Mario Rivadulla
No es precisamente un protegido de Dios, en todo caso lo sería del diablo. No posee tampoco la notable habilidad de aquel inolvidable mago Harry Houdini, que asombró al mundo del espectáculo con sus audaces escapadas en las situaciones más difíciles. Pero sin embargo, hasta ahora, ha logrado burlar por más de una década a las autoridades dominicanas y portorriqueñas, las federales norteamericanas, el FBI, la DEA y la INTERPOL. Y no solo eso, sino que lo ha venido haciendo con el más absoluto, arrogante y desafiante desparpajo. Es claro que estamos hablando del boricua José Figueroa Agosto y de remolque de su cómplice y compañera sentimental Sobeida Félix Morel, la pareja criminal más famosa de los últimos tiempos que lleva trazas de terminar compitiendo en fama, aunque en otro nivel, con la clásica de Bonnie and Clyde.
Fugado, aunque más propiamente al parecer salido por la puerta ancha de la cárcel de máxima seguridad donde cumplía una sentencia de 209 años de prisión, cuya ausencia carcelaria fue descubierta y denunciada por un fiscal ocho meses más tarde, Figueroa Agosto se trasladó a la República Dominicana vinculándose al mundo local de la droga donde en muy breve tiempo ascendió a los primeros planos de ese submundo, montando una cada vez más voluminosa y lucrativa operación de estupefacientes con destino a su isla de origen, cuyo monto posiblemente nunca llegue a cuantificarse con exactitud.
Durante esos nueve años, utilizando distintos nombres con sus correspondientes cédulas, se movió sin obstáculos en el país haciendo intensa vida social y motorizando sus negocios ilícitos con toda libertad e impunidad, mientras tejía una espesa red de compinches y protectores en todos los niveles sociales y estamentos policiales y militares. Pedido en extradición un par de veces, en ambos casos fue liberado. La primera vez, por alegados tecnicismos y en la segunda,pese a contar con la solicitud ya firmada por el Poder Ejecutivo, ésta no llegó a ejecutarse y extrañamente ni siquiera despertó el interés ni motivó una nota de la propia Embajada norteamericana.
Fue a partir del frustrado operativo para tratar de apresarlo, cuando se le fue entre las manos al equipo de miembros del cuerpo antidrogas, dejando tras sí una yipeta con 4 millones 600 mil dólares, un millón en relojes, dos apartamentos lujosos pagados en efectivo, una residencia en Arroyo Hondo con vías de escape construídas de ex profeso y a su pareja, Sobeida Félix Morel, que el nombre de Figueroa Agosto saltó a la fama y empezó a tejer su espectacular telenovela mediática.
Después de un breve receso debido al trágico terremoto que asoló Haití, retomó su lugar en los primeros planos de la prensa, ahora reapareciendo en compañía de su liberada y según su abogado, desaparecida, Sobeida, nada menos que comprando en una tienda de su natal Puerto Rico, al parecer quitado de bulla como una pareja común y corriente, cuya identidad solo pudo descubrir la cinta de video del establecimiento.
¿Arrogancia? ¿Extrema temeridad? ¿Exceso de confianza en sus habilidades escapistas? No parecen respuestas lógicas. Más bien, como acaba de expresar el Cardenal López Rodríguez y ya antes había denunciado Vincho Castillo, poderosos padrinos de uniforme y de cuello blanco, aquí y allá, donde con motivo de haber saltado su nombre a la fama, han salido a relucir algunas oscuras y hasta ahora ignoradas historias de cómplice proteccionismo que involucran a conocidas figuras de la política en la isla del Encanto, que al menos para Figueroa Agosto y Sobeida Féliz por la forma en que parece estar desenvolviéndose su existencia nunca estuvo mejor puesto el apelativo.
TELEDEBATE- Telefuturo, Canal 23. ?teledebate(a)hotmail.com? (31,03,10).
2010-04-05 17:01:47