Cultura, Portada

Homenaje póstumo al maestro Ramón Oviedo una celebración de su legado artístico y compromiso social

En un emotivo acto, el Ayuntamiento de Santo Domingo Este rindió un merecido homenaje al insigne pintor y muralista, Maestro Ramón Oviedo. El maestro cumple 100 años 07 de febrero 2024. El evento, encabezado por el alcalde Manuel Jiménez, tuvo lugar en la casa que fue hogar del maestro, ubicada en el sector Alma Rosa I, donde se develizó un busto, una tarja conmemorativa, y se inauguró un mural histórico que refleja su compromiso con la libertad del pueblo dominicano durante la Guerra de Abril de 1965.

Este tributo al Maestro Oviedo va más allá de reconocer su destacada labor artística, abordando su compromiso social y su influencia en el desarrollo cultural de la República Dominicana. La calle que ahora lleva su nombre se erige como un recordatorio permanente de su legado, un libro abierto para las generaciones presentes y futuras que desean aprender sobre las raíces y la historia de la nación.

El alcalde Manuel Jiménez expresó que el Maestro Oviedo fue un dominicano de trascendencia universal y que su obra es un recuerdo imperecedero para su familia y una herencia para todo el pueblo dominicano. Destacó la importancia de construir espacios de valor que promuevan la convivencia y resalten la riqueza cultural de la ciudad.

Omar Molina, nieto de Oviedo y presidente de la Fundación Oviedo, agradeció en nombre de la familia el gesto del alcalde Jiménez, resaltando la labor del maestro como una persona que agotó largas jornadas de sudor, lágrimas y sacrificio en pro de los mejores ideales de nuestra nación. Molina definió a su abuelo como la figura más cimera del arte dominicano.

La actividad contó con la presencia de familiares del maestro, incluyendo sus hijos Ramón y Aracelys Oviedo, así como destacados representantes de las artes plásticas, entre ellos los pintores Dionicio Blanco y Wilson Santana. La comunidad artística se unió para conmemorar a un hombre que, a través de su obra y compromiso, dejó una huella imborrable en la historia cultural de la República Dominicana.

El legado del Maestro Ramón Oviedo perdura, recordándonos que el arte trasciende el lienzo y se convierte en un instrumento para la reflexión, la memoria y la construcción de identidad. La dedicación de una calle y de un busto en su honor son gestos tangibles que perpetúan su influencia y aseguran que su contribución a la cultura dominicana perdure en el tiempo.