Opiniones

EL TIRO RAPIDO

Mario Rivadulla

Lunes 5 de Abril, 2010

Al inicio de la Semana Santa destacamos la forma en que las instituciones agrupadas en el Centro de Operaciones de Emergencia han ido perfeccionando cada vez más sus métodos de prevención de accidentes en ese feriado y el de Navidad, logrando con ello reducir de manera progresiva la cantidad de víctimas fatales y lesionados, sobre todo debido a ocurrencias vehiculares.

Los resultados arrojados por el Operativo Semana Santa Vida Segura 2010 confirman esa positiva realidad, fruto de un trabajo llevado a cabo en forma coordinada y minuciosamente planificada. Cierto que toda pérdida humana es lamentable, pero no deja de ser alentador que la cantidad de fallecidos como consecuencia de estos cuatro días de asueto se redujo de manera apreciable con relación al 2009 y de igual modo, fue significativamente menor la de las personas atendidas en los hospitales públicos, buena parte de los cuales respondieron a situaciones totalmente ajenas al gran desplazamiento de vacacionistas.

Aún cuando, al menos en la capital, se notó una mayor presencia de vehículos que en ocasiones anteriores, los hoteles playeros reportaron un lleno del cien por ciento en la mayoría de los casos. Y si bien es cierto que el grueso correspondió a turistas extranjeros, se pudo notar también una cantidad llamativa de dominicanos, señal evidente de que el turismo interno ha ido cobrando fuerza..

Como siempre hay que dedicarle un párrafo aparte a los casi 40 mil voluntarios que sacrificaron su tiempo de recreación para contribuir a brindar mayor protección y asistencia a los vacacionistas. Son, como hemos calificado en otras ocasiones, los héroes anónimos de estas jornadas. Justas y obligadas resultan también las menciones al trabajo eficiente desplegado por la AMET en la vigilancia vial, y de igual modo de la Policía Nacional en la prevención de la delincuencia, que en ocasiones como ésta, tiende a incrementar su actividad.

En los barrios se notó mayor tranquilidad y recogimiento. Cero piscinas y mucha menos cantidad de gente jugando al dominó y bebiendo tragos. La sequía contribuyó a lo primero y hay quienes sostienen que en lo segundo, se hizo sentir la prédica insistente de sacerdotes y pastores llamando a la reflexión. De cierto que se notó una mayor presencia de creyentes en los templos y procesiones, lo que hizo destacar el propio Cardenal López Rodríguez. Definitivamente en el pueblo dominicano sigue pesando mucho el fervor religioso, lo cual es un favorable factor de contrapeso a la inversión de valores y el deterioro de la institución familiar.

Un proverbio chino afirma que ?cuando se salva una vida, se salva la humanidad?. En esta ocasión, hay que resaltar que el bien organizado operativo de seguridad y la forma eficiente conque fue ejecutado salvó más de una vida. Y aunque siempre resulta penosa la partida inesperada de quienes pagaron con su existencia el precio de la irresponsabilidad de otros en unos casos y de la propia en otros, tenemos que celebrar el hecho de que se consiguió reducir de manera significativa la cantidad de víctimas lo que vale saludar como un logro muy positivo y permite alentar la esperanza de que en el futuro puedan seguirse salvando vidas en la misma medida en que se logre disminuir el número de muertes.

TELEDEBATE. Telefuturo, Canal 23. ?teledebate(a)hotmail.com?.

2010-04-06 14:42:26