Mario Rivadulla
Ayer, domingo, la llamada Avenida de la Salud del Parque Mirador Sur, fue escenario protagónico de un importante evento de toma de conciencia sobre la necesidad de ahorrar el vital recurso agua. Convocada por el Banco Popular Dominicano que ha venido desarrollando una oportuna y valiosa campaña publicitaria en este sentido, con el apoyo de varias reconocidas empresas nacionales y en asociación con la entidad Live Earth que canaliza los sostenidos desvelos del ex Vicepresidente norteamericano Al Gore por rescatar la calidad del medioambiente a nivel mundial, miles de dominicanos de todas las edades y condiciones sociales llevaron a cabo la Caminata por el Agua… y lo hicieron precisamente bajo el agua de una lluvia pertinaz que no enfrió el entusiasmo de los participantes. El evento se llevó a cabo simultáneamente en más de un centenar de ciudades en el mundo entero.
La Caminata que incluyó una carrera para los mejor entrenados, cubrió en ambos aspectos un tramo de seis kilómetros. La distancia no fue seleccionada al azar ni a capricho. Fue asumida tomando como referente la misma que muchos dominicanos aquí y millones de personas en el mundo entero deben recorrer a diario para aprovisionarse del preciado liquido, sin el cual no es posible la continuidad de la vida humana, animal y vegetal sobre el planeta que habitamos.
Por coincidencia, como si se tratase de un misterioso conjuro, ayer mismo las lluvias comenzaron a caer dando inicio al término del prolongado período de sequía que hemos padecido. Fue como un mensaje de aliento para nuestra sedienta agricultura, elevó el nivel de las presas y por consiguiente la generación de electricidad, la más limpia y barata con que cuenta nuestro limitado sistema energético y se comenzó a eliminar el déficit en el suministro potable. En el caso de la ciudad capital donde el flujo diario del servicio llegó a disminuir hasta en ciento veinte millones de galones diarios, el faltante en el día de ayer se redujo a cero según informó el ingeniero Ramón Rivas, director de la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo. Las perspectivas son de que tendremos lluvia suficiente en las próximas semanas.
Ahora bien, como el propio funcionario advierte el término del período de sequía por el debilitamiento del fenómeno conocido como ?El Niño? no puede ni debe ser una convocatoria al dispendio. El consumo promedio de agua del dominicano excede con mucho al de la gran mayoría de otros pueblos, incluyendo los industrializados. Tenemos que cobrar conciencia del valor del agua como un recurso perecedero. Cada gota de agua que se derrocha es vida que se pierde. Sin que por ello nos sirva de excusa a nuestra propia cuota de responsabilidad, fruto de la deforestación indiscriminada a nivel mundial, el planeta ha visto reducirse de manera significativa sus fuentes de abastecimiento de agua. De ahí, que algunos científicos adviertan que la próxima guerra mundial pudiera producirse por el control del vital líquido. Posiblemente el sombrío pronóstico sea un tanto exagerado, pero nos dá una idea de hasta dónde es urgente adoptar previsiones para preservarla.
Los dominicanos tenemos que asumir nuestra cuota de responsabilidad en este sentido. De ahí, la importancia de la campaña que a nivel local lleva a cabo el Banco Popular y de la caminata efectuada ayer para promover una mayor toma de conciencia colectiva en este sentido. No porque termine la sequía y porque el agua comience a fluir a diario hacia las industrias, los comercios, las oficinas y los hogares debemos permitir que se pierda una sola gota.
Recordemos que en última instancia podemos subsistir sin petróleo, pero no sin agua.
TELEDEBATE. Telefuturo, Canal 23. ?telefuturo(a)hotmail.com?, Lunes 19,04,10.
2010-04-20 13:30:44