Opiniones

Abril vive en nuestra memoria colectiva

Por: Bernardo Candelier

Abril vive más que nunca en nuestra memoria colectiva. Esá latente en esta muchedumbre que todavía respira. Es la epopeya del hombre nuevo que todavía cree en el hombre. Que bebe todavía la ideología de los montes. Que es humanidad y compromiso sin límites. Abril es la muerte inexorable de esta oscuridad relativa que nos asfixia y subyuga la voluntad necesaria.

Es la esperanza total y definitiva. Sin relatividades inexorables e imperecederas de sombras. La revolución social del hombre que encadenado mira el crepúsculo, y después la noche, donde personajes apocalípticos empujan nuestros valores hacia precipicios infinitamente sombríos. Abril es el día que volverá y que todavía no llega. Una epopeya que fue pasado y que volverá un día quizá a ser futuro si los gobiernos no comprenden que no hay pan en el estómago de un niño, ni techo ni agua para cobijar ni lavar la anatomía de los pobres. Abril es y será siempre parte integrante de nuestra identidad como nación. De nuestra cultura popular en sus expresiones más elocuentes.

Abril vive más que nunca en nuestra memoria colectiva. No es olvido ni lejanía en el tiempo. Parece que fue ayer cuando el hombre salió a las calles a buscar auroras y empuñando rosas las lanzó contra el odio y la ignominia, contra la noche que comenzaba a ser eterna, interminable, pero también insostenible, insoportable, invivible.

Abril nos demostró que nuestro pueblo ama la democracia y odia la arrogancia rancia de los déspotas, de los tiranos, de los que creen que la conciencia es una mercancía que tiene precio y se compra en el mercado maculado de los mercantes que hace tiempo perdieron el norte y la vergüenza, que no tienen moral para gobernarnos y que por eso se valen del dinero para corromper inocencias.

Abril nos demostró que a este país le sobre dignidad y coraje para enfrentar cualquier intento de volver al pasado. cualquier intento de sectores oscuros de la sociedad Dominicana de eternizarse en el poder utilizando artimañas violatorias de los postulados democráticos.

Abril es y será siempre un referente de moral y dignidad colectiva. Un encuentro cercano con nuestros valores democráticos, y , sobre todo, sobre todo, una muestra de que este pueblo por sus derechos más fundamentales es capaz de lanzarse de nuevo a las calles a combatir cualquier retorno del despotismo, del oscurantismo o cualquier tipo de dominación que depase los parámetros democráticos que podamos los dominicanos, soportar como nación

Gloria eterna al Coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó.

Gloria eterna al Dr. Manuel Aurelio Tavares Justo.

Gloria eterna a los héroes de Abril.

2010-04-23 13:40:22