Opiniones

El modelo político cubano y la marcha de las mujeres

La libertad del ser humano tiene una connotación tan antigua que hasta el mismo origen del hombre esta precedido de esas luchas que tienen que librar los seres humanos para poder ganar la competencia que tienen que librar los genes para imponerse a sus semejantes, para de esa forma poder alcanzar el punto de origen de la vida humana. Esa libertad de acción y de movimiento, que tiene su origen en el comienzo de la vida misma, es lo que da a los seres humanos la oportunidad de vivir o morir en su lucha por prevalecer y poder avanzar hacia la conquista de su bienestar y su libertad frente a sus semejantes.

Por esa razón en días recientes hemos podido ver esa lucha por la libertad representada, en esta oportunidad, por un grupo de mujeres cubanas que aunque no pueden expresar su oposición frontal al gobierno, sin embargo asumen, en silencio y con mucho valor personal una posición política que expresa su rechazo al modelo de político prevaleciente en Cuba.

El modelo político cubano ha estado motivado desde sus inicios en ideas libertarias, sin embargo al correr de los años se ha ido agotando, por ello no ha podido llenar el cometido que en principio se propuso y que concito el apoyo espontáneo de la mayoría de hombres y mujeres cubanas, que tenían la esperanza de redención social y política para su nación. Por eso a lo largo de muchos años hemos visto que la inclinación a favor de la libertad y el bienestar que motivo a los cubanos a apoyar el proceso revolucionario y que culmino con la toma del poder en el año de 1959, en la actualidad luce sin horizontes para la mayoría de ciudadanos de esa nación, ya que aunque el gobierno de Cuba ha tenido el deseo de avanzar para garantizarles mayores estándares de vida a la gente, sin embargo la propia naturaleza cerrada de su modelo político le ha impedido avanzar en las tareas de garantizarles mayores niveles de libertad y bienestar a sus ciudadanos.

La lucha interior del ciudadano cubano se debate, en la actualidad, entre un modelo político que no le garantiza los niveles de libertad y bienestar deseados, pero que sin embargo estigmatiza a toda persona que no apoye ese modelo de dominación política e ideológica. Esa lucha interior en que se debate la conciencia colectiva cubana le dice que necesita un cambio del modelo político, sin embargo el hecho de que el mismo ejerza sus dominios por medio del temor a ser señalado como enemigo de la revolución, frena las potenciales acciones políticas que los ciudadanos cubanos pudieran concebir para llevarlas a cabo en procura de poner en marcha los anhelados cambios políticos y económicos que desea la mayoría en esa nación , pero que no se atreven a expresar por su temor a que se le tilde de contrarrevolucionario, por la gravedad que una acusación de esa naturaleza entraña en ese país.

La razón principal que impide a los cubanos desarrollar las acciones que deben llevar a cabo a favor de los cambios deseados es su temor a ser declarado como enemigo de la revolución y traidor a la patria, ya que todo el mundo sabe cuáles son las consecuencias que debe pagar una persona que es señalada con una acusación de esa naturaleza, ahí reside la gallardía y el valor del grupo de mujeres que han desfilado en Cuba, a su modelo político, con una flor en sus manos, expresando su desacuerdo con el gobierno.

La gran limitación que refleja el modelo político cubano con relación a las libertades de las personas radica precisamente en el hecho de que al rechazar el debate de las ideas criticas que sobre su modelo político se emiten y al erradicarlas de las corrientes internas de opinión, de esa forma va castrando toda posibilidad de ir asimilando experiencias de sus propios errores, para de esta forma ir creciendo en la diversidad ideológica, y es evidente que cualquier modelo político, sin importar su etiqueta ideológica, que sólo se apoye en una única idea y un modelo central de dominio político e ideológico, sin conferir ninguna importancia a la riqueza que aporta la diversidad ideológica y política al debate de las ideas, ese tipo de modelo y de actuación política desde el Estado limita sobre manera la oportunidad de crecer que tiene todo gobierno, ya que de esa forma se pierde de vista que la democracia es mas democracia cuando la mayoría se beneficia, no sólo de las riquezas económicas que produce la sociedad en que esta se desarrolla, sino que para la democracia ser mas integral y beneficiar a mayor numero de personas, en una nación, necesita que la mayoría disfrute de los niveles mas amplios de libertad que esta debe garantizarle al ciudadano, y donde la diversidad política e ideológica juegan un papel determinante en la vida de las naciones y sus gentes.

La voluntad colectiva cubana del presente se debate en una indecisión que no le ayuda a avanzar hacia el cambio político, que en el fondo de sus consciencias, desean la mayoría de ciudadanos de esa nación. La indecisión que moldea al ciudadano cubano, en la presente coyuntura política e histórica que vive esa nación, se debe al hecho de que, por una parte el modelo cubano se ha mantenido confrontando a los Estados Unidos, como país, que es el modelo capitalista por excelencia; esta confrontación histórica tuvo mayor incidencia en la conciencia colectiva del pueblo cubano en los primeros 20 años de la revolución, tiempo suficiente para que el pueblo cubano pudiera establecer las diferencias entre el modelo capitalista y el modelo político vigente en su nación. En ese periodo de tiempo los cubanos se percataron de las bondades y virtudes de la revolución, pero también se percataron de las limitaciones y debilidades propias de su modelo político.

El balance entre bondades y limitaciones que fue descubriendo la mayoría de los cubanos lo fue, de manera progresiva, haciendo menos creyentes de las bondades y beneficios de su modelo político y esta es la razón por la que el componente ideológico y político , que prevaleció en la primera mitad de la revolución haya perdido su atractivo ante los ojos de la mayoría de los cubanos, y si en la actualidad se ve a una mayoría de ciudadanos cubanos atrapados entre la presión de un modelo político que no le reporta los niveles de libertad y bienestar que ellos desean, ello se debe al control social, político, económico y militar que respalda a su modelo político en el ejercicio del poder ya que no le permite al ciudadano optar por otras alternativas políticas.

El modelo político prevaleciente en Cuba, más que un modelo socialista con posibilidades reales de distribuir riquezas entre sus conciudadanos, es un modelo político que obedece a los criterios ideológicos de un grupo de poder que valora la libertad de las personas en función de su apoyo personal a ese modelo de dominación política e ideológica prevaleciente en esa nación. Ello es así porque la alternabilidad en el poder no ha existido en Cuba en los últimos 50 años ni siquiera en el mismo grupo gobernante y porque las ideas contrarias al modelo político sólo han tenido eco fuera de Cuba, sin embargo a lo interno de la sociedad cubana los niveles de rechazos y restricciones a cualquier cuestionamiento o diferencia de naturaleza política o ideológica son muy acentuados.

El hecho de que el gobierno haya permitido, aunque sea en silencio, una marcha de mujeres disidentes, ello viene a demostrar que aunque la intolerancia del gobierno a toda diferencia con su modelo político continua, también es verdad que esta marcha viene a demostrar que aunque de manera tibia la hoguera en procura del bienestar y la libertad del pueblo de Cuba sigue encendida en la conciencia colectiva cubana, y aunque el gobierno no lo vea así esa marcha contribuye a vender la imagen en el exterior de que en Cuba la apertura ha dado un primer pasito.

Evelio Arroyo es sociólogo, abogado y escritor

2010-03-29 14:42:35