le llamaba Las Cañitas.

El 31 de mayo de 1886, mediante decisión de ley, Las Cañitas pasó a denominarse Sánchez, en el honor al Padre de la Patria Francisco del Rosario Sánchez.

En esa misma fecha se le dio la condición de común, que era el equivalente entonces a lo que hoy es un municipio.

En el 1907 un fecundo escritor y diplomático dominicano escribió sobre ese pueblo, a la sazón ferrocarrilero, lo siguiente: «…se constituyó de la noche a la mañana en almacén del valle más amplio, fecundo y laborioso del país, Sánchez prosperó y prospera a grandes pasos…»4

Casas victorianas con toque tropical

Durante gran parte de la centuria pasada la pequeña ciudad de Sánchez tuvo el privilegio de contar con varias viviendas con arquitectura victoriana, producto de la combinación de los estilos gótico y romántico, desarrollados por los ingleses en la época de la reina Victoria, en pleno siglo XIX.

Al observar fotografías y postales de esas mansiones, prefabricadas en el exterior con maderas curadas y resistentes a las inclemencias del clima tropical, se nota que el paisaje urbanístico que allí imperaba era de una belleza deslumbrante, destacándose (por su valor cultural conectado con los detalles interiores y exteriores que tenía) la que fue vivienda del presidente de la República Horacio Vásquez y su esposa, la exquisita poetisa Trina Moya de Vásquez, cuyos vestigios todavía podían contemplarse en el año 2006 sobre el solar No.8, manzana 38 del Municipio de Sánchez.5

La historia de la casona señorial que en Sánchez sirvió de morada frecuente al matrimonio Vásquez-Moya ha sido bien descrita por expertos dominicanos en el arte de diseñar, proyectar y construir obras con categoría artística. Hay valiosos apuntes que no se limitan a la casa en sí, sino a lo que la misma simbolizaba. 6

Una empresa privada, en un meritorio proyecto de resaltar la belleza, cultura y tradiciones del país, al referirse a las grandes casas que llenaron de esplendor a la comunidad de Sánchez, publicó lo siguiente: «El estilo victoriano de las viviendas se caracteriza por su arquitectura realizada totalmente en madera, con lo que se pretendía darle a la obra mayor originalidad, elegancia y adaptación al clima subtropical del país.»7

Gastronomía de Sánchez

El Municipio Sánchez es uno de los pueblos dominicanos que cuenta con una gastronomía propia. No podía ser de otra manera, tomando en cuenta su ubicación marina, las oleadas de migrantes que en el pasado llegaron allí procedentes de diferentes lugares del mundo, así como por la variedad de productos de tierra y mar que se producen en esa zona peninsular.

El pescado con salsa de coco condimentada con orégano, pimienta, ajo, sal y limón y el moro adobado con leche de coco son de los manjares que allí se disfrutan. Y qué decir de los platos hechos a base de cangrejos, camarones, lambí, pulpos y langostas, coronados con tostones, yuca, ñame, yautía y otras viandas.

Por sus características organolépticas el conconete y el arroz con leche que hacen en Sánchez están catalogados entre los mejores del país. El que los prueba siente una especie de seguidilla y quiere seguir comiéndolos.

Áreas protegidas en Sánchez

Dentro del Municipio Sánchez, en su área marina, hay una parte importante del Parque Nacional de los Haitises, el cual tiene su punto de partida en un lugar del cauce del río Barracote. Así se comprueba al analizar las coordenadas descritas en el numeral 19 del artículo 37 de la Ley Sectorial de Áreas Protegidas.8

Es importante divulgar que algunos de los ejes trazados para establecer los límites de los Manglares del Bajo Yuna surcan la superficie del Municipio Sánchez, tal y como se dispone en el artículo 37, numeral 24 de la Ley 202-04. 9

Por su belleza y gran riqueza forestal y paisajística, la carretera que cubre los municipios de Sánchez y Nagua fue declarada Vía Panorámica «desde la salida de Nagua hasta llegar a la entrada de Sánchez manteniendo una separación de 250 metros de la misma hacia ambos lados.»10

El muelle

El antiguo embarcadero de Las Cañitas fue transformado después del ecuador del siglo antepasado en un muelle con pilotillos, piedra, acero, madera y con todos los elementos de seguridad para el atraque y amarre.

Esa obra formaba parte del conjunto de estructuras conexas a la construcción del ferrocarril que partía desde ese lugar hasta el corazón del Cibao.

El motivo de construir ese muelle fue para que en el mismo se abastecieran los barcos que llevaban productos dominicanos hacia el exterior y por igual descargaran los que venían de otros países con artículos adquiridos para el consumo nacional, así como el transbordo para la movilidad de comerciantes, obreros, tropas, autoridades y visitantes.

El ferrocarril

Desde el 22 de marzo 1865 se había autorizado construir un ferrocarril que cubriera Las Cañitas (luego Sánchez) y se extendiera hasta Santiago. Así quedó establecido mediante la Resolución No.837 emitida por la Convención Nacional.11

Cuatro años después, el día 9 de septiembre de 1869, el Poder Ejecutivo otorgó a un tal Frederick Fischer, y a sus socios innominados, la concesión para construir una vía férrea de Santiago a Samaná.

En el primer párrafo de la referida facilidad, con marcados tintes leoninos, se indicaba que la misma era para «impartir impulso efectivo al fomento del comercio y la industria del país…» y que dicha línea de hierro se haría en «las márgenes del río Yuna o algún punto en la península de Samaná.»Obviamente que ese lugar era el hoy Municipio de Sánchez.12

Múltiples motivos impidieron que en esa ocasión, y en fechas posteriores, se concretara dicho proyecto.

Los presidentes Buenaventura Báez y Ulises S. Grant maniobraron para que los EE.UU. se anexara a la República Dominicana. Para avanzar en la concreción de ese mal propósito el gobernante estadounidense formó una comisión de expertos que vinieron a explorar las condiciones económicas y las potenciales riquezas del país.

Esos comisionados anduvieron por muchos lugares, incluyendo el territorio de Sánchez. En una parte de sus conclusiones precisaron lo siguiente:

«Las comunicaciones con el interior, desde la Bahía de Samaná, serían fáciles. El Río Yuna podría ser navegable una distancia considerable por barcos de poco calado, y la creación de un ferrocarril a todo lo largo de ese valle tendría a su favor el que no hay grandes pendientes ni grandes ríos, y la presencia de un ilimitado abastecimiento, a lo largo de la mayor parte de su extensión, de las mejores maderas para usarlas como traviesas.»13

En el citado informe también se indica, refiriéndose a la zona en que está ubicado el municipio Sánchez, de conformidad con las investigaciones hechas por el experto Arthur Pennell, que:

«…los depósitos de carbón comienzan en la punta llamada Los Robalos, a diez millas al Oeste de Santa Bárbara, y se hallan a intervalos hasta Las Cañitas (Sánchez), en el fondo de la Bahía, y se cree que se extienden hasta las faldas de las montañas que separan La Vega Real del mar.»14

Esos nefastos intentos anexionistas fracasaron estrepitosamente. Las razones del fiasco anexionista Báez-Grant quedaron registradas como un baldón más en las biografías de ambos personajes.

El ilustre civilista Ulises Francisco Espaillat opinó ampliamente sobre ese tema, calificándolo como «caricatura de la Anexión a España.»15

Finalmente, y luego de muchos cabildeos de toda laya, la construcción del ferrocarril que enlazó a Sánchez con La Vega comenzó en el año 1879. Fue inaugurado, con las fanfarrias correspondientes, el 16 de agosto de 1887.

Esos trabajos dinamizaron la economía de Sánchez, Samaná y la mayor parte de los pueblos del Nordeste y del Cibao Central, tal y como lo consignó Michiel Baud, un acucioso investigador nativo de Holanda, el país de los tulipanes, en una obra que abarca 50 años de actividades comerciales del país.16

El ferrocarril convirtió a la entonces común de Sánchez en uno de los lugares de República Dominicana donde más se concentraron colonias de extranjeros, especialmente de emigrantes económicos provenientes de países del Medio Oriente, pero también de Europa, como fue el caso de españoles, italianos, portugueses, ingleses y no pocos franceses.

El ferrocarril fue languideciendo por una miríada de motivos, hasta que cesó por completo sus operaciones a principio de la década de los años 70 del siglo pasado.

Con el cierre del ferrocarril y la merma de la actividad portuaria cayeron oscuros nubarrones sobre la comunidad de Sánchez, la cual entró en un largo letargo económico del cual aún no se ha recuperado. La estación ferroviaria fue convertida desde hace décadas es un galpón donde malviven hacinadas y en condiciones deplorables varias familias.

La pesca y la agricultura (las principales actividades productivas actuales de sus moradores) no han podido devolverle a Sánchez el dinamismo que tuvo en el pasado.

De Sánchez partió Lilís hacia su muerte

Los registros históricos contienen la información verídica de que el dictador Ulises Heureaux (Lilís) llegó una mañana de julio de 1899 al muelle del Municipio de Sánchez. Luego de conversar con algunos lugareños, especialmente comerciantes afectados por la severa crisis económica que afectaba al país, decidió realizar en el andén del tren un acto teatral de quema de las llamadas papeletas de Lilís, diciéndole al público allí congregado que con esa pira monetaria se iba a fortalecer la moneda nacional.

Desde el Municipio de Sánchez Lilís decidió irse literalmente solo en tren hacia La Vega, luego de extrañamente dejar en tierra su escolta militar para que se fuera en barco hacia Puerto Plata, donde se reencontrarían, lo cual nunca ocurrió, pues fue muerto en Moca el 26 de julio de 1899.

Ese histórico 26 de julio, tal vez pasando por su mente la absurda orden que le impartió en la comunidad de Sánchez a su seguridad personal, y ya a punto de seguir su largo periplo por el Cibao, encontró la muerte cuando «a las dos de la tarde dejó su caballo en el almacén de Lara Hermanos y fue a despedirse de don Jacobo de Lara, quien, desconociendo la conjura, le presentó sus hijos. Mon Cáceres aguardaba en la tienda del mismo señor de Lara…»17

En ese momento el sanguinario tirano fue fulminado por intrépidos jóvenes mocanos que abrieron así una página en la historia dominicana.

El por qué del topónimo Sánchez

Tal y como se indica más arriba, se escogió el nombre de Sánchez para ese municipio para honrar a uno de los padres fundadores de nuestra nacionalidad.

El ilustre Francisco del Rosario Sánchez desempeñó un papel clave en la formación de la sociedad secreta La Trinitaria, el germen duartiano desde el cual se forjó la Independencia Dominicana.

A la salida forzada del país de Juan Pablo Duarte, nuestro patricio mayor, le correspondió a Sánchez ser uno de los principales arquitectos de la armadura conspirativa que la noche del 27 de febrero de 1844 eclosionó como un acorazado de libertad para los dominicanos.

La historia de la parábola vital de Sánchez es como un río caudaloso con muchos senos, donde siempre pueden encontrarse riquezas vivenciales de trascendencia para conocer las glorias y avatares del pueblo dominicano.

Paradógicamente la abnegación de Sánchez por la causa independentista fue el detonante para que el 22 de agosto de 1844 los que controlaban la Junta Central Gubernativa lo declararan traidor a la patria y lo expulsaran del país.

Muchos mezquinos, y no pocos confundidos, han lanzado a través del tiempo esputos envenenados contra su egregia figura, por su visión pragmática en muchas aristas de la vida pública de su época.

Los que han vilipendiado a Sánchez jamás podrán borrar del pizarrón de la verdad que él fue un independentista sin fisuras y que, además, fue de los principales y primarios opositores a la Anexión a España.

En un Manifiesto dirigido al país desde la isla de Saint Thomas, fechado el 20 de enero de 1861 (cuando ya se sabía que Santana había vendido la soberanía nacional a España, aunque la entrega formal fue el 18 de marzo de dicho año) Francisco del Rosario Sánchez denunciaba ese crimen incalificable, tildando a Santana de «traidor por excelencia», «asesino por instinto», «enemigo eterno de nuestras libertades» e instando al pueblo dominicano a tomar las armas para defender la Independencia Nacional.18

A pesar de los presagios ominosos que se cernían sobre él, Sánchez decidió volver a su tierra a combatir de nuevo por la libertad mancillada. Es intrépida acción fue descrita por el historiador José Gabriel García así:

«…no pudiendo acomodarse a la idea de verse condenado a vivir sin patria, se decidió a entrar por Haití como último recurso, y levantando en El Cercado el pendón de la independencia, invitó a los pueblos de la República a emprender la reconquista de sus perdidos derechos.»19

Ese retorno a la patria bien amada para luchar por la restauración de la soberanía nacional le costó la vida a Francisco del Rosario Sánchez, cuando en un acto de traición fue herido y capturado en la comunidad de El Cercado, y luego fusilado el 4 de julio de 1961.

Dos traidores criollos, los generales anexionistas Antonio Abad Alfau y Eusebio Puello, despojados de bondad, observaron como monstruosos sanguinarios al estilo del terrible Lucio Cornelio Sila, el sacrificio del héroe Francisco del Rosario Sánchez, quien caía bajo el fuego ordenado por otro miserable vendepatria llamado Domingo Lazala.

Personalidades nacidas en Sánchez

El Municipio de Sánchez ha sido una fértil cantera donde han nacido mujeres y hombres de gran valía para la sociedad dominicana. Sería largo el recuento, y más aún mini semblanzas de muchos de ellos. Por eso me limito a tres, haciendo extensivo el reconocimiento a los demás.

Héctor Rafael Rodríguez Rodríguez

El 13 de enero del año 1961 nació en Sánchez quien con el paso de los años se convertiría en uno de los más brillantes sacerdotes católicos dominicanos. Se trata de Héctor Rafael Rodríguez Rodríguez.

Su temprana vocación religiosa fue amamantada con los cánticos y plegarias que se hacían en el interior de la hermosa Iglesia de Nuestra Señora de Lourdes, centro de la fe católica de los habitantes de ese municipio.

Monseñor Rodríguez, miembro de la Congregación Misioneros del Sagrado Corazón, profundizó sus conocimientos de teología espiritual en Roma, Italia, en el claustro de la prestigiosa Universidad Gregoriana.

Luego de desempeñar de manera consagrada y con gran perseverancia diferentes ministerios, incluyendo elevadas posiciones de alcance mundial, fue elevado a la condición de Obispo el 23 de febrero del 2015, por disposición del Papa Francisco.

El 9 de mayo del 2015 fue consagrado como Obispo de la Diócesis de La Vega, recibiendo el báculo, la mitra y la Biblia para dirigir desde la Catedral Inmaculada Concepción a la feligresía de esa circunscripción del catolicismo dominicano.

El Obispo Héctor Rafael Rodríguez Rodríguez también es Rector de la Universidad Católica Tecnológica del Cibao. En el Municipio de Sánchez hay consenso en tenerlo como un orgullo nativo de allí.

Emilio Rodríguez Demorizi

El ilustre ciudadano dominicano Emilio Rodríguez Demorizi nació el 14 de abril de 1904 en Sánchez. Aunque su infancia y adolescencia la pasó en Puerto Plata nunca se desvinculó de su lar nativo.

Fue prolífico e incansable historiador, sin cuyos aportes no se conocieran grandes y pequeños acontecimientos ocurridos en el país desde los tiempos coloniales hasta su fallecimiento, ocurrido el 26 de abril de 1986.

También fue lingüista, intelectual depurado, políglota, diplomático, Rector de la Universidad de Santo Domingo, Ministro de Interior y Policía, Secretario de Estado de Educación, presidente de las Academias Dominicanas de la Historia y de la Lengua y presidente del Ayuntamiento de la Capital de la República, cuya sala de Sesiones lleva su nombre.

Fundó la Sociedad Dominicana de Geografía; incursionó en la novela con su obra la Tertulia de los Solterones.

Escribió más de 100 libros, que constituyen un gran legado para la cultura dominicana, pues abarcan temas tan variados como historia, folclor, milicia, poesía, gramática, derecho, política, ficción, periodismo, agricultura, etc.

El abogado e historiador Julio Genaro Capillo Pérez lo calificó como el Padre de la historia documental criolla»20

El intelectual, arqueólogo y mecenas Manuel García Arévalo, al referirse al alcance en el plano histórico de la obra de Emilio Rodríguez Demorizi, dijo lo siguiente:

«Rodríguez Demorizi fue un intelectual polifacético que no limitó su trabajo al ámbito de la historia dominicana. Sus múltiples inquietudes y su actividad incesante lo llevaron a incursionar en las más variadas áreas del quehacer artístico y literario.»21

El gran académico cubano-dominicano Carlos Dobal escribió lo siguiente: «Emilio Rodríguez Demorizi ascendió a su actual dimensión histórica peldaño a peldaño, libro a libro. Siempre rompiendo la dimensión del tiempo, que es una de las capacidades del genio.»22

El intelectual dominicano José Israel Cuello Hernández publicó la más completa bibliografía de Emilio Rodríguez Demorizi, contentiva de 119 textos: comenzando por un libro biográfico de Juan Isidro Pérez, el ilustre loco, publicado en el 1938, con el cual obtuvo el primer premio del Certamen del Centenario de La Trinitaria, hasta el ensayo Camino de Hostos, publicado en el 1985, que es una separata versada sobre el traslado de los restos del ilustre educador antillano Eugenio María de Hostos al Panteón Nacional.23

Ese ilustre hijo del Municipio de Sánchez fue Asesor Civil del Presidente Francisco Caamaño Denó, en el fragor de la Guerra de abril de 1965.

De Emilio Rodríguez Demorizi son estas palabras: «Tuve, pues, ante la descaminada oposición alzada contra el Gobierno de Bosch, la viva preocupación de que se malograra su bello ensayo democrático, cuyo fin empezó a vislumbrarse desde temprano: tales eran la iracundia y las tristes artes de la oposición, que la inquietud crecía y el malestar político, desconcertante, a la vista de todos, parte indignación y parte indiferencia o malignidad, empujada la nave del Estado hacia las sirtes.»24

Sobre ese sobresaliente sanchero pronunció una enjundiosa conferencia Pedro Troncoso Sánchez, en uno de cuyos párrafos dijo: «…advertí en Emilio lo reacio que era a tomar parte activa en eventos públicos. Su inclinación fue siempre la de trabajar en la intimidad de su archivo-biblioteca, evitando hablar ante un concurso de personas…»25

Calles, escuelas y bibliotecas llevan honrosamente su nombre.

Manuel Bergés Chupani, 10 veces presidente interino de la República

Manuel Bergés Chupani nació en el Municipio de Sánchez el primero de septiembre del 1919, es decir que pronto cumplirá 100 años de vida.

Es un ilustre jurista, catedrático universitario, consagrado juez y gran doctrinario del Derecho dominicano, con una impecable hoja de servicios en beneficio de la sociedad dominicana.

Como juez fue sumando atributos de pulcritud desde el primer peldaño de los Juzgados de Paz hasta Presidente de la Suprema Corte de Justicia, llenando de admiración incluso a muchos de los que no fueron favorecidos con sus sentencias llenas de sencillez, profundidad, cargadas de justicia y sabiduría; siempre con los textos legales como ejes transversales de sus contenidos.

En su condición de Presidente de la Suprema Corte de Justicia, y dado el hecho de no existir Vicepresidente en gran parte del cuatrienio 1982-1986, el magistrado Manuel Bergés Chupani ejercicio de manera interina diez veces la Presidencia de la República. En cada ocasión en que lo hizo la ciudadanía tenía la seguridad de que un hombre probo y de carácter estaba al mando del país.

En su papel de doctrinario escribió rigurosas páginas con conceptos claros para entender muchas vertientes del siempre árido terreno del Derecho.

Ese ilustre ciudadano dominicano nativo de Sánchez también hizo una formidable labor como recopilador y comentarista de las más importantes decisiones jurisprudenciales dominicanas que cubren desde el 1947 hasta el 1979. Así también hizo una compilación de resúmenes de sentencias evacuadas por la Suprema Corte de Justicia durante veinte años (1978-1998).

Como miembro de la Academia de Ciencias de la República Dominicana recibió el Laudatio Académica, que es el máximo galardón otorgado por esa entidad a sus miembros de larga trayectoria académica, científica y con aportes importantes de impacto social.

En el segundo tomo de una importante obra sobre biografías de miembros de la referida entidad científica criolla la experimentada académica Yrene Pérez Guerra hace una semblanza del don Manuel Bergés Chupani, en la cual destaca sus cualidades y resalta sus méritos como dominicano de admirable personalidad.26

Bibliografía:

1-Idea del valor de la isla de Santo Domingo. Editora Nacional,1971.p208. Antonio Sánchez Valverde.

2-Geografía Física, Política e Historia de la isla de Santo Domingo.Pp227 y 228.Cayetano Armando Rodríguez.

3-Sobre la topografía y geología de Santo Domingo, patrocinado por la SDB. Editora Amigo del Hogar, 2005.Pp167 y 168.William M. Gabb.

4-La República Dominicana-directorio y guía general. Tercera edición facsimilar, 2003.Editora Búho. Enrique Deschamps.

5-Decreto 192-06.Bloque de Leyes y Decretos del año 2006.

6-Revista Arquitexto. Edición No.54.Pp28 y siguientes.

7-Samaná.Orgullo de mi tierra, febrero 2009.Auspiciado por la empresa CCN.

8-Numeral 19, artículo 37, Ley 202-04, promulgada el 30 de julio del 2004.

9- Ibídem, artículo 37, numeral 24.

10-Numeral 83, artículo 37, Ley 202-04, promulgada el 30 de julio del 2004.

11- Bloque de Leyes de 1865.Tomo IV.Pp355-358.

12-Bloque de Leyes, Decretos y normas gubernamentales del 1869.

13-Informe de la Comisión de investigación de los E.U.A. en Santo Domingo en 1871. Editora Montalvo,1960.P90.

14-Ibídem,p167.

15-Escritos de Espaillat, Sto.Dgo.1909.Pp270-275.Ulises Francisco Espaillat.

16- Historia de un sueño, los ferrocarriles públicos en la República Dominicana 1880-1930. Michiel Baud.

17-De Lilís a Trujillo. Editado en Talleres gráficos de Manuel Pareja, Barcelona, 1976.P11. Luis F. Mejía.

18-Historia de la Restauración. Editora Taller.5ta.edición, 1987.Pp12,13 y 14. Pedro M. Archambault.

19- Obras Completas. Editora Amigo del Hogar, agosto 2017.Volumen V,p335. José Gabriel García.

20-Tributo al padre de nuestra historia documental. Verano 1986. Julio Genaro Campillo Pérez.

21-Alcance histórico de la obra de Emilio Rodríguez Demorizi. Revista Clío No.43.Enero-diciembre 1986.P38. Manuel García Arévalo.

22-Don Emilio, el escalador de la historia. 22-octubre-1986. Carlos Dobal.

23-Bibliografia de Emilio Rodríguez Demorizi. Revista Clío No.43.Enero-diciembre 1986.Pp43-53. José Israel Cuello.

24-Liminar del libro En la Revolución Constitucionalista. Editora Taller, 1995.Emilio Rodríguez Demorizi.

25-Recordando a Emilio. Conferencia en el Museo Nacional de Historia y Geografía, 20 de abril de 1982. Pedro Troncoso Sánchez.

26-Académicos presidentes y miembros Laudatio Académica de la Academia de Ciencias de la República Dominicana, segundo tomo. Editora Búho, 2014.Yrene Pérez Guerra.

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2019-04-17 07:14:44